Pelotas de Kegel: Las esferas que prometen provocarte orgasmos explosivos

Son una herramienta muy popular
Pelotas de Kegel: Las esferas que prometen provocarte orgasmos explosivos
Las pelotas de Kegel.
Foto: Shutterstock

Están disponibles en prácticamente cualquier tienda de juguetes sexuales y, a pesar de su inocente apariencia y su tamaño compacto, pueden ser una herramienta poderosa para dar a tu vida sexual el empujón que necesita.

Se trata de las pelotas de Kegel, unas esferas que prometen provocarte orgasmos explosivos si se utilizan adecuadamente. Estas esferas atadas entre sí, hechas generalmente de silicón de grado médico, sirven para intensificar los famosos ejercicios de Kegel, esa rutina de contracción y relajación de los músculos pélvicos que ayuda no sólo al bienestar sexual, sino a prevenir problemas como la incontinencia urinaria, especialmente entre las mujeres.

Los ejercicios de Kegel consisten en contraer y relajar alternadamente el músculo pubococcígeo, la zona que se activa cuando debemos aguantar las ganas de orinar. La forma más fácil de identificarlo es detener la orina al momento de ir al baño; ese que permite hacer una pausa en la micción, es el músculo pubococcígeo, y ejercitarlo es la clave para tener orgasmos más intensos. De hecho, esas contracciones del músculo ocurren de manera involuntaria durante el orgasmo: si tu músculo está fortalecido, las contracciones serán más intensas a la hora del clímax.

Aunque es posible ejercitar ese músculo sin otra ayuda que la voluntad, las pelotas de Kegel son una herramienta para fortalecerlo aún más. Se introducen en la vagina y se aprietan y se sueltan durante unos minutos. Las sesiones deben ser breves, especialmente durante las primeras veces, y usar lubricante a base de agua puede facilitar muchísimo la experiencia.

Obviamente la higiene es fundamental: hay que mantener las pelotas siempre limpias y guardarlas adecuadamente para evitar infecciones genitales serias. Cada vez que se usen hay que asegurarse de estar en un ambiente relajado y de tener tiempo suficiente para introducirlas y sacarlas con cuidado, así como para experimentar las sensaciones que provoca esta herramienta.

Y si no te animas a probar las esferas, de todos modos realizar los ejercicios de Kegel sin ellas puede ayudarte a mantener tus músculos pélvicos fortalecidos. Una vez que identifiques tu músculo pubococcígeo y lo hayas ejercitado a voluntad durante algunos días, prueba a contraerlo y relajarlo durante la penetración: las sensaciones para ti y para tu pareja serán distintas y muy placenteras.

Los hombres también pueden hacer ejercicios de Kegel. Además de ayudarles a prolongar y controlar las erecciones, mantienen la próstata en forma y combaten la eyaculación precoz.

Ante cualquier duda, lo mejor es consultar a un experto en salud sexual que puede orientarte de manera adecuada y personalizada.