Pastora que hizo historia en iglesia de Nueva York ahora protagoniza escándalo por juguetes sexuales

Durante una conferencia religiosa llevó a su equipo a una tienda erótica y compró regalos para todos
Pastora que hizo historia en iglesia de Nueva York ahora protagoniza escándalo por juguetes sexuales
The Riverside Church, Manhattan
Foto: google maps

La reverenda Dra. Amy Butler, la primera mujer en dirigir la famosa Iglesia de Riverside en el Alto Manhattan, perdió su alto puesto en medio de quejas de que había llevado a dos ministros y un congregante a una tienda de juguetes sexuales y luego le dio a uno de ellos un vibrador como regalo de cumpleaños.

El pasado 15 de mayo, Butler (49) supuestamente llevó a dos ministros asistentes de Riverside y a una congregante a la tienda erótica “Smitten Kitten”, durante una conferencia religiosa en Minneapolis, según fuentes familiarizadas con el viaje.

En la tienda, la pastora compró un vibrador azul con forma de conejito de $200 dólares llamado “Beaded Rabbit” y se le dio a una ministra, madre soltera de dos hijos, que estaba celebrando su 40 cumpleaños. También adquirió más artilugios de placer para la congregante y para ella.

La ministra no quería el juguete sexual, pero lo aceptó porque tuvo miedo de rechazarlo. Butler también ofreció comprar un juguete para otro ministro, un hombre gay comprometido en una relación, pero él se negó. Ninguno de los ministros adjuntos quería ir a la tienda, pero se “sentían presionados” y temían represalias profesionales, dijeron las fuentes.

En la tienda, Butler bromeó: “¿Esto es un gasto de la iglesia?” Y “sacó la tarjeta de crédito de la iglesia”, aunque no está claro si realmente la usó para hacer la compra, según el relator no identificado.

Butler, quien es conocida como “Pastora Amy”, estaba visitando Minneapolis para el 27to Festival anual de Homilética, y allí presidió el servicio de adoración de clausura.

Esta mañana, Butler no emitió comentarios cuando New York Post le preguntó sobre el escándalo de compras de juguetes sexuales, al salir de su edificio residencial en la calle 104 West, en Manhattan.

.