Así funcionaba el sistema “secreto” de llamadas de “El Chapo” que complica su juicio

El experto en computación y telefonía Christian Rodríguez colaboró con el FBI contra Guzmán Loera
Así funcionaba el sistema “secreto” de llamadas de “El Chapo” que complica su juicio
Las Blackberry tenían determinado número de contactos.
Foto: DISTRITO ESTE NUEVA YORK

El mismo sistema de comunicaciones que ayudó a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, para coordinar el tráfico de droga en varias partes del mundo, es una de las “cerezas del pastel” que los fiscales federales le preparaon para apuntalar el caso en su contra.

Christian Rodríguez, el experto colombiano en computación que desarrolló el sistema de telefonía y mensajería, fue el principal proveedor de la información que el Buró Federal de Investigaciones procesó con apoyo de varios expertos en computación en Washington D.C.

El hombre de 32 años, cuestionado por la fiscal Andrea Goldbarg, contó que conoció a Guzmán Loera en las montañas de Sinaloa, luego de que su jefe en Colombia, Jorge Cifuentes, le dijera que debía visitar a su medio hermano Alex Cifuentes en México, donde “tenía necesidades especiales”, en referencia al sistema de comunicación, ya que enfrentaba “problemas con la tecnología”.

La razón era porque en la montaña no había señal de internet y “El Chapo” utilizaba teléfonos satelitales para comunicarse, los cuales fallaban durante intensas lluvias, según versiones de Alex Cifuentes.

Rodríguez llegó a Culiacán, lo llevaron a una pista clandestina de aviones, donde abordó una avioneta que hizo un viaje de entre 25 y 30 minutos a las montañas, donde vivía Guzmán Loera. Apenas Alex hizo los presentó, a Rodríguez le explicaron los problemas del sistema de comunicación satelital y le preguntaron “cómo podía mejorarlo”. Fue entonces cuando le explicó cómo funcionaba la red que instaló para los Cifuentes, para la cual necesitaban internet de alta velocidad.

En ese primer viaje, Rodríguez dio instrucciones para la instalación de acceso a internet, para que –en un segundo viaje– demostrara cómo funcionaba el sistema para los miembros del Cártel de Sinaloa. Todo suena simple: Rodríguez hizo una llamada de un teléfono a otro a través de la Red y listo. “Les gustó”, dijo.

El sistema permitía conectar teléfonos a servidores en una parte del mundo, para realizar llamadas sin que pudieran ser rastreadas, esto debido a que sólo los miembros de ese grupo conocían las extensiones correspondientes, además de incluir un sistema ‘firewall’, para evitar ‘hackeos’. En términos concretos “funcionaba como el sistema de una compañía”, pero externos no podían llamar a esos números sin conocer la ruta, expresó Rodríguez.

Diagrama de la ruta de las llamadas. / IMAGEN: DISTRITO ESTE DE NUEVA YORK

“El Chapo” mandó instalar el sistema en 100 teléfonos con el mismo número de extensiones, pero “El Señor” –como también se referían a Guzmán Loera– tenía tres números.

Aunque el sistema tenía la posibilidad de enviar mensajes de texto, el presunto líder del cártel prefería llamar, así que pidió priorizar ese sistema, aunque también llegó a enviar mensajes, sobre todo entre su esposa Emma Coronel y para comunicarse con las hijas de ambos, a quienes se refería como “reinitas”.

Los mensajes por Blackberry no podían revisarse con facilidad, ya que había claves que sólo el emisor y el receptor recibían para poder abrirlos. Además de tener acceso a un servidor de Amazon, el FBI pidió ayuda a empresas y gobiernos de Canadá y Holanda, donde estaban los servidores, para obtener los datos.

La estructura costó a “El Chapo” $100,000 dólares, los cuales fueron entregados en efectivo en México y Colombia, indicó Rodríguez, aunque el colombiano dijo al abogado Eduardo Balarezo que en total ganó $500,000 dólares por su trabajo de varios años.

La única manera de ingresar al sistema era que el administrador, en este caso Rodríguez y otros técnicos de “El Chapo” –uno de ellos conocido como “Benjamín”– dieran acceso a un tercero, como lo hizo el colombiano con el FBI, tal como lo confirmó el agente Stephen Marston, experto en crímenes cibernéticos.

Guzmán Loera utilizó el sistema de 2008 a 2012, el mismo año que hubo un fallido operativo en su contra en Los Cabos San Lucas, Baja California, pero de abril de 2011 a enero de 2012, los agentes estadounidenses ya habían obtenido la información de más de 1,500 llamadas y mensajes, algunas de las cuales se mostraron en el juicio, donde se escucha a “El Chapo” hablar de su “empresa”, coordinar a su gente, pedir ayuda a policías y hablar con sus mujeres.