Autismo: Encuentran causa clara del TEA y no tiene relación con las vacunas

Una investigación proporciona luz alrededor del Trastorno del Espectro Autista
Autismo: Encuentran causa clara del TEA y no tiene relación con las vacunas
Se sabe poco sobre el autismo.
Foto: Unsplash

Durante décadas, el origen del Trastorno del Espectro Autista (TEA), ha sido casi un misterio. Este problema de salud mental, que afecta a uno de cada 59 niños estadounidenses, se identifica por problemas motrices, de comunicación y temperamento desde temprana edad.

Ahora, una investigación masiva ha revelado una causa clara del autismo, y no tiene relación con las vacunas. La Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en conjunto con la Academia Sahlgrenska en Gotemburgo, Suecia, realizaron un estudio entre 1.8 millones de niños suecos para determinar la causa de este problema.

Los investigadores hallaron que cualquier infección en las mujeres embarazadas aumenta significativamente el riesgo de que el bebé desarrolle autismo y depresión. Luego de analizar la información de 1.8 millones personas nacidas entre 1973 y 2014, hasta que cumplieron 41 años, los científicos descubrieron que las madres que fueron hospitalizadas durante el embarazo por alguna infección, cualquiera, tuvieron un riesgo 79 por ciento más alto de dar a luz hijos autistas.

De igual manera, las infecciones en el embarazo aumentaron en 24 por ciento el riesgo de que los bebés sufrieran depresión en algún momento de su vida e, incluso, se convirtieran en suicidas.

Los médicos encontraron que infecciones leves como las del tracto urinario, y aún cuando no afectaran el cerebro fetal, pueden aumentar el riesgo de sufrir TEA para los bebés.

Por ello, los autores del estudio hicieron un llamado a las mujeres embarazadas a vacunarse durante la gestación, especialmente contra virus como el de la influenza que pueden afectar gravemente la salud de la madre y del bebé.

La investigación, publicada en JAMA Psychiatry, fue difundida después de conocerse el estudio realizado entre más de 650,000 bebés en Dinamarca que comprobó que no existe un vínculo entre la vacuna MMR (contra sarampión, paperas y rubéola) y el autismo.