Cuomo pide no bajar la guardia tras confirmar descenso de casos de COVID con la reapertura

El Gobernador dice que la situación es fluida y no ha decidido si las escuelas abrirán en septiembre

Cuomo pide no bajar la guardia tras confirmar descenso de casos de COVID con la reapertura
Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York.
Foto: Flickr Gobernación de NY / NY Governor Office

La reapertura por fases no está facilitando, como se temía, un repunte en los casos de coronavirus. El Gobernador Andrew Cuomo dijo este lunes que el 5 de julio había 817 hospitalizaciones por COVID-19, el menor número desde el 18 de marzo, y nueve personas murieron por esta enfermedad.

Son cifras que lamenta pero que dentro de todo muestran una trayectoria positiva en la contención y la reducción de los estragos de la enfermedad incluso cuando se está reabriendo la actividad paso a paso desde el 15 de mayo en el estado.

“Todos los expertos nos dijeron que con la reapertura los casos subirían  y por eso tenemos que controlar la reapertura. Lo que esperábamos era poder controlar los incrementos de casos”, dijo, pero de momento, el escenario es mejor porque siguen bajando tanto las hospitalizaciones como los fallecimientos a pesar del progresivo aumento de la actividad.

No obstante, el Gobernador dijo que no se puede bajar la guardia o ser complaciente con la situación. Cuomo, de hecho, informó que aún no se ha tomado una decisión sobre la apertura de las escuelas. [Pese a que el alcalde De Blasio lo confirmó].

El estado ha pedido un plan de apertura a todos los distritos escolares, los 700 que hay, pero no ha tomado la decisión de abrirlos o no o cómo hacerlo. “Queremos que los niños vayan a la escuela pero aún tenemos tiempo, esta es una situación fluida”. “Que pidamos un plan no significa que vayamos a abrirlos”, aclaraba.

La ciudad de Nueva York ha presentado un plan pero tampoco se ha tomado la decisión de si habrá reapertura en este caso pese a la expectación que hay con ello.

Cuomo enfatizó en su comparecencia que se está haciendo una reapertura controlada en la que habrá correcciones como la de impedir que se abran al servicio el interior de los bares y restaurantes.

En este sentido, el Gobernador expresó su malestar por las escenas de reuniones públicas sin distancia social y mascarillas en el Village de la ciudad y en Fire Island durante las celebraciones del 4 de julio.

“No se cómo decirlo, las acciones tienen consecuencias, si cambian las acciones que hemos tomado para llegar hasta aquí cambiarán las consecuencias. Entiendo la fatiga pero tenemos que ser inteligentes”, aseveró.

Cuomo dijo que entendía que para los alcaldes es políticamente complicado hacer que la policía haga cumplir prohibiciones necesarias ante el COVID, pero pidió que dijeran que son órdenes del Gobernador.

El Gobernador dijo que tendrá que pasar más tiempo para la apertura de casinos, salas de cine y algo que afirmó que le duele personalmente que es el festival en Siracusa en el que se ha invertido recientemente y supone un importante estímulo económico para la zona. “Personalmente me deja triste pero este año lo vamos a cancelar”.

Además de advertir contra la complacencia dijo que no se puede llegar a ésta cuando hay 31 estados donde las hospitalizaciones por coronavirus no dejan de incrementarse. “Está empeorando, la situación asusta”.

“Un aumento en algún lugar es un aumento en todos los lugares”, sentenció. Poco después de la conferencia de prensa de Cuomo se dio a conocer que la situación es aún peor porque son 38 los estados en los que están subiendo los casos.

“Hemos estado en ese lugar, lo hemos visto, sabemos cómo se da la vuelta a la curva”, dijo de la situación en otros estados. El Gobernador recordó que hay lugares donde hay subidas de casos y es por personas que vienen de otros estados porque se han mejorado los servicios de rastreo. Nueva York es uno de los estados que se ha puesto en guardia ante la llegada de personas de otros estados  y el 25 de junio se emitió la orden de que quienes vinieran de algo más de una docena de estados, entre ellos California, Alabama, Texas y Florida, deben aislarse durante 14 días.

“En Nueva York lo estamos haciendo bien pero si se incrementa el número de casos fuera el virus viajará aquí”, advirtió. “Hacer una reapertura por fases es mejor que abrir sin más y tener que cerrar. Tenemos la prueba de ello”, dijo Cuomo sobre las prisas de otros estados para abrir sus economías o imponer medidas insuficientes para controlar el virus. “A quién le ayuda tener que cerrar otra vez”.

Trump está dando facilidades al virus

En las imágenes de power point que presenta el Gobernador en sus presentaciones sobre la evolución del COVID, ayer se vio una del presidente, Donald Trump, con cubrebocas. Trump siempre ha rechazado esta medida de protección que recomiendan médicos y estados enteros para parar los contagios y economistas para evitar peores situaciones para la economía. La imagen era un montaje, pero Andrew Cuomo instó a Trump a usarlo lamentando y sorprendido de que el virus se hubiera politizado.

Cuomo dijo que no se puede ser un conspirador con el virus. “Hay que hacer una cosa muy simple, admitir que el COVID “existe, es un problema y continuará siéndolo hasta que cada uno haga su parte”, sentenció. Cuomo dijo que el presidente está “dando facilidades al virus” y que tiene que mandar la señal de que hay que pararlo llevando una máscara, diciendo a los americanos que esto es real.

“Se lo he dicho muchas veces”, apuntó

“El presidente dice muchas cosas y se inventa, hechos y ciencia”, dijo Cuomo mostrando cierta desesperación ante la lógica presidencial de que se tienen más casos porque se hacen muchos tests. El responsable del estado de Nueva York dijo que la lógica de esto es que si no se hacen test para detectar cáncer no habrá cáncer y recordó que el presidente ha dicho en ocasiones que el problema del virus se irá con el cambio de temperatura y que desaparecería como si fuera magia.

Hay más de 135,000 muertos en el país y la situación no hace más que empeorar.

“Cuando el virus se crece la economía sufre”, dijo Cuomo reafirmando que EEUU no ha llegado a donde ha llegado negando los problemas porque así no se solucionan.

El Gobernador del que es el estado donde más y antes se han sufrido los efectos de este virus, indicó que en retrospectiva las cosas habrían sido más fáciles si las autoridades federales hubiesen estado más implicadas en el problema. El CDC tendría que haber dicho algo en diciembre o enero. “Tendrían que haber dicho algo, el 1 de marzo ya fue muy tarde”. “Este era el trabajo del Gobierno Federal”.