Primer fin de semana de trabajos en el tren L no fue “tan desastroso”

A pesar de las demoras y algunas confusiones, no se registraron las terribles aglomeraciones en los trenes como se había pronosticado

Las aglomeraciones en las estaciones del tren L no fueron tan malas como se había pronosticado para el fin de semana.
Las aglomeraciones en las estaciones del tren L no fueron tan malas como se había pronosticado para el fin de semana.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

El caos que muchos habían pronosticado que se viviría el pasado fin de semana, cuando dieran inicios los trabajos de construcción en la línea L del Subway, no ocurrió, y por el contrario, a pesar de las grandes demoras en el servicio, confusiones sobre las alternativas para movilizarse, y algunos problemas con los relojes electrónicos en las estaciones, una gran mayoría de usuarios coincidió este lunes en que todo fue mejor de lo que esperaban.

Y es que el inicio de los trabajos en esta línea y las consecuencias que ello provocaría, se había convertido en la noticia más importante de los pasado tres días en la Gran Manzana, y este lunes la mayoría de los medios locales dieron amplia cobertura al hecho de que el ‘dolor de cabeza’ para los pasajeros fue menor.

El mismo presidente del NYC Transit Andy Byford indicó este lunes, al visitar la estación Bedford Avenuea, en Brooklyn, en plena ‘hora pico’, que en parte el éxito registrado se debió a que la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) planeó todo muy bien con antelación, y desde el viernes en la noche hasta este domingo, fueron decenas de empleados los que se desplegaron en las estaciones del tren L para explicar sobre los cambios y ayudar a los usuarios a tener una traslado menos complicado.

“Estamos aquí esta mañana para asegurarnos que después del primer fin de semana de trabajos, este lunes el servicio volviera a la normalidad como estaba planeado, y los trenes recorran cada cinco minutos, sobre todo durante la ‘hora pico’”, dijo Byford a NY1 News.

El funcionario agregó que como cualquier primer día de cambios, hay cosas que ocurrieron que ahora nos darán la oportunidad de corregir y mejorarlas esta semana. “Pero en general estoy muy satisfecho, porque los trabajaros cesaron durante la madrugada como estaba planeado, y las rutas alternativas funcionaron como se esperaba. Todo gracias a que hubo mucha información y mucha atención al cliente”.

Según la MTA, algunas de las confusiones iniciales que ocurrieron sobre todo el viernes en la noche, una vez que se dio inicio el nuevo plan de reparaciones pasadas las 8 p.m., fue porque tuvieron problemas electrónicos que alteraron los relojes que avisan cuándo llegará el tren a la estación, lo que provocó frustración entre muchos usuarios. Sin embargo, el resto del servicio funcionó como se esperaba y, por ejemplo, los trenes circularon cada 20 minutos entre Bedford Avenue con dirección Manhattan.

“Va a ser muy malo, y por eso estamos preparados para lo peor”, había indicado uno de los trabajadores de la MTA que desde temprano el viernes había sido asignado a informar a los pasajeros sobre el inicio de los trabajos esa noche. Pero la realidad fue otra, en parte precisamente fue a que trabajadores como él, quien no quiso ser identificado, estuvieron desplegados en las estaciones, en compañía de decenas de oficiales del Departamento de Policía, “preparados para lo peor”.

Muchos de los pasajeros entrevistados durante el fin de semana, y sobre todo este lunes en la mañana cuando tuvieron que usar el L para volver a sus trabajos, coincidieron que a pesar de los retrasos el servicio estaba funcionando bien y con menos aglomeraciones de las que estaban previstas.