Acceso al crédito, el problema del 80% de los pequeños negocios

Son el 7% de la fuerza laboral del país

Ocho de cada 10 pequeñas empresas de EEUU solo tiene un empleado, su fundador o “solopreneur”. Son trabajadores de la economía gig o por tareas, emprendedores que aún no han despegado pero tienen pensado contratar, trabajadores independientes o negocios maduro que subcontratan la mano de obra.

Aunque la plantilla solo necesite una silla en la oficina, son el 17% de la fuerza laboral de EEUU y tienen retos financieros importantes, según ha desvelado la Reserva Federal de Nueva York, Cleveland y Richmond. De acuerdo a lo que han podido verificar desde estos bancos de la Fed, estas firmas son pequeñas y el 71% tienen ingresos de $100,000 anuales o menos. Solo el 8% tuvieron ganancias aunque la mayoría tiene expectativas de mejoras en los números.

El mayor problema es que crecer precisa hacer inversiones y en este sentido muchos de estos solopreneurs vuelven con las manos vacías de los bancos a los que piden préstamos. Solo el 25% de estos empresarios solicitaron financiamiento y de ellos apenas poco más de un tercio consiguieron la aprobación para el préstamo que solicitaron.

El resto recibió menos dinero del que  a la banca y hasta el 74% de ellos ha tendido que usar fondos personales para hacer frente a los costos de mantenerse en el negocio o crecer. El 32% de los solopreneurs conoce lo que son los aprietos a la hora de hacer frente a costos operativos.

Normalmente, quienes han conseguido hacerse con préstamos de entidades financieras son las empresas con mayores ingresos. Los empresarios que tienen otras fuentes de ingresos pero tienen firmas que son un negocio adicional son las que menos financiación solicitan a la banca pero los que más éxito suelen tener a la hora de conseguirlo a pesar de que la mayoría no tenga ganancias.

Curiosamente, empresas que están ya en condiciones de contratar y llevan más de dos años en el mercado, son las que más solicitan plata a  la banca y los que menos

Aunque hay quienes no solicitan capital porque no lo necesitan o porque tienen aversión a la deuda, algo que se oye mucho entre los empresarios latinos.