Verónica Almedina: “La crisis nos ha hecho más fuertes como educadores”

La directora de Amber Charter School de Kingsbridge, en el condado de El Bronx, describe el reto de la transición a la enseñanza en línea.
Verónica Almedina: “La crisis nos ha hecho más fuertes como educadores”
Acto de apertura de la nueva localización de Amber Charter School, en el vecindario de Kingsbridge, en El Bronx.
Foto: ACS / Cortesía

NUEVA YORK.- El sistema escolar de Nueva York tuvo que adaptarse al ritmo de la pandemia, cuya letalidad, como en ninguna otra urbe del país se ensañó con la ciudad.
Las escuelas charter no han sido la excepción de los cambios obligados por la crisis de la salud generada por la crisis de salud.
Verónica Almedina la directora de la Amber Charter School, en el vecindario de Kingsbridge, en el condado de El Bronx, describe cómo, de la noche a la mañana, tuvo que hacer la transición entre impartir clases en las aulas -que es lo tradicional- y el sistema de enseñanza en línea. La escuela tiene dos localizaciones, la otra está en East Harlem, Manhattan.

Verónica Almedina, directora de la Amber Charter School,

“El proceso ha sido uno que nos enseñó a ser proactivos y flexibles para acoplarnos a las necesidades de nuestros estudiantes. Estamos utilizando sistemas de aprendizaje digital que antes de esta crisis utilizamos en la escuela con nuestros estudiantes. Ahora veo el beneficio, con el uso de estos sistemas digitales”, explicó Almedina, que se graduó de Lehman College, donde obtuvo una Maestría en Ciencias en Educación Infantil.
La educadora también valoró que los maestros pueden observar el rendimiento de los estudiantes, la participación de forma remota y que lecciones que preparan, están alineadas con los objetivos específicos.
“Además de garantizarnos que cada estudiante tenga en casa la tecnología necesaria para participar en el programa de educación a distancia, en otros casos hemos enviado todo el material académico que van a necesitar”, detalló Almedina.
El distrito escolar de Kingsbridge es conocido por las escuelas públicas superpobladas y las pocas opciones de calidad para las familias. “Esperamos aliviar algo de eso. Queremos dar a las personas otra opción”, agregó sobre la apertura de Amber en El Bronx.
Antes de ser nombrada directora fundadora de la Amber en Kingsbridge, Verónica Almedina fue subdirectora y decana de Estudiantes en Amber Charter School East Harlem. Almedina tiene experiencia como maestra de escuela primaria, donde ha servido como líder de equipo y mentora.
Verónica Almedina fue distinguida como Mujer Destacada en 2013 por El Diario. Este premio la reconoció como una líder latina que a través de su arduo trabajo y determinación hizo la diferencia en su comunidad.
Lecciones de la experiencia
Sobre las lecciones que se supone dejará la experiencia del coronavirus para la educación, Verónica Almedina, que, además, posee una licenciatura en ciencias de la Universidad de Fordham, dijo que han aprendido que van a terminar siendo más fuertes como educadores.
“Como educadores vamos a refinar las destrezas y conocimientos de la tecnología necesaria para proporcionar los servicios que nuestros niños necesitan. Un reto difícil fue brindarle la tecnología necesaria a nuestras familias para que los niños puedan participar en el aprendizaje a distancia”.
Almedina subrayó que el otro reto que diariamente enfrentan, “es mantener un enlace entre nuestra facultad y nuestros estudiantes para conservar los lazos emocionales durante esta crisis”.

Programas especiales

La escuela Amber no solo ha creado un programa que produce un rendimiento académico sólido, sino que aborda de manera más amplia las necesidades de aprendizaje y desarrollo integral del niño a través de ofertas de enriquecimiento y una amplia gama de apoyos, basados en tres aspectos: Asegurando una experiencia académica central rigurosa e integral, apoyando a los estudiantes de múltiples maneras y creando una comunidad educativa que celebre la cultura y fomente el amor por el aprendizaje.
Experiencia académica rigurosa y completa
Los estudiantes participan en experiencias académicas rigurosas, valoran y demuestran disciplina y trabajo duro, y son responsables de su aprendizaje. Según Almedina, todos los estudiantes aprenden a través de la instrucción directa en el desarrollo de habilidades y estrategias, combinada con oportunidades para pensar críticamente, escribir creativamente, hacer conexiones de contenido cruzado y construir conocimiento basado en experiencias prácticas y del mundo real.

Apoyo a los estudiantes

Las escuelas Amber están concebidas como entornos inclusivos, en las que se emplea un marco de prevención de niveles múltiples de respuesta a la intervención para clasificar, apoyar y monitorear a los estudiantes, en base a los resultados de evaluaciones formativas y de referencia. “Este enfoque refleja la creencia central de la Amber Charter Schools, de que cada estudiante puede alcanzar los estándares de aprendizaje de su nivel de grado. Los estudiantes reciben instrucción básica modificada y diferenciada por el maestro para la amplia gama de estudiantes, así como intervenciones de intensidad moderada y alta según sea necesario”, explicó Almedina.
El amor por el aprendizaje
Las escuelas Amber crean una comunidad educativa que destaca que el aprendizaje es una búsqueda pública y generalizada. Además, la “Manera AMBER”, articula los rasgos de carácter clave (Logro, comunidad, responsabilidad, honestidad y respeto), los estudiantes están muy comprometidos con las lecciones, que involucran proyectos, investigaciones y exploraciones, y la integración de las artes. El aprendizaje diario es interactivo y colaborativo, con estudiantes que frecuentemente trabajan en parejas y equipos para lidiar con nuevos conceptos y habilidades y proporcionar evidencia de dominio.

Educación de excelencia

La primera Amber Charter School, fue fundada hace veinte años por la doctora Vasthi Acosta, que como directora ejecutiva destacó que, como aliados en la educación, su misión es “trabajar incansablemente para asegurarnos de que los estudiantes estén preparados académicamente para sobresalir en la escuela intermedia y convertirse en individuos completos, con fuertes valores positivos”.

El sistema Amber promueve el trabajo en equipo entre sus estudiantes para lidiar con nuevos
conceptos y habilidades.

Acosta dijo que el plan de estudios en Amber está muy enfocado en las artes, incluidas las artes visuales y la música. Agregó que la inmersión en las artes ayuda a los estudiantes a aprender en otras áreas académicas.
“Queremos asegurarnos de que cada estudiante pruebe la excelencia de alguna manera. Porque una vez que pruebes eso, vas a querer seguir con eso. Es un gran sentimiento”, destacó Acosta.
La Amber de East Harlem tiene 488 estudiantes, y la de Kingsbridge 416, según la doctora Acosta, el 100% de los estudiantes de 5to grado se gradúan.