“Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo” y sus pinchazos de resistencia de Puerto Rico a Nueva York

El grupo con sede en la isla respondió antes que el Gobierno a la crisis por huracán María

“Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo” y sus pinchazos de resistencia de Puerto Rico a Nueva York
Un espacio de sanación en Caguas, Puerto Rico, luego del embate del huracán María.
Foto: (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)

NUEVA YORK – Fecha: septiembre de 2017; aproximadamente, 10 días después de que el huracán María le cambió el rostro a Puerto Rico. La desolación y la incertidumbre parecían ser la dosis diaria. Mientras los cargamentos con ayuda se apilaban en el almacén del Centro de Operaciones de Emergencia del Gobierno en San Juan, sin que se diera la autorización para distribuirlos, los residentes en la isla caribeña sufrían la escasez de alimentos; los enfermos empezaban a batallar por la falta de medicamentos tan esenciales como la insulina.

Sin embargo, José Santini, como muchos otros boricuas, no se quedó de brazos cruzados ante la crisis; por el contrario, se “enrolló las mangas”. Sabía que si no lo hacía la espera podía ser mortal.

Junto a unos 15 voluntarios de su grupo de medicina alternativa “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”, creó el primer “espacio de sanación” después de la embestida del sistema atmosférico.

Más allá de los escombros en el turístico Parque del Indio en la zona de Condado y las acumulaciones de agua en plena avenida Ashford de esa comunidad, levantaron cuatro carpas, y allí, repartieron agua y alimentos. Adicional, ofrecieron terapias de acupuntura, auriculoterapia, así como sesiones con masajistas y quiroprácticos.

Las primeras carpas después del huracán María fueron ubicadas en la zona de Condado, en San Juan. (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)
En la feria hubo masajistas. (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)

“Había gente que no había comido o que comía muy poco en ese momento”, recordó el acupunturista boricua graduado de Pacific College of Oriental Medicine en Nueva York.

“Nosotros teníamos ya equipo comprado para nuestros espacios, y como recibimos donativos de la gente, teníamos un flujo de efectivo, al que mucha gente no tuvo acceso, porque el sistema electrónico bancario cerró por un tiempo… así que al tener ya materiales para trabajar y acceso para poder comprar cosas, pues, organizamos -10 días después del huracán- nuestro primer espacio de sanación y lo hicimos tipo feria”, abundó el coordinador sobre la iniciativa.

Las edades de los participantes varían; acuden grandes y chicos. (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)

Para Santini, quien también sirvió a la comunidad hispana en Nueva York por unos 18 años, poder mejorarle el estado de salud a pacientes diabéticos fue uno de los mayores logros de la movilización en medio de la emergencia.

“La necesidad aumentó. Mucha gente tenía problemas con las rodillas, los diabéticos no tenían insulina porque no la podían refrigerar. Nosotros tenemos un protocolo también, específico, para diabetes que ayudó mucho a la gente a mantener los niveles de glucosa nivelados, mientras no podían refrigerar su insulina”, explicó.

La iniciativa no terminó ahí, y lo que empezó como una movilización a nivel micro, en un periodo de cuatro meses, logró impactar mediante estas clínicas basadas en la medicina tradicional china a unos 8,000 puertorriqueños en zonas de la capital como Río Piedras y Barrio Obrero; en el pueblo de Aibonito (centro) y hasta en la isla de Vieques.

Espació de sanación en Río Piedras. (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)
Una de las clínicas en Mayagüez, donde menores recibieron tratamiento. (Suministrada / “Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo”)

La dinámica en la que se desarrollan estos tratamientos también llevó a que los participantes retomaran el concepto comunidad desde los espacios públicos.

“Es otra forma de ver el cuerpo y es parte de la educación que hacemos. Al tener acceso a algo nuevo, la gente empieza a ver que hay otras posibilidades de terapia, que hay medicina que no es la medicina a la que están acostumbrados. Yo creo que el fundamento base de los espacios es que se trata a la gente en círculo y en comunidad, y por eso es el lema de nosotros: sanando en comunidad”, explicó Santini.

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Pero, aunque para muchos de los pacientes que han recibido servicios bajo el proyecto, éstos les resultan novedosos, Santini ha estado viendo sus resultados desde que empezó a atender a pacientes con condiciones crónicas en El Bronx en el 1994.

“Nuestra gente allá, si no tiene los medios, no va a tener acceso al mejor cuidado. Es más fácil darte un medicamento para que tú mantengas tu condición crónica, que ése es el problema no solamente allá, aquí y en muchas partes, que las condiciones crónicas las determinan como crónicas y no se curan. La medicina china tiene otro concepto…”, contrasta el especialista quien ofreció tratamientos en ese condado por unos 18 años.

La filosofía que rige la acupuntura, que sirve para tratar desde dolores en distintas partes del cuerpo hasta para reducir la ansiedad y el estrés, ve la enfermedad como un estancamiento de energía que puede ser liberado por medio de la estimulaciones de puntos en el cuerpo con agujas.

“Dolor es igual a estancamiento de energía; si la energía se mueve, no debe haber dolor”, resumió el médico.

Sin embargo, el Proyecto Salud y Acupuntura para el Pueblo que nació en el 2015 en Puerto Rico tiene parte de sus raíces en Nueva York desde antes que el boricua impactara a pacientes en El Bronx. El protocolo NADA de desintoxicación, por el que se rige Santini y su equipo, fue muy utilizado en los años 70, a través del Lincoln Detox Center para atender a comunidades boricuas y afroamericanas en el Sur de El Bronx con problemas de drogodependencia, particularmente de heroína.

“Adaptamos un concepto que ya había a la realidad de nosotros y le añadimos cosas que ellos tal vez no tenían”, argumenta Santini sobre su aporte.

De los primeros en impulsar el movimiento de resistencia a favor del acceso a la salud pública para este sector fueron grupos como los Black Panthers y los Young Lords a los que hoy también hace referencia el entrevistado.

“Nosotros vemos la salud como un issue totalmente político, y por eso de ahí ‘Salud y Resistencia’. Las personas que no tienen los medios, no van a tener una salud adecuada, el que tiene los medios va a tener los mejores médicos, a la acupuntura…va a poder comprar sus medicinas”.

Bajo esa idea, el grupo ha trasladado varias de sus clínicas a Nueva York en eventos en el Barrio Arts Space, Broadway House Women’s Shelter, Museum of the City of NYC y más, recientemente, en el Festival Loisaida.