H. pylori: la infección bacteriana que puede contagiarse entre niños a través de la saliva

Es primordial detectar esta infección cuando antes para evitar mayores daños en el estómago
H. pylori: la infección bacteriana que puede contagiarse entre niños a través de la saliva
Foto: shutterstock.com

La infección bacteriana Helicobacter pylori (H. pylori), es una enfermedad que afecta al estómago, y puede contagiarse a través del contacto directo con la saliva, vómito o materia fecal, sobre todo si proviene de personas que tengan esta afección, soliendo afectar a niños mayores de seis años.

Pero existen otros factores que pueden incidir en el contagio, como vivir en una casa con muchas personas o en condiciones insalubres, y no contar con agua potable, explica Mayo Clinic.

En sí el H. pylori, es una bacteria que se aloja en el estómago causando gastritis (inflamación) y úlcera digestiva (daño en la pared del estómago), esta última dependerá de la genética de la bacteria y de los factores del ambiente donde conviven los niños.

¿Cuáles son los síntomas de esta afección?

  • El dolor abdominal en los niños, es un signo que no suele relacionarse desde el primer momento con la infección, por lo que los médicos lo toman en cuenta si no encuentran el origen de dicho malestar.
  • Continuamente tienen vómitos, dolor en la boca del estómago o alrededor del ombligo, puede que con náuseas o no.  
  • Pérdida de apetito.
  • Eructos de manera frecuente.
  • Hinchazón.
  • Adelgazamiento sin razón.

¿Qué métodos usa el médico para diagnosticar H. pylori en los niños?

  • Exámenes sencillos como pruebas de heces, analiticas (sangre) y del aliento, el cual se realiza horas después del ayuno.
  • Ahora bien, si los exámenes salen alterados y el niño tiene problemas digestivos graves, el doctor decidirá realizarle una endoscopia, para así poder agarrar unas muestras que serán analizadas, para poder determinar cuán dañado está el estómago.

En este sentido, luego de detectada la afección, el médico le recetará como tratamiento, por 14 días, dos antibióticos y un protector de la mucosa digestiva, así el ácido no llega hasta ellos y así el revestimiento del estómago cicatriza.

Deberá repetir los exámenes al pequeño luego de cuatro u ocho semanas, aunque los síntomas mejoran luego del tratamiento. Durante ese tiempo infante podrá llevar una vida normal, y sin necesidad de faltar a clases.