Así regresó Adamari López a ‘Un Nuevo Día’

"Me trataron como si tuviera una enfermedad terminal"
Así regresó Adamari López a ‘Un Nuevo Día’
Adamari López regresó a Un Nuevo Día
Foto: Cortesía Telemundo

Tal como lo anunciado y prometido, Adamari López regresó a ‘Un Nuevo Día’ este lunes 7 de enero, después de casi tres meses de ausencia, en donde su salud y su vida se vio comprometida víctima de una influenza que la tuvo 26 días internada en un hospital de Miami.

El show matutino de Telemundo, que además anunció varios cambios como la extensión media hora más, recibió a Adamari luego de mostrar un tierno y simpático video en su casa junto a su hija Alaïa. La pequeña la despertaba, desayunaban juntas, le ayudó a elegir el vestuario y luego la chaparrita se iba en el auto de juguete de su hija.

Con esa comicidad, Adamari entró al estudio donde fue recibida con mucho cariño y amor por sus compañeros, con la promesa de contar todo lo que vivió en este tiempo lejos del show y, nuevamente, desmentir todos aquellos falsos dichos como que estaba embarazada, se había hecho una lipo o estaba haciendo un tratamiento para bajar de peso.

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Así llegó @adamarilopez por primera vez en meses a su casa de #UnNuevoDia 💕👏 #AdaRegresa

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“No pensaba que lo que tenía era algo grave, el compromiso de no faltar a trabajar y hacer lo que me gusta me hacía seguir viniendo”, comenzó diciéndole Adamari a Rashel Díaz en una entrevista íntima en donde, a su estilo, contó todo lo que vivió en estos 3 meses de los que 21 días desde que llegó al hospital hasta que le sacaron la sedación, no recuerda.

-A continuación los mejores fragmentos de una entrevista íntima, amorosa, valiente y llena de verdad que Rashel le hizo a Adamari en la segunda hora del show:

“Yo comencé con una molestia en la garganta. Me fui un viaje con Toni a Jamaica, después a New York. En ese viaje a Jamaica no me sentía bien y me automediqué. Cuando llegué de New York me sentía súper mal, llamé aquí para ver si podía no venir, pero había muchos de nosotros que no estaban y tuve que venir”.

“Fui al doctor Martínez y me mandó ha hacer una placa, no me la hice, regresé el viernes a trabajar. Tú misma me dijiste que si me sentía mal me fuera, hablamos con la jefa y me fui a casa. El domingo 21 (de octubre) me fui al hospital porque no podía respirar. Para yo ir al hospital es porque algo grande me pasaba”.

“No recuerdo lo que pasó cuando llego al hospital. Dejé a Alaïa con mi hermana Adalis, que estaba en mi casa, Bibi (una amiga que trabaja en el hospital Baptis) me llevó al hospital, recuerdo haber estacionado, y no recuerdo nada hasta 4 o 5 días antes de salir del hospital”.

“Me diagnosticaron una toxoplasmosis, pero no era la razón principal, tenía una influenza, había pasado demasiado tiempo, los pulmones estaban comprometidos, no podía respirar, y parecía como si estuviesen tratando un paciente con sida y con una enfermedad terminal”.

“Tenía una sedación que hace que no me acuerde lo que pasó. Hay cosas en video que Toni guarda… Estuve al parecer bastante delicada, yo no entendía que una influenza me podía llevar a un estado tan crítico como el llegué, lo vi cuando me explicó mi familia y mis amigos, cuando vi los videos y las fotos no me reconocía. Después de haber vivido el cáncer, sus caras de angustias me partía el corazón, fue súper difícil y súper duro entender cuál era ese proceso”.

“Cuando abro los ojos de nuevo, lo primero que veo es la foto de mi hija al frente de la pared con un crucifijo, y dibujo de los compañeros de mi hija. Yo solo pensaba: ‘Sácame de esto Papá Dios para poder estar con mi hija’, era lo único que quería”.

“Cada situación que Papá Dios me ha puesto en la vida me ha hecho aprender un poco más, me tengo que cuidar un poco más… A veces no me cuido tanto, papá Dios me vuelve a recordar que lo más importante es la salud, tengo que aprender a escuchar más mi cuerpo…. A veces no se si por rebeldía o por qué lo sigo haciendo, pienso que soy invencible, imparable, soy una mujer adulta que tengo que velar por mis hijos, que se que tengo que disfrutar mi trabajo pero alimentarme mejor, dejar los refrescos, hacer ejercicio, estar más consciente de lo que es más importante en la vida”.

“Fue de las primeras cosas que me enseñaron cuando abrí los ojos, la oigo tan de corazón decir que su mamá se cure… He llora mucho pensando en su futuro, nosotras rezamos todas las noches y vamos a misa los domingos, y en todas las oraciones Alaïa dice: porque mami esté bien y tenga salud… Tengo un gran agradecimiento con mi familia que pudo explicarle, dentro de la edad que ella tiene, y que mamá se iba a curar y tenerla en su casa”.

“Toni ha sido maravilloso compañero en todo este procesos, llevamos 7 años juntos, Toni hace como 3 años me había pedido que nos casáramos y tengo mi anillo de compromiso, pero al ver esa dedicación por mí, por mi familia y lo que ha hecho es fortalecer aun más mi relación”.

“No se cuando sucederá pero creo que nos merecemos dar esa oportunidad de dar ese paso que tanto temía. Nos hemos vuelto a descubrir, a enamorar, un refuerzo de todo lo que habíamos vivido, de por qué no arriesgarme a amar sin saber qué pueda pasar después”.

“El pensar que no iba a estar con Alaia, el pensar que me iba a perder muchos momentos mágicos en la vida de mi hija que tanto desee, perderlos por un descuido de mi parte, el pensar que no la puedo ver crecer”.

“He tenido mis momentos, cuando salí del hospital al verme tal débil, pero me he ido sobreponiendo… Ver a mis hermanos tan angustiados fueron momentos difíciles de entender que no podía hacer las cosas que podía hacer antes. Tuve momentos de depresión, de mucho dolor, pero la idea de salir adelante para ver crecer a Alaïa, para poder regresar a trabajar. Mi meta era que llegara este día, volver a trabajar, compartir con toda la gente que amo, y estar frente al público informándolos, entreteniéndolos”.