¿Sobrecostos en obras y retrasos? La MTA falla en sus procedimientos en contrataciones

El contralor DiNapoli señala numerosos defectos en la ejecución de contratos que la agencia disputa

Obras del metro de la Segunda Avenida, finalmente inaugurado./Archivo
Obras del metro de la Segunda Avenida, finalmente inaugurado./Archivo
Foto: Mariela Lombard/El Diario Nueva York

Muchos de los problemas de retrasos y sobrecostos de obras de la MTA New York City Transit están causados porque la agencia no sigue sus propios procedimientos internos para supervisar apropiadamente a los contratistas dice el contralor del Estado, Thomas DiNapoli. En la última auditoria sobre el plan capital que llega a su fin, DiNapoli dice que muchos de los problemas tienen solución en la propia agencia.

Cuando apenas queda un mes para que se apruebe el plan capital de los próximos años, DiNapoli ejemplifica con el seguimiento de seis proyectos las razones por las que el plan de los años 2015 a 2019 ha costado unos $3,700 millones más de los $29,570 millones inicialmente presupuestados y además con retrasos.

Uno de estos seis proyectos era instalar ascensores y acondicionar el andén para estar en línea con los requisitos específicos para discapacitados que marca la ley. El diseño no contemplaba la elevación del borde la plataforma para quienes usen sillas de ruedas, un error que se descubrió durante la construcción, tuvo que ser revisada 10 veces. A los costos presupuestados hubo que añadir $617,000 más.

Los contratistas no siempre siguieron los requerimientos del proyecto y este tuvo que ser enmendado y corregido. Algunos de los problemas eran por ejemplo que los materiales nuevos que se usaban se oxidaban. El contralor critica en su informe que raras veces se investigaba el origen de los problemas por lo que era difícil ajustar los procedimientos para evitar repeticiones de errores.

La lista de problemas añade la infradotación de personal para ejecutar obras, el poco avance que se verificaba en las reuniones de seguimiento entre otros problemas.

Las seis obras que se han tomado como muestra tenían un presupuesto de $672.2 millones y se terminó pagando $43.2 millones más por ellas. Y todas se acabaron significativamente más tarde de lo que estaba planificado.

La MTA ha matizado y disputado muchas de las conclusiones del reporte de la contraloría que en todo caso recomienda un mejor examen de los diseños, de los errores y de lo que se aprende con ellos, más personal trabajando y un manejo más optimizado de los calendarios.

El reporte de la contraloría llega apenas semanas después de que una popular nota en la revista New York apuntara a que hay muchos problemas desde el principio hasta el final de las obras que disparan los costos y extienden calendarios muy por encima de otras ciudades del país y el extranjero. Las alternativas de diseño, que se eligen por políticos según la revista, las objeciones comunitarias, el retraso de las revisiones medioambientales, la desconexión de distintas agencias con la MTA, los mayores costos laborales y de seguros entre otros factores complican mucho los planes de inversión.