200 coaliciones de Nueva York apuestan a romper con el modelo de financiamiento electoral

Se apunta a que gente común alcance los medios para postularse para un cargo y representar a sus comunidades, apoyándose en pequeñas donaciones, en lugar de grandes cheques corporativos.
200 coaliciones de Nueva York apuestan a romper con el modelo de financiamiento electoral
Una comisión estudia cambios en la forma cómo se inyecta dinero a las campañas en NY.
Foto: Mariela Lombard / Mariela Lombard

Desde este viernes una nueva comisión de financiamiento de campañas electorales tendrá un plazo de 100 días para emitir recomendaciones que permitan que el estado de Nueva York cambie el modelo de “inyección de dinero” a las campañas electorales.  Más de 200 coaliciones apuestan a aumentar el poder de las pequeñas donaciones, para todos los comicios estatales, incluidos los fiscales de distrito.

“Apostamos a un sistema fuerte de financiamiento público, donde el estado ponga una contraparte de seis veces, cada aporte pequeño”, dijo Daniel Altschuler, director de participación cívica de Se Hace Camino Nueva York (MRNY)

Bajo el nuevo esquema propuesto, si un miembro de la comunidad aporta, por ejemplo, $15 a su candidato para la Legislatura o la Gobernación, el estado pondrá $90, seis veces los $15, para una contribución total de $105.

“Esto ayudaría a contrarrestar la influencia dominante que tiene la clase alta y las grandes corporaciones en nuestra democracia y asegurar que los candidatos tomen en cuenta a la clase trabajadora”, argumenta Altschuler.

En la primera de las cuatro audiencias públicas programadas, realizada este miércoles en el Centro Universitario de la ciudad de Nueva York (CUNY) en Manhattan, se recibieron fuertes críticas de decenas de organizaciones participantes, porque las disertaciones no contaron con intérpretes en español.

Yatziri Tovar, también portavoz de MRNY, indicó que “fue preocupante que no tuvieron servicio de interpretación en la primera reunión pública—exigimos que lo haya en todas las audiencias públicas y que la comisión haga todo lo posible para asegurar que nuestra comunidad pueda participar activamente.”

Por su parte, Jay Jacobs, líder del comité democrático de Nueva York y designado por el gobernador Andrew Cuomo como miembro de esta nueva comisión, insistió a medios locales que “lo primero que tenemos que hacer, es organizarnos y establecer un marco para lo que la comisión va a hacer y cómo va a hacerlo”.

El Diario confirmó con fuentes de la Asamblea Estatal que se hacen las adecuaciones para que las próximas reuniones tengan servicio de traducción en español.

Poder a los electores

Organizaciones, coaliciones y líderes comunitarios apuntan a que la gente común alcance los medios para postularse para un cargo y representar a sus comunidades, apoyándose en pequeñas contribuciones en lugar de grandes cheques.

La recién integrada comisión determinará aspectos específicos del sistema de financiación pública, incluidos los umbrales de elegibilidad, los límites de financiamiento y de contribución para los candidatos participantes en elecciones en estado de Nueva York.

“Se inicia formalmente un plazo a esta comisión, para cumplir su mandato de dar a los neoyorquinos una voz más grande en nuestra democracia y poner fin a la era de los grandes fondos en Albany. Estamos vigilando para que se elabore un modelo, para que disminuya la influencia del gran dinero y se devuelva el poder a los electores”, dijo Laura Friedenbach, subdirectora de campaña de Fair Elections for New York.

De acuerdo, con el criterio de centenares de organizaciones civiles, la opinión casi unánime es que Nueva York tiene una de las peores leyes de financiamiento de campañas en el país, lo que permite el dominio de los grandes donantes.

“Estamos responsabilizando a esta comisión porque el proceso democrático en este estado es abrumadoramente a favor de la industria, y nuestra membresía de afrodescendientes, hispanos  y de bajos ingresos nos exhorta a tomar en cuenta a los pequeños donantes. Nuestras voces, no deben ser silenciadas por los dólares corporativos “, explicó Jawanza James Williams, director de Vocal-NY, una organización que trabaja con neoyorquinos de bajos ingresos.

Propuestas que serán Ley

Establecida como parte del presupuesto aprobado para el año fiscal 2020, esta comisión tendrá el poder de proponer nuevos esquemas de financiamiento de campañas, para comicios legislativos y estatales, autorizando fondos públicos.

Las conclusiones de la comisión deberán presentarse en un informe antes del 1 de diciembre de 2019 y serán vinculantes a una ley que deberá aprobar la legislatura estatal, en un plazo ventana de 20 días.

“El tiempo corre. Nueva York debe actuar con rapidez para aprobar un sólido sistema de financiación pública para garantizar que las voces de todos los ciudadanos, independientemente de su raza o nivel de ingresos, se escuchen en nuestra democracia”, dijo Javier H. Valdés, co-director ejecutivo de MRNY.

A juicio de María y Mike Quackenbush, confundadores de la Alianza de Acción Progresiva del condado de Dutchess, existen muchos otros aspectos para revisar de los procesos electorales.

“Los registros de votación no verificables y las enormes desigualdades en la influencia sobre los candidatos y los resultados de las elecciones, crean una creciente desconfianza en nuestro proceso electoral. Una solución parcial sería el financiamiento público de campañas y poner fin a la compra de servidores públicos “, explicaron los activistas.

La comisión está compuesta por 10 miembros: dos nombrados por el gobernador Andrew Cuomo; dos nombrados por la líder de la mayoría del Senado, Andrea Stewart-Cousins; dos nombrados por el presidente de la Asamblea Carl Heastie; otro seleccionado conjuntamente por el Gobernador y el presidente de la Asamblea y una persona designada por los líderes de partidos minoritarios de Albany.

Desigualdad, en números

100 personas donaron más a los candidatos del estado de Nueva York que los 137,000 donantes pequeños en 2018, según un análisis del Centro Brennan.

90% de las donaciones provenían de algunos de los condados más ricos del estado de Nueva York, como Nassau y Westchester, todos los cuales son predominantemente blancos.

16% del total del dinero recolectado por el liderazgo de la Asamblea, provino de las contribuciones de sus electores, de acuerdo con un estudio de Reinvent Albany.

23% de los recaudado por los líderes del Senado provino de los electores, según el mismo estudio.