Nueva renovación en La Marqueta busca aumentar vendedores y visitantes

Se espera que la construcción comience en el invierno de 2020
Nueva renovación en La Marqueta busca aumentar vendedores y visitantes
La Marqueta se prepara para nuevo plan de renovación que busca cambiarle la cara al mercado de El Barrio.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

En la esquina de la calle 115 y la avenida Park, en East Harlem, se encuentra uno de los tesoros culturales más importantes que guarda la Nueva York de antaño. Ahí, en medio del vaivén de trenes y vehículos, del olor a comida caribeña, y del sonido de la salsa boricua, descansa el alma de esta comunidad: La Marqueta.

Ubicada en pleno corazón de El Barrio, una de las comunidades hispanas con más historia en la Gran Manzana, este mercado público ofrece un recorrido de tradiciones que “no puede ser reemplazado por las nuevas tecnologías”. Al menos así lo resume Mercedes Molina, una artista especializada en muñecas hechas a mano, muchas de ellas cargadas de una profunda expresión latinoamericana.

Artista y Curadora Mercedes Molina en La Marqueta.

Hace cuatro años Molina se convirtió accidentalmente en la curadora de arte de este espacio, creado en 1934 debajo del viaducto de la avenida Park entre calles 111 y 119, mientras exponía su obra en una de las ferias abiertas que se realizan habitualmente en La Marqueta.

“Yo llegué de invitada y me convertí en dueña”, dijo Molina jocosamente mientras se preparaba para comenzar su jornada laboral. A su lado trabaja Susy Sanchez, una artista puertorriqueña que llegó hace 10 meses a la ciudad, luego de huir de la isla tras los destrozos del huracán María y estar viviendo en un refugio por varios meses.

“Yo llegué en noviembre del año pasado con mis dos hijos y la curadora de este espacio, Mercedes Molina, me cedió un puesto aquí para yo poder trabajar y vender mi arte”, apuntó Sánchez, quien lleva 16 años creando joyería a base de caracoles y materiales reciclables.

Suzy Sanchez, artista puertorriqueña llegó a trabajar en La Marqueta luego de huir de los destrozos del huracán María.

La familiaridad en La Marqueta inunda los pasillos de camaradería latina. Mientras Molina y Sanchez comparten un almuerzo, al fondo la salsa de El Gran Combo de Puerto Rico se mezcla con la música afrocaribeña y la bandera boricua se alza gloriosa a lado y lado, compartiendo protagonismo con símbolos patrios de otros países isleños como Haití. El olor a pan fresco mantiene a los visitantes con ganas de probar las delicias de Hot Bread Kitchen, una organización sin ánimo de lucro que brinda oportunidades de educación a mujeres inmigrantes, además de ayudarles a conseguir empleo.

“Aquí viene gente de todas partes, no solo de El Barrio, sino gente que viene buscando conectarse con sus raíces latinas como otros de cualquier parte”, apuntó Molina, quien junto con otros comerciantes de La Marqueta organiza varios eventos para atraer más visitantes, parte de lo que ella misma dice complica las ventas: “El movimiento de personas aquí es muy ‘slow’ (suave)”.

Tabatha Lozano, dueña de Sprinkle Splash, una tienda de postres ubicada a pocos pasos del local de Molina, está de acuerdo con esta idea. Ella ubicó su negocio en La Marqueta hace más de dos años, y pese a los esfuerzos de la expresidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito, de revitalizar el espacio, invirtiendo $3 millones de los fondos del Concejo para realizar una renovación administrada por la Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York (NYCEDC), que permitiera a las pequeñas empresas locales ingresar al mercado sin las barreras habituales, Lozano dijo que “no hay muchos clientes”.

Propietaria de “Sprinkle Splash” Tabatha Lozano.

“No hay mucha gente que entra y los que lo hacen entran buscando su lechón, como lo hacían en el pasado”, continuó la repostera nacida en Nueva York, de origen puertorriqueño, quien a través de noches de películas para niños o fiestas de disfraces, quiere ayudar a “devolverle la vida a La Marqueta”.

“Crecí comprando aquí en La Marqueta y es un honor poder ser parte de ella siendo adulta”, puntualizó.

Con miras al pasado

“Me gustaría que se ponga una pizca del pasado en La Marqueta”, comentó Molina, quien anhela ver más personas caminar por los pasillos de esta emblemática edificación. “La esperanza es que vendan más frutas, más verduras. Había una época en la que uno entraba y había queso, pescado, carne, telas, de todo, pero era antes de que existieran los ‘malles’ (centros comerciales)”.

El anhelo de Molina es una prioridad para Jessenia Cagle, gerente de La Marqueta y asociada de NYCEDC, quien está a cargo de un nuevo plan de renovación que podría cambiarle la cara a este lugar, luego de que en 2017, el Concejo, la NYCEDC y agentes de la comunidad local participaran en un estudio de viabilidad para desarrollar objetivos y un marco para las inversiones
futuras en este sitio. Este trabajo dio lugar a un plan conceptual que, según Cagle, pretende crear un espacio, tanto propicio para comerciantes, como cómodo y seguro para residentes del área.

“Ya pasamos la fase conceptual y ahora estamos trabajando en el diseño, luego pasaremos a hablar con la comunidad y esperamos comenzar el proceso de construcción del primer lote entre la calle 111 y 112 en el invierno de 2020”, afirmó Cagle.

La Marqueta fue creada en 1934. Varios esfuerzos han tratado de revitalizar el espacio ubicado en El Barrio.

De acuerdo con el plan de conceptualización del NYCEDC, se han destinado $25 millones de dólares a la remodelación de La Marqueta a través del fondo municipal para la remodelación de los barrios (Neighborhood Redevelopment Fund- Fondo de Desarrollo de la Comunidad).

Esto incluye varios aspectos, tales como: respetar los usos históricos, resolver los problemas de acústica e iluminación, buscar el equilibrio entre las estructuras construidas y las parcelas al aire libre, crear una continuidad peatonal a lo largo de las ocho parcelas, dotar de transparencia visual a las parcelas, ajustar la propuesta del programa de parcelas a las limitaciones del emplazamiento, como los espacios de MTA, garantizar que las necesidades de carga y descarga, donde las haya, sean factibles y minimizar su impacto.

“Lo que queremos es llevar a La Marqueta a lo que era en el pasado”, enfatizó Cagle. “Sin embargo, mientras lo logramos, tenemos a Acacia, una empresa de seguros que tiene una organización llamada La Marqueta Retoña y ellos nos ayudan a inlcuir a la comunidad ahí, tal es el caso de los artistas que están ubicados en estos espacios, además de la realización de eventos culturales”.

Datos de La Marqueta:

  • Fundada por el alcalde LaGuardia en 1934.
  • Tiene un espacio de 80,000 pies cuadrados.
  • 10 negocios actualmente hacen parte de La Marqueta.
  • Hay cinco espacios disponibles para rentar.
  • Aplique para convertirse en un vendedor en La Marqueta ingresando a www.nycedc.com/project/market-vendor-application