Medidas preventivas para la obesidad en los niños

La obesidad es una condición seria, debida a que está presente en un tercio de nuestra comunidad pediátrica. Esta condición es considerada como el desorden alimenticio más frecuente en los adolescentes y niños. Es por esta razón que debemos de velar por el peso de nuestros niños, ya que no deseamos que estos desarrollen complicaciones a una temprana edad, la cual va a repercutir por toda su vida. 

Para hablar de obesidad y sobre peso, primero debemos de saber cómo los profesionales de la salud medimos estos valores. Esto lo hacemos con la relación que hay entre el peso del niño y la longitud, es decir, dependiendo del tamaño del niño va a depender el peso ideal para él. 

Consideramos que un pequeño está sobre peso cuando el peso de este niño está por encima del 20%, de lo ideal para el tamaño. En cambio, si el niño excede más de 50% en la relación tamaño – peso, entonces es considerado obeso. 

Hay varios factores que contribuyen al sobre peso en niños. Estos factores van desde causas genéticas, desbalances hormonales, estrés social o familiar, actividad física, nutrición. Dentro de los desbalances hormonales y enfermedades genéticas tenemos la enfermedad por ovario policístico, la pubertad precoz, hipotiroidismo y el síndrome de Down. 

Cuando hablamos de nutrición como factor relacionado con la obesidad, nos referimos tanto a la cantidad de alimentos que ingieren nuestros niños como a las calorías que contiene estos alimentos. En las últimas décadas nuestros jóvenes son más sedentarios que lo que varias generaciones anteriores lo fueron. Como estos jóvenes pasan más tiempo en sus hogares la cantidad de calorías que necesitan es menor que la que están consumiendo. Diferente a un joven el cual sea activo y necesite mayor cantidad de energía. 

Como padres también debemos de ser cuidadosos con su salud mental. Nuestros niños tienden a aumentar la ingesta de alimentos por el estrés que le causan las emociones o situaciones que no saben manejar. 

Lamentablemente, la obesidad trae consigo muchas enfermedades que nuestros pequeños pueden desarrollar. Dentro de las que tenemos la diabetes mellitus tipo 2, asma, hipertensión, altos niveles de colesterol, fracturas de huesos, desordenes del sueño. 

Es importante señalar que nuestros niños también desarrollan complicaciones psicológicas, estos pueden presentarse con baja autoestima, depresión, incapacidad para concentrarse. 

Es por estas y muchas otras razones que queremos recomendarles algunos cambios para mantener a sus hijos saludables. 

  • Introducirles desde temprana edad a alimentos saludables, frutas, verduras, granos, carnes con bajo contenido graso. 
  • Orientar a los niños en la importancia de comer 5 veces al día. De estas tres van a ser las principales y dos serán las meriendas. 
  • Disminuir la cantidad de comida rápida que compramos, si es posible a cero.
  • Limitar el consumo de bebidas y comidas azucaradas.  
  • Incentivar a nuestros hijos a que pertenezcan al menos a un equipo de deporte, el cual se practique por lo menos dos veces a la semana. 
  • Ser un soporte para los momentos de estrés que este podría experimentar a lo largo de su desarrollo. 
  • Comunicarle al pediatra sus preocupaciones para que juntos busquen una solución. 

-La Dra. Denise Núñez es pediatra y  fundadora de la Fundación Niño de la Caridad en El Bronx y la Dra. Lisandra Núñez es médico.