Una estrategia para salvar a miles de personas del consumo perjudicial de alcohol

Una estrategia para salvar a miles de personas del consumo perjudicial de alcohol
El consumo de alcohol, como muchos otros problemas de salud en la ciudad de Nueva York, afecta desproporcionadamente a las comunidades de color.
Foto: Archivo

En la ciudad de Nueva York, vemos demasiadas muertes relacionadas con el alcohol. Casi 2000 personas murieron de afecciones relacionadas con el alcohol en 2016, la cifra más alta en los últimos diez años.

Además de las vidas perdidas y las lesiones sufridas, el consumo perjudicial de alcohol desestabiliza la vida de muchas personas y cobra un alto precio en las relaciones más significativas: con la familia, los amigos y en el trabajo.

El consumo perjudicial de alcohol, como muchos otros problemas de salud en la ciudad de Nueva York, afecta desproporcionadamente a las comunidades de color. Según el informe de Salud de los Latinos del Departamento de Salud, los estudiantes de secundaria latinos tienen el índice más alto de consumo excesivo de alcohol comparado con otros adolescentes de la ciudad y el consumo excesivo de alcohol es más del doble entre los adultos mexicanos que entre los adultos no latinos.

Los estudios de investigación demuestran que la exposición a la publicidad sobre el alcohol está relacionada con el consumo perjudicial y que la publicidad sobre el alcohol en la ciudad de Nueva York, y en otros lugares, está dirigida especialmente a las comunidades de color y a las comunidades con bajos ingresos. Un estudio del 2016 del Departamento de Salud en Manhattan y en el Bronx confirmó que East Harlem tenía más anuncios de alcohol en propiedades de la Ciudad que en otros vecindarios de la ciudad. East Harlem también es el vecindario con la tasa más alta de visitas al departamento de emergencias y hospitalizaciones relacionadas con el alcohol.

Por otra parte, también hay una alarma creciente sobre el impacto del alcohol en la crisis de opioides. Debido a que el alcohol puede debilitar la respiración de una persona, cuando se mezcla con opioides aumenta el riesgo de sobredosis y muerte. En la ciudad de Nueva York, 382 latinos murieron por sobredosis de opioides en 2016, y el 44% de las sobredosis incluyeron consumo de alcohol.

Existen enfoques de salud pública que sabemos que funcionan para reducir las inequidades de los daños causados por el alcohol.

Si la industria del alcohol no trata a los neoyorquinos de manera equitativa, entonces lo haremos nosotros: comenzando esta semana, les prohibiremos que promocionen sus productos en propiedades de la Ciudad en cualquier parte de los cinco condados (boroughs). Esta decisión supondrá la eliminación de miles de anuncios instalados en las paradas de autobuses, los quioscos de periódicos, las cabinas telefónicas, los quioscos de reciclaje y los quioscos de wifi LinkNYC en los próximos meses. También hemos lanzado una nueva campaña con un vídeo animado sobre cómo mantenerse seguro cuando se bebe alcohol.

Además, ThriveNYC, la iniciativa de salud mental de la Ciudad aborda las enfermedades y lesiones relacionadas con el alcohol. Apoya a las organizaciones comunitarias que trabajan en pro de reducir los riesgos del consumo de alcohol y financia NYC Well, una línea directa gratuita que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para las personas que necesitan atención o apoyo para los trastornos por consumo de sustancias. ThriveNYC ha cambiado el diálogo alrededor del tratamiento de los trastornos por el consumo de sustancias al abordar su estigma directamente para eliminar tanto el estigma como la vergüenza asociados al consumo de sustancias.

Es hora de dar prioridad a la salud y la seguridad de los neoyorquinos, y considerar las muchas vidas que se pierden y se arruinan por el consumo perjudicial de alcohol.

-La Dra. Oxiris Barbot es la comisionada de Salud de la ciudad de Nueva  York