Cuatro tormentas más se suman a la amenaza de Dorian en punto crítico de temporada de huracanes

El huracán Dorian se encuentra prácticamente inmóvil frente a las playas de Florida

El huracán Dorian mientras bordea las costas de Florida.
El huracán Dorian mientras bordea las costas de Florida.
Foto: NOAA-STAR/NHC / Efe

El huracán Dorian se encuentra prácticamente inmóvil frente a las playas de Florida, tras devastar las Bahamas, y gran parte de la Costa Este del continente sigue en alerta porque una desviación mínima en el pronóstico tendría consecuencias catastróficas. Pero no es la única tormenta en el océano Atlántico: hay tres más, y al menos dos de ellas pueden ser también peligrosas.

Dorian ha rebajado su fuerza a categoría dos de cinco, tras arrastrar vientos de hasta 185 millas por hora, y se encuentra prácticamente varado frente a Florida tras detener su camino hacia el oeste y antes de tomar velocidad hacia el norte.

Esto ha tenido consecuencias terribles para las Bahamas, puesto que las islas han sufrido durante interminables horas la furia de la tormenta, pero los meteorólogos consultados por la agencia de noticias The Associated Press consideran que ha sido clave para salvar al territorio continental estadounidense.

Por lo general, los vientos en las capas altas de la atmósfera, a 18,000 pies de altura, son tan potentes que empujan y atraen a los huracanes, provocando su avance, pero estos días se encuentran en calma, lo que ha detenido a Dorian.

La tormenta se mueve desde hace horas a apenas una milla por hora: “No tiene precedentes”, asegura el meteorólogo Jeff Masters, “nunca hemos visto un huracán de categoría cinco quedarse varado durante tanto tiempo”.

Un sistema de altas presiones en Bermudas actúa como si fuera un muro, impidiendo a la tormenta moverse hacia el norte, pero, al mismo tiempo, un sistema de bajas presiones que avanza desde el Medio Oeste intenta empujarlo precisamente hacia el norte. “Están luchando, y ninguno está ganando”, explica Masters.

Ya pasó algo similar en 2017, con el huracán Harvey: se quedó varado sobre Houston (Texas), inundando la ciudad. Pero esa tormenta no era tan potente como Dorian. Por fortuna, quedarse inmóvil es sinónimo de debilitarse, así que el tiempo juega en contra del huracán (y de las Bahamas), y a favor de la Costa Este.

Pero, como decíamos, Dorian no es la única tormenta a la que tener vigilada.

Cientos de millas al sur de las Bermudas hay un sistema de bajas presiones que arrastra fuertes lluvias y tormentas, y que podría convertirse en una depresión tropical a finales de esta semana; sin embargo, se dirige hacia el norte, por lo que sus efectos sólo se notarían en estas islas.

México se encuentra rodeado por este y oeste. En el Golfo se ha formado una depresión tropical que avanza hacia el noroeste y llegará a la costa en 36 horas ya como tormenta tropical, provocando fuertes lluvias con posibles inundaciones, y deslaves en las zonas montañosas.

Y en el océano Pacífico, el huracán Juliette, de categoría tres sobre cinco, continúa su avance fortalecido, con vientos de hasta 125 millas por hora, pero en dirección oeste, de forma que no hay ningún territorio amenazado.

Por último, el Centro Nacional de Huracanes prevé que una onda tropical que se encuentra cerca de las islas de Cabo Verde, en África, gane fuerza a finales de semana y se convierta en depresión tropical en su camino hacia el oeste. Hasta donde llegará, habrá que esperar a ver.