Policía renuncia por propinar a menor desarmado golpiza que quedó grabada en video espeluznante

Otros dos agentes serán suspendidos. La investigación se ha acelerado gracias a las recientes protestas contra la brutalidad policial

Un policía de Denver renunció y otros dos serán suspendidos por haber golpeado severamente y “sin motivo ni necesidad” a un adolescente desarmado en 2018, informó este lunes el Departamento de Seguridad Pública de la capital de Colorado.

El sargento Joseph Rodarte dejó de pertenecer al Departamento de Policía de Denver (DPD) a principios de junio pasado, luego de que tras varios meses de investigaciones la oficina de asuntos internos de DPD se dispusiese a presentar cargos en su contra.

La dependencia además suspendió al agente James Martínez y Douglas Watson, a otro policía involucrado en la golpiza, al considerar inapropiado usar una pistola eléctrica cuando el adolescente de 17 años ya estaba en el piso.

Los hechos ocurrieron el 22 de agosto de 2018 en el Parque Ruby Hill, en el corazón de un barrio hispano al sur del centro de Denver.

Alguien reportó que un joven corría por el parque gritando obscenidades y cuando llegaron los uniformados el joven huyó, pero fue interceptado por Rodarte y Martínez.

El informe policial revela que Rodarte golpeó al joven con su bastón, seis veces en 24 segundos, en la cabeza, la espalda y las piernas.

El joven cayó al suelo con una pierna rota, la nariz quebrada y heridas internas. Aun así, y con permiso de Rodarte, Martínez y Watson usaron sus pistolas eléctricas contra el adolescente.

Por el incidente Rodarte fue acusado de agresión física, pero en octubre de 2019 un jurado local lo declaró no culpable de los cargos. Sin embargo, nuevos documentos llevaron a reabrir la investigación en 2020, indicó Mary Dulacki, subdirectora del Departamento de Seguridad Pública de Denver.

Las masivas protestas en Denver por la muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis y la rápida aprobación a principios de junio por parte de la legislatura de Colorado de una ley contra la brutalidad policial apresuraron las nuevas sanciones.

En su carta disciplinaria a los oficiales Martínez y Watson, Dulacki escribió que no fue “ni razonable ni necesario” usar una pistola eléctrica “con un sospechoso desarmado que ya estaba en el suelo y controlado parcialmente por otro oficial”.

Además, Martínez y Watson confirmaron que el joven no había atacado ni intentado atacar a nadie.

Rodarte dijo a los investigadores que autorizó el uso de la pistola eléctrica porque pensó que el joven, al rodar por el piso, trataba “de acceder a un arma”.

Según DPD, Rodarte, veterano con 20 años en esa agencia del orden, fue acusado 20 veces de uso excesivo de fuerza, y en una ocasión fue suspendido por diez días.