Operan de cáncer a jueza Bader en NY, mientras Hollywood la honra con una película

Su salud podría afectar el balance en la Corte Suprema
Operan de cáncer a jueza Bader en NY, mientras Hollywood la honra con una película
La magistrada Ruth Bader Ginsburg nació en Nueva York en 1933
Foto: Alejandra Morata de Juan/ElDiarioNY

A sus 85 años, la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg, del Tribunal Supremo, fue operada ayer de dos “nódulos malignos” en uno de sus pulmones, en Nueva York.

Al mismo tiempo, en las salas de cine del mundo se presenta la película “On the basis of sex”, que recrea la evolución de su carrera en un mundo dominado por los hombres. Su papel es interpretado por la británica Felicity Jones, pero la propia jueza tiene una escena al final.

La Corte Suprema informó en un comunicado que Ginsburg, la magistrada más progresista del tribunal, fue intervenida en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Manhattan, donde le extirparon los dos nódulos de la parte baja del lóbulo del pulmón izquierdo.

Los médicos descubrieron esos nódulos durante los exámenes médicos que practicaron a Ginsburg en noviembre pasado después de que fuera tratada en el Hospital Universitario George Washington, en la capital, por la fractura de tres costillas.

El comunicado agregó que antes y después de la operación las pruebas demostraron que la enfermedad no se había extendido por ninguna parte del cuerpo.

Por el momento los médicos no contemplan que Ginsburg necesite más tratamiento tras la extirpación de los nódulos y esperan darle el alta en los próximos días.

No es la primera vez que la jueza pasa por el quirófano para que le extirpen un tumor, ya que en el pasado ha sufrido cáncer de colon y de páncreas.

Ginsburg lleva los últimos 25 años en el Supremo, donde llegó en 1993 nominada por el presidente Bill Clinton como la segunda mujer de la historia en esta corte, después de toda una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

La salud de la magistrada, por su avanzada edad, tiene en vilo al país, especialmente a las filas progresistas, que temen que si Ginsburg abandona el Supremo, su sustituto sea elegido por el mandatario Donald Trump, para ampliar la ya existente mayoría conservadora en la corte más importante del país.

En un mensaje en Twitter, Trump deseó a Ginsburg una “completa y rápida recuperación”.

El presidente y la magistrada han mantenido una difícil relación después de que Ginsburg lo calificara de “farsante” antes de las presidenciales de 2016, un comentario del que tuvo que retractarse y que provocó que Trump pidiera su dimisión.

El Supremo está compuesto por nueve jueces con puestos vitalicios, actualmente 5 conservadores y 4 progresistas. Los magistrados son nombrados por el presidente y confirmados luego por el Senado, donde los republicanos tienen mayoría.

Trump ha nominado a dos jueces en menos de dos años, un ritmo poco usual para elegir magistrados que suelen permanecer en el puesto durante décadas.