Editorial: Luz verde para manejar sin miedo en NY

Un momento histórico para los inmigrantes
Editorial: Luz verde para manejar sin miedo en NY
Vista exterior de una oficina de Motores y Vehículos en Queens.
Foto: El Diario / El Diario

Los trabajadores inmigrantes que son el sostén de muchas familias en el estado de Nueva York han tenido que esperar casi dos décadas para poder manejar sin miedo. Es un día histórico, es un día de victoria para todos.

Permitir que los inmigrantes sin papeles puedan obtener una licencia de manejo era un asunto de justicia, pero también de seguridad para el resto de neoyorquinos. No es un secreto que muchos se arriesgaban a tomar el volante porque no les quedaba otra alternativa. Era eso o quedarse sin llevar el sustento a sus hogares.

Desafortunadamente aún hay quienes creen que los inmigrantes no tienen derecho a este documento y han intentado en más de una oportunidad sabotear la entrada en vigor de la nueva ley ‘Green Light NY”.

Para aquellos que aún tienen dudas sobre los beneficios que traerá esta legislación, les recomendamos revisar las cifras de informes que confirman la generación de ganancias. Sólo por concepto de costos de trámites y propiedad de vehículos esta ley permite generar ingresos de $9.6 millones de dólares. En general, las arcas de los gobiernos locales y estatales percibirán al menos $57 millones.

Estas cifras deberían ser más que aliciente para los detractores de la medida como el propio presidente Donald Trump que se atrevió a respaldar públicamente una demanda interpuesta para frenar la puesta en vigencia la misma.

Los republicanos en Albany que se rasgan las vestiduras por la ley Luz Verde y que aducen que el documento puede ser usar por los inmigrantes hasta para votar deben abrir un poco su mente.

La ley establece claramente los parámetros del uso de estas licencias. Sólo servirán para que los inmigrantes manejen sin temor. Ya basta de diseminar una retórica basada en falsedades.

“Nuestra comunidad defendió el respeto y la dignidad de todos, y ganamos. Ahora todos los neoyorquinos, independientemente de su estatus migratorio, podrán solicitar licencias de conducir, lo que ayudará a mantener nuestras carreteras más seguras, estimular la economía y mantener unidas a las familias”, estas son palabras del activista Javier H. Valdés, codirector ejecutivo de Make the Road New York, que recogen el sentir de todos quienes apoyan dar licencias a los indocumentados.

Esperamos que en las oficinas respectivas de Motores y Vehículos estén preparadas y presten la debida atención a los cientos de inmigrantes que se agolparán a solicitar el documento.

Ojalá que este momento histórico tenga eco en otros estados que aún niegan las licencias a los inmigrantes.•