La soledad de la deportación que vive en Tijuana la madre de un soldado de EEUU

Madre de militar estadounidense busca un perdón del gobierno para regresar con su familia
La soledad de la deportación que vive en Tijuana la madre de un soldado de EEUU
Foto: Justin Sullivan / Getty Images

Vivimos un momento sin precedentes...

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Desde que el pasado 2 de enero fue deportada por el gobierno del presidente Donald Trump a Tijuana, Rocío Rebollar Gómez ha resistido la soledad que representa la separación familiar.

Es madre del teniente Gibrán Cruz, miembro del Ejército de Estados Unidos, pero eso no le importó a la Oficina para el Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que decidió echarla del país en el que vivió casi 30 años.

Vive en la colonia Cañón del Sáinz, una zona de la ciudad fronteriza de Tijuana agobiada por la inseguridad y la escasez, en la casa de una media hermana, pero se siente sola y cada vez que su vista alcanza a divisar al otro lado de la línea fronteriza le llega la nostalgia acompañada de lágrimas, porque no está con sus tres hijos y sus tres nietos con los que vivía en San Diego, California.

La posición del teniente Cruz como militar le impide ir a ver a su mamá en México, por eso la visita que la semana pasada recibió la señora Rebollar la llenó alegría momentánea.

“Estoy muy contenta de que vino mi hija a visitarme para festejar su cumpleaños”, comentó la madre deportada de 53 años de edad.

Y es que había pasado casi siete semanas de su deportación, más de 40 largos días en soledad que parecían doblegarla.

Su hija, Karla Cruz McKissick, dijo que la extrañan mucho y por eso en la primera oportunidad que tuvo viajó a Tijuana para verla.

“Ahora que yo soy madre, no me imagino cómo se sentiría que me alejaran de mis hijos, es un dolor muy feo pensar que una política así te pueda arrebatar a las personas que amas”, mencionó la hija.

Encuentro postdeportación

Durante el reencuentro postdeportación, Karla dijo que su mamá le contó lo triste y frustrada que se siente, porque algo le hace falta… su familia.

“Para nosotros también es triste no tenerla cerca, por eso quise venir a festejar mi cumpleaños con ella, estoy muy contenta de poderla ver”, mencionó.

Pero a pesar de la soledad, Rocío Rebollar dice no perder la esperanza y estar en pie de lucha gracias al apoyo que ha recibido.

A través del sitio en internet Change.org se ha hecho una petición al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que otorgue un perdón a Rocío Rebollar y que pueda regresar con su familia, ya que no cuenta con antecedentes criminales, nunca solicitó ayuda del gobierno y siempre se dedicó a trabajar.

Confía que las cosas cambien y que algún día pueda regresar a Estados Unidos con su familia, donde trabajó incansablemente para comprar la casa donde vivía y sacar adelante a sus tres hijos y que todos pudieran graduarse de la universidad.

Mientras tanto, Rebollar espera que otros inmigrantes aprendan de los errores que ella cometió y que las autoridades puedan otorgarle un perdón.

“Yo soy un caso, pero puede ser una vía para que mucha gente pueda arreglar su situación, que permita a la gente arreglar sus errores”, comentó. “No hemos perdido la esperanza ni la lucha, porque hay mucha gente buena allá afuera y juntos podemos hacer un cambio, esa es la meta”.