Qué hacer en caso de una emergencia médica

Tu estómago comienza a sufrir calambres. El dolor es tan agudo y repentino que se te dificulta caminar. ¿Qué puedes hacer?

Las emergencias médicas casi nunca se pueden predecir, y en el pánico del momento, cuando los segundos son importantes, puede ser difícil saber qué medidas tomar y qué esperar en cada paso del proceso.

Cuanto más sepas qué hacer y adónde ir, mejor equipado estarás para actuar rápidamente y con determinación.

Aquí te presentamos una guía que te ayudará a orientarte durante una emergencia médica.

¿Cuándo deberías llamar al 911?

“Cuando una persona está aletargada o tiene un cambio importante en el comportamiento, dirígete al departamento de emergencias”, dice Jeffrey L. Pellegrino, PhD, profesor de ciencias de la salud en Aultman College en Canton, Ohio.

Otras razones por las que debes llamar una ambulancia incluyen problemas respiratorios, dolores en el pecho, sangrado que no se puede detener con presión directa, quemaduras graves, fracturas de huesos, tos o vómito con sangre, dolor abdominal agudo, convulsiones inexplicables y signos de un derrame cerebral (parálisis facial, debilidad del brazo o dificultad para hablar).

Si no estás seguro de si algo es una emergencia real, muchas aseguradoras ofrecen líneas de enfermería 24/7, en las cuales un profesional capacitado te ayudará a evaluar la gravedad de una situación. Verifica con tu compañía de seguro si este servicio  tiene cobertura bajo tu plan. 

¿Qué pasa cuando haces la llamada?

Operarios capacitados responden todas las llamadas al 911, quienes te pueden ayudar como primer paso a determinar si se requieren servicios de emergencia.

Prepárate para responder preguntas sobre el problema de la manera más clara y tranquila posible.

El operador también te pedirá tu número de teléfono y tu ubicación exacta (o la ubicación de la persona que necesita ayuda), incluidos los detalles, por ejemplo, si la puerta principal del lugar donde te encuentras está sin llave o si en tu casa hay una verja. 

¿Qué tipo de ambulancia vendrá?

La respuesta “no tiene nada que ver con tu seguro o tu problema”, dice Latha Ganti, MD, profesora de medicina de emergencia y neurología en la Facultad de Medicina de la University of Central Florida en Orlando. El proveedor de ambulancia que cubre tu área geográfica será el que responda.

Por lo general, te llevarán al centro médico más cercano para recibir tratamiento, pero si estás estable, puedes preguntar a los técnicos de emergencias médicas (EMT, en inglés) si es posible que te puedan llevar a un centro de tu preferencia, dice Ganti.

El costo de una ambulancia puede estar cubierto por el seguro médico; pero, si no es así, la factura puede ser alta, por ejemplo, si el servicio está fuera de la red o se considera innecesario. 

¿Puedes conducir tú mismo?

Pellegrino dice que en una verdadera emergencia, conducir tú mismo o hacer que alguien más conduzca está lleno de riesgos e inseguridad. Podrías poner tu vida en riesgo, especialmente si tu situación se agrava en el camino.

Si tu condición obviamente no es de riesgo (por ejemplo, si tienes dolor abdominal), utilizar un servicio de viaje compartido o pedirle a alguien que conduzca tu auto puede ser razonable, dice David Marcozzi, MD, profesor asociado en el departamento de medicina de emergencia de la Escuela de Medicina de la University of Maryland en Baltimore. Pero, dice, hay “tantas advertencias”, y en una emergencia médica, una ambulancia es siempre la ruta más rápida y segura hacia una sala de emergencias.

Las ambulancias y los técnicos de emergencias médicas están equipados para manejar una emergencia que se va agravando, y el hospital sabrá acerca de tu estado y estará listo para tratarlo rápidamente cuando llegues, si es necesario. 

¿Una sala de emergencias o un centro de atención de urgencias?

Los departamentos de emergencia, ya sean independientes o anexos a un hospital, son atendidos por médicos de emergencias, están abiertos las 24 horas, los 7 días de la semana y cuentan con el equipo para tratar o estabilizar a los pacientes. En cambio, las instalaciones independientes no permiten cirugías, y por ejemplo, si necesitas recibir atención más extensa, serás transferido. A todas las salas de emergencias se les exige que atiendan a los pacientes independientemente de su capacidad de pago.

Los Centros de atención de urgencias aceptan consultas sin cita previa, y los tiempos de espera suelen ser más cortos que en los departamentos de emergencia. Sin embargo, a diferencia de las salas de emergencias, en los centros de atención de urgencias, que no siempre están abiertos 24/7 y no están obligados a brindar servicios a las personas que no pueden pagar, es posible que no veas a un médico. En lugar de eso, estos centros son una opción conveniente para tratar enfermedades y lesiones menos graves, como esguinces de tobillo, cortaduras, influenza, fiebre, náuseas y erupciones cutáneas. 

¿Puedes simplemente llamar a tu médico?

En el caso de enfermedades menores, pero persistentes que requieren pruebas de laboratorio o muestra de la garganta, Pellegrino recomienda hacer una cita con tu proveedor de atención primaria tan pronto como sea posible para evitar un viaje a un centro de atención de urgencias o al departamento de emergencias. 

¿Qué sucede en una sala de emergencias?

Cuanto más grave sea tu condición, más rápido te atenderán.

Si consideran que estás en riesgo inmediato, el personal médico te tratará en cuanto llegues. De lo contrario, una enfermera de triage evaluará la urgencia de tu estado, dice William Jaquis, MD, presidente electo del American College of Physicians (Colegio Estadounidense de Médicos).

Si tu estado empeora mientras esperas, díselo al enfermero de turno, dice Jaquis, porque podría “cambiar la forma en que te atiendan”. Una vez que te llamen para recibir tratamiento, te examinará un médico de urgencias, quien te hará ciertas preguntas y ordenará las pruebas pertinentes. Cuando reciban los resultados, te indicarán un curso de tratamiento, junto con los medicamentos necesarios. 

¿Qué sucede cuando te dan de alta?

Al salir deberían haberte entregado instrucciones verbales y escritas sobre cómo cuidar tu afección, así como cualquier medicamento necesario, dice Jaquis.

Solicita copias de los resultados de las pruebas médicas o los informes de tu estadía (en la mayoría de los casos, según Jaquis, el hospital debe proporcionarlos) y entrégaselos a tu proveedor de atención primaria para que los agregue a tu expediente médico.

Solo el 9% de las consultas a un departamento de emergencias resultan en una admisión hospitalaria. 

Prepárate para lo inesperado

Una emergencia médica puede ser estresante y abrumadora. Ten a mano la siguiente documentación esencial con anticipación. Podría ayudar a salvar tu vida.

1. Una lista actualizada de afecciones médicas y los medicamentos que estés tomando, junto con cualquier medicamento de venta libre o suplementos que uses. Guarda una copia en la puerta de tu refrigerador y otra en tu billetera, junto con tu tarjeta de seguro de salud. Si llegas inconsciente a un hospital, el equipo médico revisará tu cartera, billetera o teléfono en busca de esta información.

2. Información de contacto. “Cada persona debe tener una lista de a quién contactar, el nombre de tu médico de atención primaria y de cualquier especialista”, dice Ganti. También agrega un contacto en caso de emergencia (In Case of Emergency) en tu teléfono y en una etiqueta adhesiva en el estuche del teléfono.

3. Documentos legales y médicos. William Jaquis, MD, del American College of Emergency Physicians (Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencia), recomienda mantener todos tus documentos importantes juntos y en un lugar de fácil acceso, incluyendo un expediente médico completo para cada miembro de la familia, formularios de consentimiento para tratamiento (para niños), poder notarial duradero, testamento vital o voluntad anticipada, y la información del representante para la atención médica.

Nota del editor: este artículo también apareció  en la edición de abril de 2019 de Consumer Reports On Health.

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