Grupos indígenas ante la ONU hacen llamado urgente por niños inmigrantes

Le piden a las misiones permanentes de México y países centroamericanos en Nueva York que “No lo traten como un tema consular, sino como un asunto internacional de derechos humanos”

Grupos indígenas ante la ONU hacen llamado urgente por niños inmigrantes
Rocío Velandia, representa a la organización ‘International Native Tradition Interchange’ (INTI), un conglomerado de comunidades indígenas que sirve de asesor al Consejo Económico y Social de la ONU.
Foto: Suministrada.

No se conoce con exactitud, cuántos niños inmigrantes han sido separados y detenidos en la frontera con México, aunque algunos se han atrevido a decir que son más de 2,300. Pero lo que si se sabe, es que un gran número de esos pequeñitos son de origen indígena –principalmente de la etnia maya–, y la mayoría de ellos ni siquiera habla español, y mucho menos inglés, sino solo su lengua indígena.

Por esta razón, grupos defensores de los pueblos indígenas también han levantado su voz de protesta para exigir que estos menores sean reunidos con sus padres lo más pronto posible y que se protejan sus derechos y su bienestar general.

Entre estos grupos se encuentra la organización no gubernamental ‘International Native Tradition Interchange’ (INTI), un conglomerado de comunidades indígenas de América Latina y Norteamérica, que desde 2004 sirve de asesor al Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Durante una visita a este diario, la directora ejecutiva de INTI, Rocío Velandia, hizo un llamado “urgente” a la comunidad internacional, para que ayude a resolver este problema que, según dijo, no debe quedarse sólo a nivel migratorio o consular.

“Tienen que activarse las organizaciones como la ONU, UNICEF, Amnistía Internacional, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), y los gobiernos de los países, pero más allá de los consulados, porque este es un crimen de lesa humanidad que involucra a niños muy pequeños y de manera masiva”, dijo Velandia.

“Es una violación internacional de derechos humanos; de los convenios de los derechos de los niños y de los convenios sobre los pueblos indígenas. A nosotros nos protege el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales. También nos ampara la Declaración de los Pueblos Indígenas de la ONU”, informó Velandia, quien se preguntó: “¿si existen todos estos instrumentos internacionales, cómo es posible que pase una cosa así con los niños mayas y que estos convenios y declaraciones no sirvan para nada?”.

La activista, quien es también de origen indígena –de la etnia güitoto en el amazonas Colombiano– dirigió su llamado directamente a los gobiernos de Honduras, Guatemala, El Salvador y México, para que involucren a sus misiones permanentes ante la ONU.

“Para nosotros es muy urgente que los gobiernos no traten este tema solamente a nivel consular, porque los consulados trabajan con asuntos de inmigración, de documentos y pasaportes. Esto es un tema internacional de violación de los derechos humanos y de violación de la convención de los derechos de los niños, que casualmente el Gobierno de los EEUU nunca ha ratificado o firmado”, enfatizó la mujer, quien tiene más de 25 años trabajando con la ONU.

Velandia aseguró que un gran porcentaje de los niños en los centros de detención son mayas y de otras etnias centroamericanas y mexicanas, y por ello el INTI, como una organización consultora de la ONU en temas de las poblaciones indígenas, quiere tener un papel más participativo con el fin de ayudar a resolver esta situación y proteger los intereses y el bienestar de estos niños y sus familias.

“Estamos dispuestos a hacer lo que sea. A traducir, a llevar a los niños a las cortes; recibirlos en nuestras casas (…) Incluso, la situación de los padres es muy preocupante porque por ser indocumentados y no hablar el idioma, no pueden opinar o pelear por sus derechos. A esto se le une la falta de información sobre los instrumentos y organizaciones internacionales que protegen los derechos de los niños y de pueblos indígenas como los maya”, dijo Velandia.

La mujer explicó que miembros de su organización, que han protestado frente a algunos centros de detención como el de Cayuga en Manhattan, se enteraron que documentos, papeles y récords sobre los nombres, fechas y lugares donde han sido detenidos estos niños fueron destruidos, por lo que temen que el proceso de reunificación con sus padres nunca se pueda lograr.

“Estos niños y sus familias vinieron buscando asilo político, y la gente que viene buscando asilo nunca ha sido procesada como criminales o separadas de sus familias (…) Estamos sin palabras de ver el trauma que tienen estos niños que son mantenidos en condiciones inhumanas, en jaulas, como si fuesen perros, durmiendo en el piso de concreto, llorando y pidiendo desesperadamente que vengan sus padres a buscarlos”, dijo Velandia quien opinó que, aunque los reunieran con sus padres mañana mismo ya están muy traumatizados.

“Hemos visto cómo los transportan a altas horas de la noche y cómo han llegado a los aeropuertos de La Guardia, Kennedy y Newark. Sabemos que existen acusaciones de maltrato corporal, abuso sexual y podrían haber desapariciones o muertes que no han sido reportadas”, denunció.

Una limpieza étnica

Velandia informó que no sólo los indígenas latinoamericanos están preocupados por estos niños inmigrantes, sino que también hay muchos indígena norteamericanos (Native Americans) que están comparando esta situación con lo que le pasó a sus antepasados cuando llegaron los colonizadores europeo.

“Esto es puro racismo; es una limpieza étnica, como cuando llegaron los europeos que les daban a los indígenas cobijas infestadas con polio para matar a grandes poblaciones. Así lo vemos. Esto es una cosa inconcebible y todos los pueblos indígenas nos sentimos ultrajados”, dijo con firmeza.

“Se trata de un problema racista que ha empeorado por Donald Trump y su movimiento de supremacistas blancos como el KKK (…) Es una cosa espeluznante que no habíamos oído nunca en nuestros tiempos, sino en los tiempos de Hitler”, añadió.

Durante una visita a este diario, la directora ejecutiva de INTI, Rocío Velandia, hizo un llamado “urgente” a la comunidad internacional./Pedro F. Frisneda.

Respuesta a medias

La activista aseguró que el único gobierno que les ha dado una respuesta oficial a sus denuncias y peticiones hasta ahora ha sido el de Guatemala. En un correo electrónico mostrado a este diario, la Misión Permanente de ese país ante la ONU, en Nueva York, dijo: “Actualmente el tema se está tratando por medio de la red consular de Guatemala y los consulados específicamente ubicados en McAllen, Del Rio Texas y Tucson, Arizona. Nuestros cónsules están en contacto con las autoridades y proveyendo la atención consular correspondiente para atender a las familias, particularmente a los menores y su pronta reunificación”.

Ante esta respuesta Velandia dijo que ni ella ni su organización se darán por vencidos y que seguirán insistiendo hasta que los gobiernos los escuchen y los involucren en las negociaciones que buscan proteger a los niños y evitar que esto se vuelva a repetir.

Según información de los medios locales, más de 300 niños que han sido separados de sus padres y detenidos en la frontera con México, han sido traídos a la ciudad de Nueva York. Esto lo confirmó la representante de INTI quien aseguró, además, que la mayoría de esos menores encarcelados en la Gran Manzana son indígenas maya de Guatemala..

Indígenas en la ONU

El Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas (UNPFII) es un órgano asesor de alto nivel del Consejo Económico y Social del cual forma parte la organización INTI desde 2004, con derecho a participar y hablar sobre temas indígenas.