Todo el mundo merece la música

Creo que todo el mundo merece no solo la música, sino también las artes visuales, la poesía u oratoria y la danza.
Creo que todo el mundo merece no solo la música, sino también las artes visuales, la poesía u oratoria y la danza.
Foto: Shutterstock

Michael Franti, rockero soul y defensor de la justicia en las últimas tres décadas, tiene una gran canción llamada “Todo el mundo merece la música”.  Parte de la letra dice: “Hasta nuestros peores enemigos, Señor, merecen música, música”.  Orgullosa de ser boricua, la música, la danza y la comida son algunas de mis maneras favoritas de comunicarme y expresar quién soy.  Si le preguntan a cualquiera de mis compañeros de trabajo en el Departamento de Libertad Condicional (DOP) de la ciudad de Nueva York quién es la primera persona en la pista de baile en nuestra celebración anual de fin de año, no dudarán en decirles que soy yo.  Ya sea bachata, salsa, merengue; incluso un poco de hip hop (lo que consterna a mis hijos), me encanta bailar.

Desafortunadamente, en la mayor parte del país, con demasiada frecuencia el acceso a las artes y a la cultura se determina por el código postal de uno, y no por el talento, la pasión o el interés que uno tenga.  En el campo de la justicia penal, esta falta de equidad es particularmente importante, ya que la inclusión de los valores culturales en las comunidades de bajos recursos se ha relacionado con una reducción del 18% en la tasa de criminalidad grave, según un estudio reciente en los vecindarios de la ciudad de Nueva York realizado por la Universidad de Pennsylvania.

Como líder de una de las mayores entidades alternativas a las encarcelación en los Estados Unidos, creo que todo el mundo merece no solo la música, sino también las artes visuales, la poesía u oratoria y la danza.  Esto es particularmente importante para las personas que están bajo libertad condicional y las comunidades donde viven.  Hace cinco años, el DOP comenzó lo que se consideraría una asociación inesperada con Carnegie Hall para llevar la iniciativa NeON ArtsSM a los vecindarios de la ciudad de Nueva York que históricamente han tenido el menos acceso a las artes y a los recursos culturales.

A través de NeON Arts, los jóvenes en esos vecindarios, independientemente de su participación en el sistema de justicia, pueden explorar su creatividad mediante una amplia variedad de medios de comunicación.  Asimismo, NeON Arts utiliza un modelo de presupuesto participativo a través del cual los residentes de estos vecindarios se reúnen para elegir la programación artística y cultural que la comunidad desea y necesita.  Hasta la fecha, NeON Arts ha invertido $3.2 millones en programación artística y cultural, ha financiado a 71 artistas locales y organizaciones artísticas, y ha ayudado a producir colectivamente más de 100 proyectos de arte y cultura que ya han llegado a casi 8,000 neoyorquinos de los cinco distritos.

Más importante aún, he sido testigo directo del asombroso poder transformativo que resulta de la participación en NeON Arts para las personas que están en libertad condicional, así como para sus familias, nuestro personal y nuestras comunidades.  Por ejemplo, NeON Arts ayudó a una joven a transformar su vida a través de la poesía. Ella usó esa nueva fortaleza para obtener su diploma de equivalencia de la escuela secundaria.  Desde que completó el período de libertad condicional, ella ingresóa la Universidad y publicó su propio libro de poemas.   Además, ella continúa contribuyendo ahora al bienestar de su comunidad actuando y apoyando a jóvenes con talento a través del programa NeON Arts.

Este tipo de impacto es amplio y muestra lo que ya sabíamos: ¡NeON Arts funciona!  Y ahora tenemos la prueba.  Una evaluación independiente de próxima publicidad, auspiciada por la Oficina de Oportunidades Económicas del Alcalde y dirigida por Metis Associates y Westat, descubrió que NeON Arts es un poderoso programa que afecta positivamente la dedicación, las relaciones y el crecimiento personal de los participantes.

La investigación muestra que la participación en programación artística, como NeON Arts, ayuda a los jóvenes a desarrollar mejores habilidades de colaboración y comunicación, mayor confianza en sí mismos, mejor concentración y capacidad para terminar tareas, mayor capacidad de afrontar problemas y manejar sus emociones mas eficientement, así como conlleva a formentar mejores y mas solida relaciones con los adultos.  Y estos resultados positivos son aún más impactantes entre los jóvenes involucrados con el sistema judicial.

Durante este mes de la herencia puertorriqueña, he tenido muchas oportunidades de celebrar la gran comida, música y baile de mi cultura, lo cual es tan importante para mi sentido de identidad. Expandir los programas que proveen acceso a las artes y a la cultura, programas como NeON Arts, es algo crítico para las identidades y la salud de nuestras comunidades.  ¡Porque todo el mundo merece la música!

-Ana M. Bermúdez es Comisionada del Departamento de Libertad Condicional de la ciudad de Nueva York.  En 2011, el Departamento de Libertad Condicional de Nueva York lanzó la Red de Oportunidades del Vecindario (Neighborhood Opportunity Network, NeON). Al centro del liderazgo de cada NeON hay una red de socios (personas y organizaciones públicas y privadas) que se esfuerzan por mejorar la seguridad pública y promover el éxito de las personas en libertad condicional trabajando con ellas en el ámbito de sus propios vecindarios.