Buscan reducir la mortalidad materna durante el parto en NYC

Autoridades de Salud neoyorquinas presentaron nuevos estándares para proteger a las mujeres embarazadas durante y después de dar a luz

En la ciudad de Nueva York, aproximadamente 3,000 mujeres mueren o experimentan complicaciones que las ponen en un peligro casi mortal durante el proceso de parto cada año.

Por ello, en reconocimiento del  Día de los Derechos Humanos, el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York (DOHMH) se unió al hospital  NYC Health + Hospitals/Harlem para anunciar este lunes el lanzamiento de nuevos “Estándares para el Cuidado Respetuoso en el Nacimiento en NYC”, una guía que detalla los derechos humanos de las embarazadas en la Gran Manzana durante y después del parto.

Según un comunicado del DOHMH, estos estándares crean la base para apoyar y comprometer a los pacientes, miembros de la comunidad y proveedores de atención médica a abogar por una atención respetuosa en el nacimiento. La guía con los estándares se distribuirá en forma de carteles y folletos a hospitales y otros entornos clínicos, organizaciones comunitarias y centros de atención de salud de vecindarios en toda la ciudad.

Se informó que el DOHMH involucrará a todos los 38 hospitales que tienen servicios de maternidad en la Ciudad y otros proveedores clínicos junto con más de 100 organizaciones comunitarias para que integren los nuevos estándares en su atención clínica de rutina.

“Cada año, miles de neoyorquinos experimentan complicaciones potencialmente mortales debido al parto y, lamentablemente, algunos incluso mueren”, dijo la doctora  Oxiris Barbot, Comisionada de Salud Interina.

“Las normas de Nueva York para el Cuidado Respetuoso en el Nacimiento afirman firmemente que una experiencia de parto seguro es un derecho humano. El objetivo final es promover la equidad en la salud mediante el fomento de un entorno en el que los pacientes se sientan capaces de hacer valer sus derechos y defenderse por sí mismos, donde los proveedores escuchen y confíen en sus pacientes, y los proveedores y pacientes trabajan como parte de un equipo para tomar decisiones conjuntas”, dijo la doctora Barbot.

Esta iniciativa se basa en el anuncio realizado en julio pasado por la primera dama de Nueva York, Chirlane McCray, y la vicealcalde de Salud y Servicios Humanos, la doctora Herminia Palacio, para eliminar las disparidades en la mortalidad materna entre las mujeres negras y blancas, y para reducir a la mitad el número de casos de morbilidad materna grave.

“Toda madre merece atención de la más alta calidad durante y después del parto, independientemente de su raza, color u origen nacional, entre otras categorías protegidas”, dijo la Comisionada de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de Nueva York, Carmelyn P. Malalis.