El peor error que puede cometer un inmigrante deportado si busca obtener la “green card” o asilo

Foto: Cortesía de ICE

Si quiere volver a los Estados Unidos para obtener asilo, la Residencia Legal Permanente u otro beneficio, cuando un inmigrante indocumentado es deportado, lo mejor es que evite reingresar al país de la misma forma, ya que complicará seriamente su caso y enfrentará cargos federales y varios años de cárcel, además de otra expulsión.

Así lo externan activistas y defensores de inmigrantes, quienes reconocen que estos casos comienzan a ser un problema para los Estados Unidos, por ello la administración del presidente Donald Trump está enfocando sus esfuerzos a enfrentarla.

En sus reporte del año fiscal 2017, la oficina de Servicios de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) indicó que 62,517 personas fueron perseguidas por faltas a leyes migratorias.

De ese porcentaje, la autoridad define como “crimenes migratorios” aquellos cometidos por inmigrantes indocumentados, inmigrantes que reingresaron tras ser deportados, pero también aquellos que cometieron fraude al reclamar ser ciudadanos de los Estados Unidos o quienes se dedican al contrabando de personas extranjeras.

Su desglose no incluye el detalle de cuántas de esas personas fueron deportadas o tienen cargos federales por reingresar al país, sólo que 10,389 tienen “cargos criminales” en su contra y 52,128 son “criminales convictos”.

Sin embargo, la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, en inglés) especifica como un delito federal el reingreso de una persona al país como indocumentada una vez que ha sido deportada.

“(Puede enfrentar) mucho tiempo de cárcel”, explicó a Univisión la abogada Alicia Luncheon, quien señaló que entrar al país sin papeles legales por primera vez es una falta civil, pero volver tras una expulsión es un delito federal. “Esta persona tiene menos opciones de arreglar su estatus y no lo puede hacer dentro de EEUU”.

La experta agregó que las multas para esas personas pueden alcanzar los $100,000 dólares, además de una condena de hasta 20 años de cárcel y un castigo de 10 años antes de poder volver entrar al país.

La INA especifica algunos perdones que son otorgados por el Departamento de Justicia, para que un inmigrante reingrese al país, a pesar de haber sido deportado dos veces o más, pero son situaciones realmente extraordinarias.

Activistas sugieren a los inmigrantes contratar a abogados o acercarse a organizaciones civiles para evaluar sus casos, antes de que puedan ser capturados en una redada o “La Migra” los tenga ubicados y los busque directamente.