Trump presiona contra las licencias de conducir para indocumentados en Nueva York

El Departamento de Justicia da un paso importante contra el documento a estos inmigrantes
Trump presiona contra las licencias de conducir para indocumentados en Nueva York
La Administración Trump busca detener el otorgamiento de licencias a indocumentados.
Foto: Getty / DMV

El gobierno del presidente Donald Trump, a través del Departamento de Justicia presentó un documento en una corte federal de Nueva York en apoyo a un empleado del condado de Rensselaer, al norte del estado, que ha cuestionado en un tribunal la constitucionalidad de una ley que permite dar licencias de conducir a indocumentados.

El pasado verano, el secretario del condado de Rensselaer, Frank J. Merola, presentó una demanda en contra del gobernador Andrew M. Cuomo, la fiscal general Letitia James y el jefe del Departamento de Vehículos de Motor, Mark J.F. Schroeder, tras aprobarse la llamada “Ley Verde” que autoriza a los inmigrantes a solicitar el carné.

Merola argumenta en su demanda que el hecho de que la ley prohíba que se compartan datos de los solicitantes entra en conflicto con estatutos federales que lo requieren y le obliga a violar las normas.

En su memorando en apoyo a Merola, presentado este jueves en un tribunal neoyorquino, el Departamento de Justicia argumenta que dicha prohibición viola la ley federal.

“Las restricciones de divulgación de la Ley son de gran alcance y parecen estar destinadas a frustrar que el gobierno federal aplique las leyes de inmigración”, señala el memorando.

El Departamento de Justicia hace alusión además a que la Constitución de EEUU y los tratados y leyes basados en la Carta Magna son la ley suprema del país y que ello impide que los estados tomen medidas que frustren las leyes federales y los esquemas regulatorios.

En sus argumentos señala además que las leyes federales que permiten el intercambio de datos son “modestas disposiciones de intercambio de información que evitan los esfuerzos para obstaculizar la aplicación de las leyes de inmigración contra los extranjeros”.

Para el jefe del Ejecutivo del condado de Rensselaer, Steve McLaughlin, el apoyo del Departamento de Justicia “es una gran victoria para el condado y nuestros esfuerzos para proteger la Constitución y el estado de derecho”.

Los defensores de los inmigrantes sostienen que la ley no cumpliría su cometido si al hacer una solicitud los indocumentados se enfrentaran a un peligro real de ser arrestados y deportados.

El pasado mes Merola se apuntó una victoria en su batalla contra le “Ley Verde” cuando un juez federal desestimó una demanda de activistas proinmigrantes en contra del condado y de algunos funcionarios republicanos, que tenían la intención de compartir con Inmigración información sobre los indocumentados que solicitaran el carné.

El secretario del condado de Erie, también al norte de Nueva York, Michael Kearns, también ha retado en corte la constitucionalidad de la nueva ley.

Pero su demanda fue desestimada por un juez que señaló que Kearns carecía de estatus para presentar esa acción legal.

Mientras, en la ciudad de Nueva York, la organización Se Hace Camino, una de las que luchó por la “Ley Verde”, continúa brindando apoyo a los inmigrantes para que puedan obtener su carné de conducir.

La organización informó que realizará varios talleres educativos para informar de cuáles son los documentos que se necesitan y el coste del carné con vistas a la puesta en marcha de la ley.

Además, el 16 de diciembre tiene prevista una conferencia de prensa con indocumentados que van a solicitar su licencia.