¿Es saludable el azúcar de coco? Todo lo que necesitas saber sobre su consumo

El azúcar de coco es uno de los productos más populares de diversas tendencias healthy. ¿Es realmente saludable? Conoce interesante información al respecto

¿Es saludable el azúcar de coco? Todo lo que necesitas saber sobre su consumo
Conoce los beneficios que brinda el consumo de azúcar de coco y adquiere mejores hábitos de salud.
Foto: /Shutterstock

Entre los hábitos alimenticios que más preocupan a los médicos y especialistas en nutrición se encuentran los peligros de salud relacionados con el excesivo consumo de azúcares agregadas y del jarabe de maíz alto en fructosa, son endulzantes que normalmente se agregan en los productos procesados como dulces, golosinas, pasteles, bollería y todo tipo de postres. Es por ello que en los últimos años mucho se ha hablado sobre otras alternativas de azúcares naturales, que pueden representar una opción más saludable. Uno de los productos de los que más se ha hablado es el azúcar de coco, también conocida como azúcar de palma de coco; su gran popularidad se debe a que muchos chefs y panaderos la empezaron a utilizar como un buen sustituto del azúcar refinada. 

Sobre su composición y características básicas:

Para profundizar sobre esta variante de azúcar es importante entender su composición, una cucharita de azúcar de coco contiene lo siguiente:

  • 15 calorías
  • 0 g de grasa total
  • 0 mg de sodio
  • 4 g de carbohidratos
  • 0 g de fibra
  • 4 g de azúcar
  • 0 g de proteínas

Partiendo de está información resulta que una cucharita de azúcar de coco contiene 15 gramos de calorías y 4 gramos de azúcar, es el mismo aporte nutricional que contiene una cucharita de azúcar de caña o azúcar blanca refinada. Lo que sucede es que su proceso de elaboración es distinto, el azúcar de coco se obtiene de palmeras cocoteras que crecen en áreas tropicales y subtropicales; el azúcar se extrae del néctar de las flores de esta palmera después de evaporar su humedad al fuego, hasta que se convierte en una sustancia densa y marrón que se cristaliza y que da como resultado final el azúcar de coco. 

Una de las grandes curiosidades es que se trata de un endulzante que no tiene ningún sabor parecido al inigualable sabor del coco, más bien se destaca por su suave sabor a caramelo. Se puede llegar a comparar con el azúcar moreno y es considerada un buen aliado para elaborar todo tipo de productos horneados como son galletas, panes, muffins, bizcochos y pasteles, esto se debe en gran parte a que se funde muy bien cuando es sometida a altas temperaturas.

¿Es más saludable que otras variantes de azúcar?

La pregunta del millón es saber si en verdad el azúcar de coco resulta una mejor opción para la salud en comparación con otras variantes de origen natural, lo fundamental es entender que el azúcar refinada y el jarabe de maíz alto en fructosa son sometidos a un procesamiento muy intenso, en el cual es normal que se pierdan la mayoría de las vitaminas, minerales y antioxidantes naturales que contiene el azúcar. Por su parte el azúcar de coco se destaca por un proceso de elaboración menos agresivo, que permite que se conserve su riqueza mineral en magnesio, potasio, zinc, hierro y en vitaminas del grupo B. 

En sí es considerada una variante más sana y natural, en gran parte por su procesamiento más artesanal y orgánico. Su consumo controlado es una mejor alternativa para personas que padecen altos niveles de azúcar en la sangre, mantiene al sistema nervioso en calma, es buena para la salud de huesos y músculos y reduce la hipertensión.

También es importante mencionar que para realmente obtener los beneficios nutricionales de su composición, tendríamos que consumir una gran cantidad de azúcar de coco; sin embargo la pregunta clave es: ¿Qué tipo de productos prefieres consumir? Aquellas variantes naturales que se obtienen de un proceso más amable o los endulcorantes artificiales, los cuales tienden a ser de 180 y hasta 13,000 veces más dulces que el azúcar normal y debido a su alto contenido en químicos su consumo no sólo daña las papilas gustativas, pone en riesgo la salud en numerosos aspectos.