Guía de qué no hacer con el 401k

Es una inversión para su jubilación a la que hay que prestar atención
Guía de qué no hacer con el 401k
Foto: Archivo / Shutterstock

Si su empleador se lo ofrece, no lo piense mucho. Ahorre en un 401k lo que pueda mensualmente para su jubilación. Es una cuenta de ahorro en la que se deposita el porcentaje que usted crea conveniente de su nómina pasa usar una vez que se jubile.

El depósito es automático y por eso se ahorra casi inconscientemente porque usted no llega a ver en su cheque la cantidad dedicada a esta cuenta. Ademas tiene un tratamiento fiscal favorable.

El dinero que reciba del seguro social no será suficiente para mantener su nivel de vida actual y para cuando le llegue la edad de jubilación se agradece haber tenido la mentalidad de la hormiga para acumular lo necesario para las épocas más duras desde el punto de vista de los ingresos.

Ahora bien. Esta es una cuenta de inversión que conviene cuidar y hay cosas que no se debe hacer con ella.

  1. Hacer inversiones no diversificadas. Aunque un asesor puede ayudarle a diseñar una cartera de inversión para sus ahorros también puede optar por los planes preconfigurados de acuerdo a la edad del titular. Normalmente cuanto más joven se es más riesgo se asume y las inversiones se hacen en acciones (que pueden fluctuar mucho pero potencialmente pueden obtener más beneficio) que en bonos. Esa composición se suele invertir con la edad para evitar riesgos cuando se esté más cerca de empezar a usar el 401k, que es cuando se llega a la edad de jubilación. La asesora financiera Brittney Castro, embajadora de educación financiera Chase Slate, es tajante al decir que nunca “hay que tener más de un 10% de una sola empresa, ni siquiera de Apple o Amazon” que son grandes estrellas de los mercados. Hay que diversificar para protegerse de las fluctuaciones.
  2. Olvidar reordenar su cartera. Si está en el programa automático y se va modificando con su edad no es necesario pero en caso de que haya diseñado sus inversiones, “hay que reorganizarla quizá dos veces al año para minimizar los riesgos”, explica Castro.
  3. No actualizar los beneficiarios. Si abrió su 401k antes de casarse y tener a sus dos hijos piense en incluir a esta familia como beneficiaria en caso de que a usted le pase algo. Cualquier cambio en el estado civil obliga a revisar qué hacer con su dinero para que si ocurre algo termine en las manos que cada titular considere oportuno.
  4. Perder dinero. Muchos empleadores contribuyen a su cuenta 401k con una cantidad que normalmente se especifica en el contrato individual o colectivo (si tiene representación sindical). “Y hay empleadores que hacen aportaciones solo si los empleados contribuyen al ahorro a partir de cierto nivel. Si no se llega a un cierto porcentaje por parte del empleado, la empresa no siempre participa en su ahorro y el dinero se queda en la mesa”, dice Castro. En cualquier caso esta asesora no quiere desanimar a nadie. “Hay que dedicar a esta cuenta lo que uno se pueda permitir y poco a poco ir subiendo el porcentaje del salario que se ahorra”, aconseja.
  5. Perder más dinero. Si lleva un tiempo en una empresa y tiene ya un 401k con contribuciones de su empleador sepa que, dependiendo de los contratos, es posible que este dinero se mantendrá en su cuenta solo si permanece con el mismo empleador durante un tiempo pactado. Si por la razón que sea decide dejar el empleo antes podría perder todas o parte de las contribuciones de su empleador. “Cada plan es diferente y esta posibilidad no es standard pero hay que mirar el detalle de los planes para estar seguro”, dice Castro.
  6. Usarlo antes de tiempo. Este dinero es para cuando se jubile y no antes. Si ahorra y lo emplea para el pago inicial de su casa, un viaje o pagar facturas es dinero que no tendrá cuando no tenga un salario sino un cheque del seguro social. Además pagará por ello, recuerda Castro. El IRS impone una penalización del 10% sobre la cantidad retirada antes de que se jubile y además considera la cantidad como un ingreso lo que puede mover su tramo tributario y encontrarse en abril con que le devuelven menos o incluso tiene que pagar.
  7. Tomar prestado. Si lo tiene que hacer y puede (no todos los empleadores lo permiten) ponga el máximo cuidado y minimice los riesgos. “Asegúrese de que conoce los detalles de cada préstamo como el plazo de la devolución y sus expectativas laborales dentro de la empresa”, recuerda Castro. Cuando se permite tomar prestado del 401k nunca es una cantidad mayor de $50,000 y la cantidad en cualquier caso es un porcentaje que depende de cuánto se tenga y cuánto de la contribución del empleador (si la hay) está asegurada como suya. Normalmente se tiene un máximo de cinco años para pagar. Ahora bien, si deja el trabajo o lo pierde por la razón que sea, el balance de lo que aún deba se considera “distribución”, es decir que es como si hubiera sacado ese dinero antes de tiempo. Y tiene que hacer frente a las penalizaciones tributarias. Castro recuerda que hay otro tipo de préstamos que se pueden intentar obtener. En ese sentido es clave consultar su calificación de crédito algo que Chase proporciona de forma gratuita a sus clientes en sus cuentas on line.
  8. Olvidar hacer un “rollover”. Si ha dejado su empleo o lo ha perdido, el dinero del 401k tiene que depositarlo en otra cuenta de ahorro para la jubilación, un IRA para evitar que quede como una distribución, o toma anticipada de ahorros, y pueda seguir invirtiendo para su jubilación.

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