“La rubia platino” que el FBI envió para espiar a un asesor de Trump

El FBI le tendió una trampa a la campaña de Trump
“La rubia platino” que el FBI envió para espiar a un asesor de Trump
George Papadopoulos no sucumbió ante la atractiva y seductora espía
Foto: MANDEL NGAN / Getty Images

Cuando el Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) estaba intentando averiguar hasta dónde se extendían los intentos de Rusia por influir en las elecciones presidenciales de 2018, decidió enviar a una investigadora, posando como una asistente, a hablar con George Papadopoulos, asesor de campaña de Trump.

El descubrimiento de la relación de esta mujer con el Gobierno llega en un momento en el que Donald Trump mismo ha denunciado que fue víctima de espionaje por parte del FBI durante la campaña presidencial.

La mujer, que se hizo llamar Azra Turk, se reunió con Papadopoulos en un bar de Londres en septiembre de 2016, según reveló un reportaje del diario The New The New York Timesbasado en fuentes que conocían la operación.

Ella era la que había pedido reunirse con él, bajo el pretexto de que estaba interesada en discutir acerca de política internacional. Un profesor de la Universidad de Cambridge que era un informante del FBI cuadró la cita.

Apenas comenzada la plática ella le preguntó directamente si la campaña de Trump, ¿estaba trabajando con los Rusos? Pero él no mordió el anzuelo.

En su libro de memorias, Papadopoulos describió a Turk, cuyo nombre real no conocemos, como una mujer atractiva y seductora, según el diario The New York Post. Cuando recibió el mensaje para reunirse pensó que podía haber un coqueteo entre líneas, pero no estaba seguro de ello. Las dudas se despejaron casi en el primer momento.

“Definitivamente era sugestivo [el mensaje]. Azra Turk es una visión sacada directamente de un casting para una película de espías. Es una rubia platino en sus treintas, y no tiene ningún recato en enseñar sus curvas –como si alguien pudiera no velas. Es la fantasía de una fantasía”, escribió Papadopoulos, según recoge el New York Post.

A los cinco minutos comenzó a preguntarle por la campaña de Trump. En particular, quería saber si habían trabajado con los rusos. Papadopoulos dice haberlo negado.

Ella continuó presionándolo, diciéndole que era más guapo de lo que parecía en sus fotografías, cogiéndolo del brazo y diciéndole que su trabajo era muy importante.

“Me encantaría escuchar más sobre la campaña. Es un tema tan fascinante. ¿Cómo va a ganar Trump, cómo vencerá a Hillary Clinton?”, escribió el asesor de Trump.

A pesar de todos sus intentos, Turk fue incapaz de conseguir información relevante para la investigación del FBI, según reportó el New York Times.

Papadopoulos terminó yendo a prisión, aunque sólo por 14 días. En septiembre de 2018 fue sentenciado, además, a un año de libertad condicional y 200 horas de servicio comunitario por mentirle a los investigadores (de la fiscalía especial) sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

En un memorando de sentencia, el equipo del fiscal especial Robert Mueller argumentó que sus mentiras al gobierno “causaron daños” a su investigación, al confundirlos sobre sus contactos con el profesor londinense Joseph Mifsud, quien dijo a Papadopoulos a finales de abril de 2016 que los rusos tenían “datos sucios” sobre la campaña de Hillary Clinton.