La inmigrante “Lady Frijoles”: cómo pasó de pedir asilo, ser encarcelada y enfrentar deportación

La hondureña hizo todo lo contrario a lo que se sugiere a inmigrantes, especialmente indocumentados
La inmigrante “Lady Frijoles”: cómo pasó de pedir asilo, ser encarcelada y enfrentar deportación
Miriam tiene dos hijos de quienes se desconoce su paradero.
Foto: Dallas County Jail

Las peticiones de asilo en los Estados Unidos son un proceso complicado, incluso actualmente cuando Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) pondera los nuevos casos a los presentados hace años.

Actualmente, gracias a la lucha de activistas, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no puede retener por más de 90 días a una persona que pide asilo una vez que ha cruzado la frontera, por lo que Servicios de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) libera a esas personas, manteniendo un control lo más estricto posible –varios con grilletes electrónicos– a fin de dar continuidad al proceso de asilo ante un juez migratorio. Si la petición es rechazada ese inmigrante puede apelar la decisión y podría permanecer en el país.

Los abogados y activistas son claros cuando recuerdan a inmigrantes: en este país tienen derechos. Eso no significa que sus derechos son mayores a sus obligaciones, ya que deben obedecer las leyes de los Estados Unidos a rajatabla, algo que no hizo una mujer llamada Mirian Yamileth Zelaya Gómez, mejor conocida como “Lady Frijoles”, luego de que en una entrevista acusara que la comida que voluntarios les daban en México era como para los “chanchos”. La mujer mostró su carácter desde entonces y se ganó miles de detractores al recibir ayuda y criticarla.

Ella logró cruzar a EEUU, supuestamente pidió asilo y fue liberada. Se fue a vivir a Dallas, Texas, con su hermana Mirna. Publicó un video al respecto. Había dado un paso importante que no pueden lograr muchos inmigrantes que realmente buscan una mejor vida.

Ahora la mujer está encarcelada, acusada de agresión agravada. Deberá pagar $10,000 dólares para enfrentar las acusaciones fuera de la prisión Kays Tower, en Dallas, Texas, donde fue referida como “indocumentada”.

Además de su proceso legal por la agresión –que podría acarrearle varios años de cárcel–, la hondureña, que llegó con la primera gran caravana migrante, enfrentará la deportación y la imposibilidad de volver a ingresar a los Estados Unidos.

Según las leyes migratorias, los inmigrantes bajo las siguientes condicionantes podrían ser deportados:

  • A quienes han sido acusados por algún delito, incluso cuando su proceso migratorio ante USCIS no ha sido resuelto.
  • A las personas que cometieron actos que constituyen un delito penal imputable.
  • Todos los inmigrantes que incurrieron en fraude o tergiversación deliberada en relación con algún asunto oficial o solicitud ante un organismo gubernamental.
  • A las personas que hayan abusado de algún programa relacionado con la recepción de beneficios públicos.
  • Aquellos indocumentados sujetos a una orden final de deportación y no haya cumplido con su obligación legal de abandonar el país.
  • A los inmigrantes que, a juicio de un funcionario de inmigración, represente supuestamente un riesgo para la seguridad pública o nacional.
  • Aunado a ello, de acuerdo a la información que aquí hemos publicado, sobre los delitos que se cometen, hay una falta vial que las autoridades han considerado suficiente para deportar a un inmigrante.
  • A quienes hayan cometido alguna falta como automovilista, específicamente DUI.

Mirna, la hermana de Mirian, también está encarcelada y podría estar en la misma situación migratoria que su hermana, aunque eso no está claro.