Cirujano latino reconstruye en Manhattan a joven californiano que se disparó en el rostro

Cirujano latino reconstruye en Manhattan a joven californiano que se disparó en el rostro
Cameron Underwood con el rostro reconstruido
Foto: NYU Langone Health

Cameron Underwood, un joven de 26 años que se disparó al rostro en un intento de suicidio en California, puede literalmente encarar de nuevo a la vida, gracias a un equipo médico liderado por el cirujano plástico Eduardo Rodriguez en NYU Langone Health, en Manhattan.

Underwood fue sometido a una cirugía de trasplante de cara que duró 25 horas a principios de año y finalmente la recuperación fue anunciada hoy por el hospital.

El joven se disparó en la cara en junio de 2016, en Yuba City, y aunque sobrevivió la bala destrozó la mayor parte de su mandíbula inferior, casi todos sus dientes, su nariz, la región maxilar y el paladar.

Underwood, un soldador y maquinista que sufría de depresión, intentó varias cirugías de reconstrucción convencional antes de descubrir al Dr. Rodriguez, hijo de exilados cubanos.

“Cuando leímos lo que el Dr. Rodríguez había hecho por sus otros pacientes, sabíamos que él era la única persona en la que confiaríamos en la vida de Cameron”, dijo su madre, Beverly Bailey-Potter. “Estábamos dispuestos a viajar la larga distancia”.

Ahora, casi 11 meses después de la operación de 25 horas, Underwood está trabajando para vivir la vida que una vez conoció al estar al aire libre, practicar deportes y pasar tiempo con amigos y familiares. Incluso se fue a hacer paracaidismo postoperatorio, destacó New York Post.

Rodríguez dirigió un equipo de más de 100 profesionales médicos para completar la operación que se concretó el 5 de enero y requirió el uso de una planificación quirúrgica computarizada en 3D y una máscara impresa también en 3D del rostro del donante: William Fisher un joven de 23 años que había fallecido en diciembre en Manhattan.

Fue el segundo trasplante de cara para NYU Langone Health y el tercero bajo el liderazgo de Rodríguez.

Debido a la extensión de las lesiones de Underwood, Rodríguez y su equipo tuvieron que injertar todos los componentes medios e inferiores del cráneo y la cara del donante.

Fisher, un estudiante de la Universidad Johns Hopkins y aspirante a escritor y cineasta, murió repentinamente en la víspera de Año Nuevo tras una larga batalla con una enfermedad mental, dijeron funcionarios del hospital.

Se había registrado como donante de órganos en su adolescencia y fue identificado para el trasplante de Underwood el día anterior a la cirugía que cambió su vida.

Rodríguez dijo que antes de la cirugía, Underwood y su familia tuvieron una reunión “sin precedentes” con la madre de Fisher en el hospital.

“La muerte de mi hijo fue una tragedia”, dijo Sally Fisher en un comunicado. “Estoy agradecido de que, al honrar su decisión, pudiéramos dar vida a otros, y especialmente que Will y el Dr. Rodríguez le hayan dado a Cameron y su familia la oportunidad de recuperar sus sueños”.

Rodríguez consideró un “honor (…) ver a estas familias unirse y el regalo del amor incondicional para sus hijos”.

“Estoy muy agradecido de tener un trasplante de cara porque me da una segunda oportunidad en la vida”, dijo Underwood en una rueda de prensa hoy en NYU Langone Health, en la que estuvo presente su madre y la del donante.

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