Un abuelo muere por salvar a su nieto de 13 años durante un accidente de auto

En lo Estados Unidos, ocurren millones de accidentes de tránsito por año

Un abuelo muere por salvar a su nieto de 13 años durante un accidente de auto
La familia antes del accidente.
Foto: Amanda Kerley

El padre de Amanda Kerley siempre dijo que nunca dejaría que nada les sucediera a las personas que quería.

Él perdió su vida mientras cumplía esa promesa.

El mes pasado, Jerry Greenough, de 63 años, protegió a su nieto de 13 años, luego de  caer 150 pies por una montaña  en un sendero de Nuevo México.

Greenough, el esposo de Kerley, Tony Kerley, y los hijos gemelos de la pareja, Austyn y Tyler, habían viajado desde Oklahoma a Nuevo México para un viaje de campamento para niños en el momento del accidente.

Tony y Greenough hacen el viaje anualmente, pero este fue su primer viaje con Austyn y Tyler.

El 2 de septiembre, el segundo día, el grupo se dirigía a un sendero familiar en Red River, con Austyn y su abuelo en un Jeep, y Tyler y su padre en otro.

Greenough estaba detrás de su yerno cuando su Jeep quedó atrapado en una roca. Mientras intentaba acelerar, el vehículo se deslizó por el sendero y cayó por la montaña.

Austyn había llamado a su padre por radio para ayudarla, pero poco puedo hacer Amanda, ya que todo sucedió muy rápido.

Greenough sostuvo a Austyn y lo consoló durante la caída. Cuando dejaron de rodar y el jeep se detuvo, parece que el abuelo ya había muerto por el impacto, pero Austyn, aunque gravemente herido, estaba vivo.

El padre de Austyn saltó a rescatarlos y bajó por la ladera de la montaña. Con la ayuda del hermano gemelo de Austyn, pudo sacar de ahí al pobre niño herido.

Austyn fue trasladado en avión al Hospital de la Universidad de Nuevo México. Hasta ese momento, había perdido el 40 por ciento de su sangre y su situación era crítica.

Su bazo estaba muy roto. Tenía una hemorragia interna grave junto con un pulmón roto, costillas rotas, una clavícula rota y un páncreas e hígado lacerados, entre otras lesiones.

Después de seis días, sin embargo, los médicos empezaron a disminuir lentamente la sedación de Austyn y él no podía hablar, estaba abatido: “¿El abuelo está bien?”

“Lo escribió unas 20 veces”, dijo Kerley a Inside Edition. “No podíamos decirle porque no sabíamos cómo  respondería”.

Finalmente, Austyn comunicó lo que recordaba del accidente. Sabe que su abuelo le protegió, le calmó y le salvó la vida. Nada de esto sorprende a la familia, porque dicen de él que era un buen hombre capaz de sacrificarse por los demás para protegerles, como hizo con su nieto.

Austyn ha sido dado de alta y se está recuperando en casa.