Una inyección de $1,500 en el clítoris le concedió el primer orgasmo de su vida

Una chica confesó su experiencia al probar un tratamiento sui generis
Una inyección de $1,500 en el clítoris le concedió el primer orgasmo de su vida
La "O Shot" fue inventada por Charles Runels.
Foto: Shutterstock

Sophie Blackman nunca había experimentado un orgasmo durante el coito con un compañero sexual, así que cuando escuchó sobre este procedimiento se decidió a probarlo. Fue así como una inyección de $1,500 en el clítoris le concedió el primer orgasmo de su vida.

En una colaboración para Cosmopolitan, Sophie escribió sobre su experiencia con un tratamiento conocido como “The O Shot”, que supuestamente garantiza orgasmos explosivos en las mujeres durante un año y que fue inventado por el doctor Charles Runels.

Según su propio relato, Blackman acudió a una clínica que ofrece el procedimiento en Inglaterra por 1,200 libras esterlinas, el equivalente a poco más de $1,500. La chica pagó y se sometió a un procedimiento de 40 minutos que consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre, algo así como media cucharada, del brazo de la paciente.

Ella es Sophie Blackman:

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Can’t decide if I dig this look or hate how this eyeshadow makes me look like I have pink eye lol.

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El proceso

La sangre se somete a un procedimiento de centrifugado para extraerle el plasma rico en plaquetas. Ese plasma se inyecta cerca del clítoris y en la pared vaginal, un proceso que ayudaría a facilitar la excitación, a tener mejores orgasmos, mayor lubricación y a disminuir el dolor durante las relaciones sexuales.

El procedimiento ha sido cuestionado por la comunidad médica ante lo controvertido de su creador: el doctor Runels asegura que él mismo se inyectaba sangre en el pene para lograr erecciones más prolongadas y descubrió “The O Shot” cuando su novia le pidió que experimentara en ella como regalo de San Valentín.

Algunos médicos argumentan que no existe evidencia científica válida de que este tipo de inyecciones funcionen, aunque muchas mujeres aseguran que su libido y su vida sexual ha mejorado luego de someterse al tratamiento.

Blackman asegura que era tanta su frustración al no sentir orgasmos con sus parejas sexuales que decidió experimentar el procedimiento a pesar de que era caro, le daba miedo sentir dolor y de que había una posibilidad de que no funcionara.

La autora narra que cuando inyectaron el plasma en su vagina, no sintió nada, y cuando le inyectaron en el clítoris, sólo sintió un pellizco. Esperó un par de semanas antes de tener relaciones sexuales, como le indicaron en la clínica y, al encontrarse con su amigo sexual de varios años experimentó un cosquilleo nuevo para ella cuando él comenzó a acariciar su zona genital.

Blackman finalmente sintió su primer orgasmo a través de la penetración en lo que ella misma describe como “una legítima explosión de placer”. La experiencia se ha repetido en otros encuentros, por lo que la chica asegura que la “O Shot” le dio un impulso a su vida sexual y la ha hecho sentir más sexy. Su actividad sexual se ha incrementado y se siente libre y relajada al momento de tener sexo.

“Es un cambio agradable poder relajarme lo suficiente como para venirme, en lugar de sólo mirar con amargura cómo él llega al clímax mientras me siento frustrada“, escribió.