“Contra todo pronóstico”

El Día Nacional de Pruebas del VIH En Personas Transgénero se celebra cada 18 de abril

“Contra todo pronóstico”
Hagamos lo necesario para poner fin a la epidemia.
Foto: Shutterstock.

En la actualidad, hay aproximadamente 1.1 millones de estadounidenses que viven con VIH/SIDA. Esa cifra en sí misma es alarmante, y para las personas trans y las mujeres de color, las estadísticas son francamente aterradoras. Las mujeres trans tienen 49 veces más probabilidades de padecer VIH en comparación con la población en general.

En la ciudad de Nueva York, el 90% de todas las mujeres con un resultado positivo en las pruebas de VIH fueron latinas o de raza negra. Y en toda la nación, más del 21% de las mujeres trans viven con VIH/SIDA.

Se podría suponer que yo, una mujer latina transgénero e inmigrante indocumentada hasta el año 2016, que solía utilizar drogas inyectables y que fui trabajadora sexual durante más de 20 años, estaría dentro de una de esas estadísticas. Pero no tengo VIH. Y no es por casualidad. Es porque tengo un excelente sistema de apoyo y acceso a la atención médica y los recursos que necesito para mantenerme saludable.

Cuando vivía en Nueva York en la década de 1990, en el apogeo de la epidemia del VIH/SIDA, los servicios para personas con VIH y de prevención de esta enfermedad estaban apenas empezando a ofrecerse. El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York hizo que hubiera mayor disponibilidad de condones gratuitos y se introdujeron los intercambios de jeringas. Esas iniciativas salvaron vidas.

Hoy en día, las personas con VIH que están en tratamiento y logran la supresión viral pueden vivir vidas largas y saludables y no transmiten el VIH a los demás. También tenemos herramientas como la profilaxis previa a la exposición (PrEP), una píldora con más del 90% de efectividad en la prevención de la transmisión del VIH por vía sexual. Lamentablemente, muy pocas personas en la comunidad trans conocen de qué se trata la PrEP o dónde obtenerla. Esto es algo que debemos solucionar.

También necesitamos que personas como yo, con experiencia de vida, trabajemos en la educación y promoción de la salud. Gracias a programas como el Proyecto de Empleo Innovador de VIH (HIV Innovator Employment Project) financiado por el Consejo de la Ciudad de Nueva York, encabezado por Amida Care, el Plan de Salud sin fines de lucro para Necesidades Especiales de Medicaid, he podido obtener entrenamiento laboral y ahora estoy empleada como embajadora de salud de pares en Translatinx Network.

Mi trabajo consiste en educar a los miembros de la comunidad acerca del uso del condón, la PrEP, la prevención de ITS, la importancia de usar jeringas limpias, etc. Constantemente me encuentro con personas dentro de mi comunidad que carecen de información. Me hacen preguntas del estilo: “Si uso la PrEP, ¿necesito condones?”, y sobre cómo pude permanecer VIH negativo todos estos años.

Las personas con experiencia de vida podemos hacer este importante trabajo de manera efectiva porque transmitimos confianza, al haber tenido las mismas experiencias o experiencias similares a las de aquellas personas a las que queremos involucrar. Necesitamos expandir estos tipos de programas de desarrollo de la fuerza laboral.

El estado de Nueva York tiene un plan para poner fin a la epidemia del VIH/SIDA este año. Ese objetivo está a nuestro alcance, pero para ello debemos invertir en la salud de las comunidades que enfrentan las mayores desigualdades, en especial la comunidad transgénero y las comunidades de color.

Claramente, hay mucho más por hacer para educar a las personas y asegurarse de que tengan las herramientas (los recursos y el apoyo) que necesitan para estar saludables y mantenerse sanas. En esta jornada Nacional de Pruebas de VIH para Personas Transgénero comprometámonos a hacer lo necesario para poner fin a la epidemia en Nueva York, de una vez por todas.

Nicole Teyuca es Embajadora de Salud de Pares en Translatinx Network.