Hay que ayudar e impulsar a la mujer latina

“NYC Under 3” permitiría también a 20,000 padres, en su mayoría madres, regresar a la fuerza laboral

Hay que ayudar e impulsar a la mujer latina
Familias latinas enfrentan un alto costo en cuidado infantil.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

La comunidad latina cuenta con 2.5 millones de personas en Nueva York que han sido un pilar para nuestras diversas comunidades inmigrantes. Sin embargo, a pesar de nuestra diversidad, las políticas de la Ciudad no siempre reflejan sus necesidades.

Para crear una economía justa en nuestros cinco condados, debemos enfocarnos en apoyar a las comunidades que construyeron nuestra ciudad para garantizar que la próxima generación pueda crecer, quedarse y criar a sus propias familias aquí.

Sin embargo, persistentes diferencias salariales, especialmente entre las mujeres latinas, retrasan el progreso de estas neoyorquinas, poniendo enorme presión en sus finanzas, limitando su movilidad económica y haciendo más difícil cada día obtener un mejor futuro para ellas y sus hijos.

Un análisis realizado por mi oficina mostró que las latinas enfrentan la mayor diferencia salarial entre las mujeres de nuestra ciudad: ganando 51 centavos por dólar en comparación a un hombre blanco no hispano. Y eso es totalmente inaceptable.

Esta gran diferencia salarial tiene un efecto negativo en el futuro y las oportunidades de las mujeres latinas, el cual permite el acceso a servicios esenciales tal como el cuidado infantil, que puede costar más de $21,000 al año por un bebé, este costo esta fuera del alcance de estas madres trabajadoras.

El alto costo del cuidado infantil supera el costo de la matrícula universitaria y del alquiler de renta por medio, lo que obliga a los padres a gastar sus ahorros, a endeudarse y a reducir las horas de trabajo, o incluso a renunciar al trabajo. Y para las latinas de bajos ingresos, los desafíos son aún mayores.

En la actualidad, una madre soltera latina que gana el salario mínimo de $15 la hora por tiempo completo tendría que gastar más de dos tercios de sus ingresos para un cupo a precio promedio en un centro de cuidado infantil, dejándola con menos de $850 al mes para pagar la renta de su vivienda, poner comida en la mesa, pagar facturas médicas y atender otras necesidades básicas.

Económicamente esto simplemente no tiene sentido, y hay poca ayuda financiera para ayudar a resolver estos problemas. Solo el 7% de las familias con bebés y niños pequeños en la ciudad reciben ayuda gubernamental para cubrir estos gastos, y pocas de estas familias están encabezadas por madres latinas.

Es tiempo de un cambio fundamental. Por esto, en colaboración con la senadora estatal Jessica Ramos quien es una madre trabajadora, y junto al senador Brad Hoylman y la asambleísta Latrice Walker, estamos luchando para tener el más amplio plan de programas de cuidado infantil de la historia de EEUU. Este plan lo hemos llamado “NYC Under 3”, cual cambiaría literalmente el panorama del cuidado infantil en la ciudad de Nueva York, aumentando la ayuda para el cuidado de los bebés y niños pequeños.

No solo es el costo de cuidado infantil el cual es una carga para estas familias, sino también es la falta de servicios.

En la actualidad la mitad de los vecindarios de nuestra ciudad tienen poco acceso o ningún centro de cuidado infantil o servicios de cuidado de niños. Casi la mitad de todos los distritos comunitarios de la ciudad de Nueva York tienen áreas fuera de estos esenciales servicios de cuidado infantil y se debe tomar en consideración que muchas mujeres latinas viven en estos vecindarios, en particular en el norte de Corona, el sur de Corona, Jackson Heights y Woodside en Queens; Bushwick en Brooklyn, y Washington Heights en Manhattan.

Las mujeres latinas constituyen la gran mayoría de las trabajadoras de cuidado infantil, representan el 42 por ciento de esta industria y realizan un trabajo heroico cuidando a diario a nuestros niños, la próxima generación. Sin embargo, cuando regresan a sus hogares para cuidar de sus propias familias, el 29 por ciento de ellas viven en la pobreza.

Deberíamos establecer un estándar muy simple en referencia al cuidado de niños; nadie que trabaje cuidando a niños, bajo ninguna circunstancia debe vivir en la pobreza.

Lo que tenemos que hacer en estos momentos es facilitar ayuda. He propuesto un plan subsidiado por el gobierno el cual ayudaría a casi 70,000 familias y eliminaría áreas sin o limitado cuidado infantil predominante en comunidades de color y vecindarios de bajos recursos.

Este plan triplicaría la cantidad de niños pequeños y bebés que podrían estar inscritos en centros de cuidado y guarderías infantiles. “NYC Under 3” permitiría también a 20,000 padres, en su mayoría madres, regresar a la fuerza laboral, y ganarían salario alrededor $540 millones de dólares por año, colectivamente.

También entendemos que por lo menos el 38 por ciento de las familias que se beneficiarían de esta histórica propuesta están encabezadas por mujeres latinas.

Nuestro mensaje es claro: no importa de dónde vengas o qué estatus migratorio tengas, la ciudad de Nueva York es tu hogar. Depende de nosotros asegurarnos que nuestra ciudad cumpla esa promesa.

Porque si vamos a seguir siendo la mejor ciudad del mundo, entonces debemos luchar por tener soluciones progresivas que elevan a todas las comunidades y no dejen a nadie atrás.

Scott M. Stringer es el Contralor de la ciudad de Nueva York.