Ralph rompe Internet, pero John C. Reilly huye de las redes sociales

El actor vuelve a poner voz al protagonista de 'Ralph Breaks the Internet', película de animación de Disney que se estrena el 21 de noviembre

Ralph rompe Internet, pero John C. Reilly huye de las redes sociales
John C. Reilly en el BFI London Film Festival.
Foto: Gareth Cattermole / Getty Images

En la última película animada de Disney, “Ralph Breaks the Internet“, los protagonistas –RalphVanellope von Schweetz– se ven obligados a salir de su mundo de videojuegos arcade para aventurarse en la World Wide Web, es decir, Internet. El veterano actor de Chicago John C. Reilly (53) vuelve a poner voz al personaje que nos sorprendía en 2012 en “Wreck-It Ralph“, que ahora navega un mundo nuevo para él en el que tendrá que aprender a protagonizar videos virales, hacer búsquedas, evitar el spam, ganar “likes” y no dejarse afectar los comentarios en las redes sociales, un universo que Reilly confiese que trata de evitar.

Pregunta: ¿Cómo se vuelve a un personaje animado cinco años después?
John C. Reilly: Hay un largo proceso en el que el guion se está desarrollando y tienes tiempo para prepararte, volver a ver el primer film… pero hubo un par de momentos en que estaba en el estudio y me giré hacia Rich Moore y Phil Johnston, los directores, y les pregunté: ¿Esto suena como la otra vez? A veces estaba con Sarah [Silverman] en el estudio y nos mirábamos y decíamos: ¡Un momento, qué voz es ésta! ¿Cómo sonaba yo? Jajaja. Pero la verdad es que pasamos tantas horas con estos personajes… ¡Éste es el trabajo más largo de toda mi carrera! Entre los años en que creamos la primera película, y ahora con ésta, casi se convierte en una segunda naturaleza. Y lo mucho que improvisábamos era una forma muy orgánica de encontrar al personaje, porque literalmente está soltando cosas que salen de tu propia psique.

Ralph y Vanellope viajando por Internet. / Foto: Disney
Ralph y Vanellope viajando por Internet. / Foto: Disney

P.: No es común en el cine de animación grabar las voces en el estudio al mismo tiempo con el otro actor, ni tampoco improvisar…
J.C.R.: Cuando me pidieron hacer la primera película, un amigo me explicó que simplemente tendría que ir al estudio y leer mis líneas. ‘No vas ni a ver a los otros actores’, me dijo. ¡Eso sonaba terrible! A mí me gusta actuar con alguien que me da la réplica, es parte del proceso creativo. Así que cuando me ofrecieron la película le dije a Rich: ‘Creo que no quiero hacerlo porque me han explicado cómo se hacen estas películas’. Y Rich me dijo: ‘Eso será cómo se hacen otras, pero nosotros podemos hacer esta película como nosotros queramos’. Y es un poco complicado, porque tienes que coordinar horarios para tener a la gente en el mismo estudio al mismo tiempo. Y tienes que poner barreras de sonido, para que una voz no se meta en el micrófono de la otra, pero creo que merece la pena porque puedes improvisar en tiempo real. Si Sarah no estuviera ahí y yo improvisara, ella tendría que volver y responder a eso… sería muy complicado. Teníamos un gran guion de Phil Johnston y leíamos el guion, pero Phil y Rich son lo suficientemente listos y flexibles para entender que si se te ocurre una gran idea o algo te inspira para decir algo diferente, ¿por qué no lo íbamos a hacer? ¡Teníamos tiempo de sobra!

P.: Sarah dice que para ustedes reservaban una hora extra en cada sesión…
J.C.R.: Sí, porque hablamos, y hablamos, y hablamos, jajaja. Cuando grabas audio para un film animado tienes el lujo del tiempo. El sol nunca se pone… no tienes todas las preocupaciones de una película normal. Y siempre vas por delante de los artistas que animan los personajes, así que te puedes permitir el lujo de probar diferentes cosas.

P.: Hay un chiste en la película sobre lo poco que dura algo viral en las redes sociales. ¿Utilizas las redes?
J.C.R.: No, no estoy en las redes para nada. Pero soy consciente de ese fenómeno. El ciclo de las noticias en este país es cada vez más y más corto. Algo pasa y en uno o dos días la gente ya se olvidó, están en la siguiente historia loca. Solía ser dos semanas y ahora son dos días. Hay cierta crueldad sobre lo que es popular en Internet. Para mí, personalmente, cuando era joven la gente me decía: ‘Wow, eres un actor hot ahora’. Yo no quiero ser un actor hot. No quiere ser caliente ni frío. Quiero ser templado por muuuucho tiempo. Algunas veces cuando te vuelves muy popular, viral, puede ser algo malo, porque logras tanto tan rápido que puede desaparecer igual de rápido.

P.: ¿Ni siquiera utilizas las redes sociales de forma personal?
J.C.R.: No… ya soy en cierto modo una persona pública y quiero mantener mi vida privada… privada. No soy alguien a quien le guste presumir lo que está haciendo. Porque seamos honestos, eso son las redes sociales en gran medida. Es decirle a la gente: ¿No te gustaría estar aquí? Yo prefiero apreciar dónde estoy en vez de hablar de ello o hacer sentir mal a otra gente por no estar experimentándolo. Pero obviamente uso una computadora y creo que Internet puede ser muy valioso para conectar a la gente. No todo es malo. Pero ésa es una de las cosas de las que hablamos en la película: ¿Qué es lo que las redes sociales e Internet nos están haciendo? Particularmente en nuestros corazones. ¿Qué significa buscar ser aceptado por gente anónima?, ¿alguna vez vas a estar satisfecho con eso? Ésas son grandes preguntas. El mundo aún está lidiando con las consecuencias de Internet, ¡es tan poderoso! ¿Qué nos está haciendo? Aún no tenemos las respuestas.

P.: Hay una escena en la película en la que tu personaje está triste cuando lee los comentarios negativos sobre él en las redes. Y Yesss, el algoritmo que interpreta Taraji P. Henson, te dice: “Regla número 1, no leer los comentarios”. ¿Te preocupa lo que digan de ti en las redes sociales?
J.C.R.: Hay una gran frase que leí una vez, no me acuerdo de quién: “Lo que otra gente piense de mí no es mi problema”.

La amistad entre Ralph y Vanellope se verá puesta a prueba en su aventura por Internet. / Foto: Disney
La amistad entre Ralph y Vanellope se verá puesta a prueba en su aventura por Internet. / Foto: Disney