“Eres un ladrón”. “Esto me lo hacen porque soy mujer”: la ira de Serena Williams con los jueces del US Open

La tenista estadounidense fue sancionada con un punto primero y un juego después en el segundo set de la final del US Open que ganó Naomi Osaka
“Eres un ladrón”. “Esto me lo hacen porque soy mujer”: la ira de Serena Williams con los jueces del US Open
Serena Williams reclama al comisario de árbitros Brian Earley.
Foto: Matthew Stockman / Getty Images

Serena Williams ganaba 3-1 el segundo set de la final del US Open después de haber perdido el primer set ante la japonesa Naomi Osaka. Servía para ponerse 4-1. Sin embargo, perdió el juego tras cometer dos dobles faltas seguidas y estrelló su raqueta contra el suelo.

El juez de silla portugués Carlos Ramos la penalizó con un punto en el siguiente juego por “abuso de raqueta”, ya que le había dado un warning por “coaching” en el primet set, por entender que se había comunicado con su entrenador.

Tras el “racquet abuse”, durante el descanso, Serena no se da cuenta de que ha sido penalizada, pero sí cuando vuelve a la pista para restar y el juez anuncia “15-0”.

“Esto es increíble, eso es un warning. Toda la vida ha sido un warning”, le dice Serena caminando hacia la silla del juez Ramos, que le explica que el punto se lo quita porque en el primer set ya había recibido un warning por “coaching”.

“No recibí coaching. No recibí coaching. No recibí coaching! Tienes que anunciar que no recibí coaching. Yo no hago trampas. No recibí coaching. ¡Cómo puedes decir eso! Me debes una disculpa. Me debes una disculpa. ¡Yo nunca he hecho trampas en mi vida! Yo tengo una hija y defiendo lo que es correcto. Tú no vas a arbitrar más cuando yo esté en la cancha”, le gritó Serena al juez apuntándole en varias ocasiones con el dedo índice.

Tras el intercambio, Serena volvió a su fondo para continuar jugando. Perdió ese juego al resto -en blanco- y el siguiente con su servicio. Había pasado de liderar el set 3-1 y sacando, a ir abajo 3-4 y tener que restar. Camino a su asiento para el descanso entre juegos, volvió a dirigirse al juez.

“Cuando tú atacas mi carácter, algo está mal. Estás atacando mi carácter. Me debes una disculpa. Tú nunca nunca vas a estar en una cancha conmigo mientras vivas. Tú eres el mentiroso. ¿Cuándo te vas a disculpar? Me debes una disculpa, me debes una disculpa. ¡Dilo, di que lo sientes! Si no, entonces no me hables. No me hables más”, le dijo a Ramos.

“¡Cómo te atreves a insinuar que estaba haciendo trampa”, dice pocos segundos después.

“‘Tiempo”, dice el juez, indicando que se termina el descanso y las jugadoras deben volver a pista.

“Me robaste un punto. Eres un ladrón también”, dice entonces Williams cuando se estaba levantando.

“Tercera violación. Abuso verbal. Un juego de penalización. Miss Williams”, dice entonces el juez, situando el marcador en 3-5 contra la estadounidense.

Serena no parece darse cuenta de que ha perdido el juego hasta que llega a la línea de fondo. Entonces vuelve hacia la silla junto a su contrincante para volver a hablar con el juez.

“¿Estás de broma?, ¿porque te llamé ladrón porque me robaste un punto? Pero yo no soy una tramposa. Me debes una disculpa. Esto es, esto es… Perdón, necesito al árbitro”, dice Serena y se va a la esquina por la que se salta a la pista a hablar con el comisario del torneo Brian Earley y la supervisora del Grand Slam Donna Kelso.

Earley habla brevente con el juez -que le explica que ella le llamó ‘ladrón’- mientras Serena habla con Kelso. La conversación prosigue con Serena quejándose del tratamiento del juez de silla.

“Yo le dije que nunca he hecho trampas, que tenía que disculparse. Tú conoces mi carácter. Esto no es justo, no es justo. Esto me ha pasado a mí demasiados veces. Esto no es justo. No es justo. ¿Perder un juego por decir eso? No es justo”, se oye decir a Serena, ahora sollozando, mientras se acerca a ella también Earley.

“¿Tú sabes cuántos otros hombres dicen cosas muchos peores y no los sancionan porque son hombres? No es justo. Hay muchos hombres aquí fuera que han dicho cosas mucho peores y no los sancionan porque son hombres. ¿Ok? Esto es increíble. Esto es increíble”, dice Serena.

“¿Tú conoces la razón?”, se le oye decir a Earley.

“No, no conozco la razón, por decirle ‘ladrón’ por quitarme un punto no puede… Hay hombres aquí que hacen cosas muchos peores y a mí, porque soy una mujer, ¿porque soy una mujer me están sancionando? Esto me lo hacen porque soy mujer. Porque soy mujer me quieren quitar eso. Esto no está bien”, prosigue.

“No lo puedo cambiar ahora”, dice el comisario.

“Sé que no lo puedes cambiar, pero no está bien. Conozco las reglas, pero no está bien. Y tú sabes que no está bien aunque no lo puedas reconocer. Que me pase a mí, todos y cada uno de los años. No es justo. No es justo. Sólo quiero decir eso. No es justo”, termina Serena antes de volver a su fondo de la pista para continuar el partido.

Serena ganó el siguiente juego con su servicio para 5-4. A continuación volvió a la esquina donde estaba Kelso a seguir reclamando que esto no era justo y le pasaba porque era una mujer.

Serena perdió el siguiente al resto entregando el título a Naomi Osaka, a la que dio a un fuerte abrazo tras el último punto. Inmediatamente después volvió a dirigirse al juez de silla Ramos para volver a decirle:

“Me debes una disculpa”

Más tarde, en la última pregunta de la conferencia de prensa en la que hasta entonces no había hecho ninguna acusación, insistió en que la penalizaron por ser mujer: