Presentan demanda y exigen revisar de pies a cabeza cárcel federal de Brooklyn

Tras días sin luz ni calefacción en el Metropolitan Detention Center, interponen demanda contra el Gobierno federal y denuncian que atropellos van más allá de servicios básicos
Presentan demanda y exigen revisar de pies a cabeza cárcel federal de Brooklyn
Familiares de reclusos, políticos y activistas exigen investigar a fondo lo que ocurre en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn
Foto: El Diario

Luego de más de siete días de estar sin electricidad ni calefacción, y protestas acaloradas frente a la prisión federal, por mantener a más de 1,000 reclusos bajo condiciones inhumanas, el domingo finalmente volvió la luz al Metropolitan Detention Center, en Brooklyn. Con ello se encendieron las alarmas sobre el presunto abuso y malos tratos a los que estarían siendo sometidos los 1,654 internos del penal, mayormente hispanos y negros, por lo que este lunes y desde diferentes sectores, se exigió a las autoridades federales que se realice una investigación de pies a cabeza en la cárcel, abierta en 1990, para garantizar que ese centro penitenciario no sea lugar de atropellos.

Activistas y abogados que denunciaron las condiciones a las que fueron sometidos los reclusos desde el pasado 27 de enero, cuando se fue la luz en buena parte del penal, presentaron una demanda contra la Oficina Federal de Prisiones y el director del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, por exponer a los internos a situaciones de peligro, violando las leyes constitucionales.

En los documentos entregados al Distrito Este de Nueva York, los abogados describieron lo ocurrido como la prueba de una “crisis humanitaria”.

Kristine Arroyo, de la organización Justice League NYC, aseguró que la Administración federal está violando los derechos de los internos y agregó que junto a varios líderes y activistas seguirán denunciando los abusos hasta que cesen.

“Claramente aquí necesita hacerse una investigación completa. Nos frustra, no solamente ver que ellos no tenían luz ni calefacción sino que es terrible que ahora no les permitan ver a sus familiares. Son derechos básicos de la Constitución y sentimos que aquí se están violando sus derechos”, dijo la joven, mientras varios manifestantes daban golpes con cacerolas y cucharas que eran respondidos por internos dando golpes en las ventanas.

“Seamos honestos. Las comunidades latina y negra son las más afectadas con esto. El racismo sin duda está jugando un papel aquí, pues esta es una prisión federal, no es un centro de detención regular, y se nota todo el manejo que ha venido haciendo la Administración Trump”, agregó la activista. “Muchas de estas personas ni siquiera han ido a juicio, y probablemente no son culpables y les están violando sus derechos. Esto no es algo que empezó a pasar el viernes, esto lleva tiempo pasando aquí y es el reflejo de lo que están sufriendo muchas otras instituciones alrededor del país bajo este gobierno”.

Yolanda González, esposa de un recluso dominicano internado en el penal federal de Brooklyn

Familiares denuncian atropellos

Yolanda González, esposa de un recluso dominicano, internado desde hace 11 meses en ese penal por conspiración, se sumó al llamado de una investigación y dijo que los atropellos allí son pan de cada día.

“Quiero saber cómo está mi esposo pero me siguen diciendo que ellos están encerrados porque había una amenaza de bomba y no nos resuelven nada. Aquí hay muchos abusos contra nosotros por ser hispanos. Ellos son racistas”, dijo la puertorriqueña, madre de cuatro hijos, junto a la entrada principal del penal, custodiada por más de una docena de uniformados con armas de largo alcance. “A ellos los tratan siempre mal allá adentro. A nosotros también. A mi niño de 9 años le pusieron un arma en la cara en una visita. A mí cuando he venido me quieren tratar coma animal y le dan prioridad a los blanquitos hasta cuando entran a visitar. Me siento afligida y como detenida también”.

El senador estatal Luis Sepulveda, presidente del Comité de Prisiones de la Cámara Alta en Albany, aseguró que ese organismo analizará medidas para poder garantizar que los derechos de los reclusos de la cárcel federal de Brooklyn no sean violados.

“Es inhumando mantener a personas en condiciones deplorables. Hemos oído historias terribles sobre prisioneros en las esquinas tratando de mantenerse calientes, prisioneros enfermos, otros sin acceso a las medicinas y esperamos que se tomen acciones reales, porque no vamos a tolerar esto”, dijo el líder político. “Como esta es una cárcel federal, tenemos que mirar bien en términos de litigio a nivel federal que podemos hacer para asegurarnos de que esto no pase más y los problemas sean corregidos”.

Funcionarios de NY exigen respuestas

El gobernador Andrew Cuomo hizo un llamado al Departamento de Justicia para que se conduzca una investigación profunda.

“Estas acusaciones son una violación de la decencia y la dignidad humanas. También plantean cuestiones de posibles violaciones de la ley. El gobierno tiene la responsabilidad fundamental de servir a todas las personas y la Oficina Federal de Prisiones debe cumplir con esa responsabilidad”, dijo el mandatario estatal.

La fiscal general de Nueva York Letitia A. James, calificó de “inaceptables” las condiciones a las que fueron sometidos los reclusos y también exigió acciones.

“Las condiciones informadas en el Centro de Detención Metropolitano son espantosas. Los presos y los detenidos tienen derechos y esos derechos deben ser aplicados. Mi oficina está en contacto con los proveedores de servicios legales y los abogados de los reclusos, y está vigilando de cerca esta situación profundamente preocupante”, dijo James.

Entre tanto, la senadora estatal Kirsten Gillibrand denunció los atropellos, e incluso a través de una carta al Fiscal General federal Matthew Whitaker y al director del Buró Federal de Prisiones, Hugh J. Hurwitz exigió averiguaciones intensivas.

“Una vez que se resuelva esta crisis, esperaré una explicación completa de cómo se permitió que ocurriera esta situación y de que durara más de una semana, y de lo que hará la agencia para evitar que vuelva a ocurrir en este centro o en cualquier otro”, dijo Gillibrand. “Estas condiciones no solo son inaceptables, son inhumanas y constituyen una violación de los derechos básicos de los detenidos. Peor aún, con el tiempo, el impacto negativo a largo plazo en los reclusos y la confianza pública se agravará”, dijo la senadora.

El Contralor de Nueva York, Scott Stringer, quien fue uno de los múltiples líderes que visitó el penal el fin de semana para constatar de primera mano las denuncias, destacó que las cosas van más allá de fallas en servicios básicos.
“El trato inhumano de las personas detenidas en el Metropolitan Detention Center es un síntoma de un problema mucho más profundo” dijo Stringer. “Durante décadas, las personas que ocupan el poder en este país han alimentado, y se han beneficiado de un sistema de encarcelamiento en masa que deshumaniza a las personas de color de bajos ingresos”.
El Contralor agregó que el restablecimiento de la electricidad y la calefacción no son suficientes para sentirse tranquilo. “Esa no puede ser la última palabra. Se debe responsabilizar al Buró de Prisiones por la insensibilidad demostrada hacia los detenidos y sus familias, quienes merecían respuestas hace una semana. Y nosotros, a su vez, debemos presionar aún más para lograr una reforma real que reconozca la plena humanidad y la dignidad de cada persona en nuestra ciudad”.
Asimismo, el presidente del Concejo Municipal, Corey Johnson destacó que es momento para que los ojos se pongan más sobre ese penal federal.
“Esa fue una experiencia triste, conmovedora e increíblemente profunda que dijo mucho sobre lo que está mal con la encarcelación en masa en este país. Bajo ninguna circunstancia podemos dejar que esto vuelva a suceder”, dijo el líder político, quien destacó la unión de diferentes sectores, entre ellos los propios reclusos, para denunciar “la pesadilla” que estaban viviendo. “Fue una de las expresiones de protesta más poderosas que he visto u oído. Cada luz dentro de ese edificio oscuro y cada golpe contra la ventana, era un ser humano que vive en condiciones inimaginables”.
La organización Legal Aid Society pidió que tras la restauración de la electricidad y la calefacción, se establezcan responsabilidades. “Solicitamos una investigación inmediata”, dijo esa organización, a través de un comunicado. “Es inconcebible que los neoyorquinos en estas instalaciones se hayan visto obligados a sufrir estas condiciones inhumanas, especialmente durante los días más fríos registrados en la ciudad de Nueva York.

Respuesta federal

Tras el restablecimiento de los servicios y las quejas sobre el penal, Wyn Hornbuckle, vocero del Departmento de Justicia, aseguró que las cosas había regresado a la normalidad y revisarán lo que ocurrió.

“El sitio ahora puede comenzar a volver a las operaciones regulares. En los próximos días, el Departamento trabajará con la Oficina de Prisiones para examinar lo que sucedió y asegurarse de que la instalación tenga los sistemas de energía, calefacción y respaldo para evitar que el problema vuelva a ocurrir”.

Activistas como Shanduke McPatter, quien se enfrentó con miembros del NYPD que quisieron crear una zona cerrada para las protestas frente al penal, aseguró que las manifestaciones continuarán hasta que los presos del penal sean tratados con justicia.

No somos animales. Somos seres humanos y nos tienen que tratar con dignidad”, dijo en medio de gritos, que parecían ser respaldados por presos dando golpes desde las ventanas.

 

Datos del penal

  • 1,654 internos hay allí actualmente.
  • 70% y más son minorías, entre hispanos y negros.
  • 1,000 internos fueron víctima del recorte de luz y calefacción.
  • 7 días estuvieron los internos sin servicios básicos.
  • 1990 fue el año en que empezó a operar la prisión.
  • Gran parte de los reclusos no han sido condenados y están a la espera de ir a juicio o recibir sentencia.