Emilio Lozoya, exdirector de Pemex se dice inocente y denuncia “intimidaciones”

El exfuncionario afirma que recibió "intimidaciones" y que revelará nombres. Es acusado de lavado de dinero y de haber recibido sobornos por el caso de "planta chatarra"

Lozoya fue director de Pemex entre 2012 y 2016 ..
Lozoya fue director de Pemex entre 2012 y 2016 ..
Foto: Alfredo Estrella / Getty Images

MÉXICO – A 10 días de haber sido extraditado de España a México, Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos rechazó ser responsable del delito de lavado de dinero y de haber recibido un soborno de Altos Hornos de México (AHMSA) para aprobar la compra que hizo Pemex de la planta “chatarra” de Agronitrogenados.

Lozoya declaró este martes por primera vez ante un juez prometiendo por un lado “colaborar” con la justicia y por otro denunciando haber recibido “intimidaciones” durante las investigaciones por corrupción en su contra.

La Fiscalía General de la República pidió su imputación por el delito de operación de recursos de procedencia ilícita.

Tras ser informado de la imputación, el ex director de Pemex también negó que hubiera usado dinero de ese soborno para adquirir su casa de Lomas de Bezares, en la Ciudad de México, la que incluso aseguró que reportó en su declaración patrimonial ante la Secretaría de la Función Pública.

“Agradezco se me informen los hechos que se me imputan”, dijo en audiencia en el Hospital Ángeles del Pedregal, a donde fue ingresado por padecer anemia tras su extradición de España.

“Mi compromiso fue renunciar al juicio extradición para que se aclare mi situación jurídica y en el momento de la exposición de datos de prueba, demostraré que no soy responsable ni culpable de los delitos que se imputan”, aseguró Lozoya Austin, quien fuera director de la empresa productiva del estado durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Aclaró que el inmueble al que se refiere la FGR fue declarado ante la Función Pública desde que comenzó su gestión en Pemex.

“Respecto a los recursos que se imputan, lo aclararé al momento de presentar los datos de prueba”, indicó el exfuncionario federal.

Denuncia intimidaciones

El exdirector de Pemex reveló que ha sido objeto de actos de intimidación y presiones sistemáticas, por lo que advirtió que denunciará a los autores de estos hechos.

Durante una nueva intervención, el ex director de Pemex manifestó por vez primera y de viva voz que va a colaborar en las investigaciones que lleva a cabo el Estado mexicano.

“Como comenta mi abogado, quisiera añadir y hacer de su conocimiento con relación a los hechos objeto de esta investigación, fui sistemáticamente intimidado, presionado, instrumentalizado”, dijo.

“Asimismo, manifiesto a usted que denunciaré y señalaré a los autores de estos hechos y vuelvo a reiterar mi compromiso de colaborar con las autoridades del Estado mexicano, es cuanto señoría”.

Y es que la Fiscalía lo acusó de haber adquirido una casa mediante un soborno de Alonso Ancira, director de Altos Hornos de México arrestado en España, a quien luego devolvió el favor con la compra por parte de Pemex de una planta de fertilizantes inservible.

Según el relato del Ministerio Público, Ancira pagó en 2012 $3 millones de dólares a una cuenta en Suiza de Gilda Susana Lozoya, hermana de Emilio Lozoya, quien utilizó 1.55 de estos millones para comprarse una lujosa casa en la capital mexicana a finales de ese año.

En diciembre de 2013, cuando Lozoya ya dirigía Pemex, la petrolera estatal compró a Ancira con un sobreprecio la planta de fertilizantes Agronitrogenados, en el estado de Veracruz, que llevaba 14 años abandonada.

Pemex aprobó la compra por $455 millones de dólares y otros $200 millones para su rehabilitación y modernización, pero según la Fiscalía una nueva planta hubiera tenido un costo de entre $200 y $300 millones de dólares, por lo que había un “acuerdo” con Ancira.

En su intervención, Lozoya respondió que no es “responsable ni culpable” de estas acusaciones además de que la compra de la casa fue anterior al relato de la Fiscalía y la declaró debidamente cuando asumió la dirección de Pemex en diciembre de 2012.

Pero Lozoya no solo defendió su inocencia, sino que aseguró que durante las investigaciones en su contra ha sido “sistemáticamente intimidado, presionado e instrumentalizado”.

“Denunciaré y señalaré a los autores de estos hechos y vuelvo a reiterar mi compromiso de colaborar con las autoridades del Estado mexicano”, añadió.

“A juzgar por lo dicho hoy, no existe un acuerdo entre Lozoya y la Fiscalía en el caso Agronitrogenados, como parece que existe en el caso Odebrecht“, dijo  Ricardo Alvarado, investigador de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Y es que esta audiencia sirvió de antesala a la que tendrá lugar este miércoles con gran expectación mediática.

Lozoya declarará sobre la recepción de unos $10 millones de dólares de la trama Odebrecht, que habrían sido utilizados durante la campaña electoral y durante el Gobierno de Peña Nieto (2012-2018), del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Según se filtró en la prensa, Lozoya, quien fue arrestado en febrero en España, aceptó la extradición a México con la promesa de revelar a otros implicados en esta trama, lo que reduciría su condena.

Entre ellos estarían el mismo Peña Nieto y su secretario de Hacienda Luis Videgaray, quienes habrían sobornado a legisladores de la oposición para que aprobaran en 2013 la reforma energética que liberalizó el sector.

El actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este martes en conferencia de prensa que el caso Lozoya es “importantísimo porque que va a ayudar mucho a que se destierre la corrupción”.

Además, calificó a Lozoya de “testigo protegido” y abogó por que se recupere una parte de “lo robado” y aseguró que el nuevo dueño de la planta de fertilizantes aceptó devolver 200 millones de dólares.

Con información de agencia