Entrevista de trabajo: 3 preguntas comunes que te hacen para que te equivoques

Los reclutadores hacen estas preguntas para tomarte descuidado y sacarte información valiosa

Entrevista de trabajo: 3 preguntas comunes que te hacen para que te equivoques
Ir preparado para contestar estas preguntas, te dará puntos extras frente al entrevistador.
Foto: rawpixel / Pixabay

Hay algunas preguntas que, a simple vista, parecen simples, pero en realidad podrían hacer que te equivoques y termines echando a perder la entrevista.

Por eso, a continuación, te compartimos 3 de las más comunes y cuál es la mejor forma de contestarlas.

1–Háblame sobre ti

En realidad, lo que los entrevistadores quieren preguntarte es “¿por qué eres bueno para nuestra empresa?” Sin embargo, mucha gente no capta esta indirecta y comienza a compartir detalles personales que no tienen nada que ver con el trabajo.

Toma en cuenta que, cuando te piden que hables de ti, en realidad no están interesados en escuchar tu autobiografía, lo que quieren es que compartas un resumen de tu historial profesional.

Lo ideal es que expliques cómo tus experiencias anteriores te convierten en el candidato ideal para el puesto.

2–¿Qué es lo que sabes de nuestra empresa?

En realidad, lo que quieren preguntar es “¿estás tomando este trabajo seriamente?” Es decir que sólo te hacen esta pregunta para medir tu interés en el empleo, y es que ellos no se interesarán mucho en ti, si tú no pareces interesado en ellos.

La clave para responder esta pregunta es prepararte investigando con antelación sobre la empresa. Por eso, lo recomendable es que visites su sitio web y sus redes sociales.

3–¿Por qué estás buscando un nuevo trabajo?

En realidad, lo que quieren preguntar es “¿hay algo sobre ti que deba preocuparnos?”. Esta pregunta puede ser difícil de contestar si tienes problemas en tu empleo actual o si te despidieron.

Los empleadores quieren saber detalles de tu trabajo más reciente y por qué te quieres salir para saber qué te motiva y descubrir si eres una persona que podría causar problemas.

Por ejemplo, si comienzas a quejarte de tu jefe, el entrevistador podría pensar que eres conflictivo.

En estos casos, lo mejor es no hablar mal de nada ni de nadie y concentrarte en explicar lo que aprendiste en ese trabajo, y cómo esa experiencia te ha llevado a buscar el empleo para el cual te estás postulando.

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