Tessa Thompson: ‘Lo más difícil de Creed II fue trabajar con bebés’

La actriz de raíces panameñas y mexicanas vuelve a interpretar a Bianca Taylor, la novia de Adonis Creed en el último film de la saga Rocky
Tessa Thompson: ‘Lo más difícil de Creed II fue trabajar con bebés’
Tessa Thompson y Michael B. Jordan en Creed II.
Foto: MGM y Warner Bros

A Tessa Thompson cruzarse con la franquicia “Rocky” le cambió la vida. A esta hija de panameño y mexicoamericana la escogieron junto a Michael B. Jordan para protagonizar “Creed” en 2015 y desde entonces las carreras de ambos no han hecho más que crecer. En “Creed II“, que se estrena el Día de Acción de Gracias, Thompson vuelve a interpretar a Bianca Taylor, la novia del boxeador Adonis Creed.

Si en el primer film los jóvenes de Filadelfia eran dos millennials enamorados preocupados por conseguir dinero y sus respectivas aspiraciones personales en el deporte y en la música, ahora ambos van a ser padres, se casan y se mudan a Los Ángeles para lanzar la carrera de Bianca y para estar cerca más cerca de la madre de Adonis. Ambos se enfocan en lograr sus sueños, formar una familia y apoyarse uno al otro, en palabras de Thompson, a la que entrevistamos días antes del estreno del film.

P.: ¿Es la primera vez que haces una secuela?
Tessa Thompson.: Sí, mi primera secuela y para Michael [B. Jordan] también.

P.: ¿Cómo fue volver al personaje después de tres años en los que tu carrera ha cambiado tanto?
T.T.: Le debo mucho a Creed. ¡Me siento tan orgullosa del primer film! Creo que a Michael y a mí nos han sucedido tantas cosas desde entonces y no es una coincidencia. Estoy muy agradecida. Y volver fue más sencillo de lo que esperaba. Volver a Filadelfia, darme cuenta cuánto lo había echado de menos… mucha parte del equipo de rodaje volvió, éramos como una gran familia.

Thompson y Jordan repiten como Bianca Taylor y Adonis Creed. / Foto: MGM
Thompson y Jordan repiten como Bianca Taylor y Adonis Creed. / Foto: MGM

P.: La crítica destaca la química entre Michael y tú…
T.T.: Mike y yo tenemos un entendimiento fantástico. Conectamos casi al instante cuando hicimos la primera película, así que volver fue muy fácil. Y hay ciertos paralelismos. La primera vez todos teníamos mucho que demostrar y esta vez siento que pudimos relajarnos en estos personajes que amamos y conocemos tan bien… Mike lo describe diciendo que estamos haciéndonos adultos ahora. No quiere decir que no fuéramos adultos cuando hicimos el primer film, pero ahora los dos tenemos un sentido más profundo de lo que queremos hacer en esta industria, de que queremos producir y tener más control creativo, ser a la vez más empresarios… Los dos hemos madurado como nuestros personajes.

P.: Uno de los temas que toca la película es la fama, con la que tienen que convivir tu personaje y el de Adonis. ¿Cómo llevas tú la fama en tu experiencia personal?
T.T.: Es un pregunta complicada y mi respuesta podría cambiar de un día a otro. Yo nunca he tenido afán por ningún tipo de fama. Siempre he querido hacer el trabajo que me gusta, del que estoy orgulloso y ojalá sea un trabajo que contribuya de alguna manera a la cultura, porque creo que el cine, la televisión y los medios pueden generar conversaciones culturales y los cambios políticos siempre van precedidos de esas conversaciones. Por eso creo que mi trabajo puede ser de algún de servicio. Todo lo que venga con ello es parte del paquete, pero yo soy una persona muy privada. Quiero vivir mi vida, poder salir a la calle a caminar. Así que estar en estas películas y seguir mi día a día puede ser un poco complicado para mí. Pero soy tan afortunada de hacer lo que hago que estoy dispuesta a lidiar con todo eso. Además creo que no estoy cualificada para otra cosa, ¡no sabría hacer nada más, jajaja!

Thompson y el director Steven Caple Jr. en el set de Creed II. / Foto: MGM
Thompson y el director Steven Caple Jr. en el set de Creed II. / Foto: MGM

P.: ¿Cuál es el secreto de las películas de Rocky que llevan siendo tan populares desde hace cuatro décadas?
T.T.: Es la historia del underdog definitivo, que creo que apela a la audiencia porque todo el mundo ha tratado de hacer algo que se siente imposible. Es importante que alguien crea en ti. Eso está en el ADN de estas películas desde la primera Rocky, cuando nadie sabía quién era Stallone y nadie quería hacer ese film. Él la hizo de todos modos y se volvió un éxito. Y luego cada una de las películas siguientes ha incorporado a alguna persona nueva que prácticamente no había trabajado en cine y ha emergido con ese film. Ciertamente ése fue el caso con Michael y conmigo que, aunque habíamos trabajado antes, éramos nuevos para muchas audiencias y para la audiencia de Rocky. Michael B. Jordan, Ryan Coogler [guionista]… llevamos con nosotros el DNA del film, esa idea de que si crees en ti mismo y tienes gente que te apoya en tu esquina, puedes lograr cosas increíbles. Esa idea apela a la audiencia porque es inspiradora.

P.: En esta película cantas, hablas por signos… ¿qué fue lo más complicado?
T.T.: Probablemente trabajar con bebés, jaja. Tratar de mantenerlos callados cuando tenían que estar en silencio. Además, yo estaba tan contenta de tenerlos en mis brazos que a veces se me olvidaba que tenía actuar en la escena. Me quedaba mirándolos. Los bebés fueron el mayor reto. Escribir música es complicado, me aterroriza, pero ya lo había hecho y tuve ayuda. Lo nuevo fueron los bebés.

P.: ¿Cómo fue trabajar con Stallone?
T.T.: Sly ya es como un viejo amigo. Nos conoce bien y confía en nosotros. Nos hace el trabajo muy fácil. Es increíble trabajar con él. Es muy divertido, bromista… lo amo.

Un momento de Creed II. / Foto: MGM