Honremos a John Lewis votando el 3 de noviembre

Honremos a John Lewis votando el 3 de noviembre
En una época en que hay dirigentes y sectores políticos empecinados en impedir el acceso a las urnas a millones de estadounidenses, debemos seguir el ejemplo de John Lewis.
Foto: Alex Wong / Getty Images

El 7 de marzo de 1965, cuando muchos de nosotros no habíamos nacido aún, John Lewis, un dirigente juvenil afroamericano de 25 años de edad, soportó valientemente junto a cientos de hombre y mujeres una brutal golpiza por una convicción a la que nunca renunciaría: que nuestra democracia sobreviviría los ataques contra los derechos humanos y civiles.

Icono desde entonces de la lucha del pueblo afroamericano, John Lewis también se convertiría con el tiempo en un importante aliado de la comunidad latina.

Pero aquel domingo de hace 55 años, el Congresista John Lewis, fallecido el 17 de este mes, era todavía el joven presidente del Comité de Coordinación No Violenta de Estudiantes (SNCC), y a la cabeza de una columna de unos 600 manifestantes avanzaba pacíficamente por el Puente Edmund Pettus en Selma, Alabama.
El cruce formaba parte de la legendaria marcha por el derecho universal al voto de los afroamericanos, que debía culminar tres días y 54 millas después en Montgomery, la capital de ese estado sureño.
Al llegar al otro lado del puente, las fuerzas policiales ordenaron a los manifestantes que se dispersaran, pero Lewis y otro dirigente, el Reverendo Hosea Williams, los instaron a que se arrodillaran y rezaran. La policía respondió propinándoles una sangrienta golpiza. Las cámaras de televisión captaron a Lewis recibiendo golpes tan violentos que le provocaron una fractura de cráneo.

Pero el sacrificio no fue en vano. Pocos meses después, se aprobaba y ratificaba la Ley de derecho de voto de 1965. Aquel“Bloody Sunday”, o Domingo Sangriento, convirtió a John Lewis en una figura icónica del movimiento por los derechos civiles de la década de los 60. En los años siguientes, el dirigente negro ocupó diversos cargos electivos a nivel estatal, y en 1986 inició el primero de sus 17 períodos en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el Distrito 5 de Georgia.

Mucho se ha dicho y escrito sobre Lewis en días recientes, con motivo de su fallecimiento. La lucha por la justicia y la igualdad de la comunidad afroamericana fue y sigue siendo, en definitiva, una lucha por la justicia y la igualdad para todos. Pero los hispanos no debemos olvidar que Lewis también se involucró en la defensa de los derechos de los inmigrantes, especialmente después de los incidentes racistas y xenófobos ocurridos después del 11 de septiembre de 2001.

“Martin Luther King hubiese estado muy orgulloso”, afirmó el Congresista durante una manifestación en favor de los inmigrantes que se llevó a cabo en Queens, “Somos blancos, negros, hispanos, nativos americanos… Somos una familia, en una misma casa, y no vamos a permitir que nadie nos separe”.

En una época en que hay dirigentes y sectores políticos empecinados en impedir el acceso a las urnas a millones de estadounidenses, debemos seguir el ejemplo de John Lewis. Debemos unirnos y exigir que todos los ciudadanos y ciudadanas puedan ejercer libremente el derecho a elegir a sus gobernantes. Porque eso es, después de todo, la esencia de nuestra democracia.

El martes 3 de noviembre tendremos elecciones generales. Nadie duda de que estamos en una grave encrucijada. Les aliento a que escuchen la voz de John Lewis, que nos pide que salgamos a votar “como si nunca hubiésemos votado antes”.

Para inscribirse como votantes o para recibir más información sobre el proceso electoral, llamen a la línea de información de la Hispanic Federation, al 1-844-432-9832, o visiten http://www.movimientohispano.org

¡Y respondan el cuestionario del Censo 2020, para que nos cuenten a todos!

¡En el 30mo aniversario de la Hispanic Federation, hasta la columna próxima! ¡Cuídense mucho, y si pueden, no salgan de sus casas!

-Frankie Miranda es el presidente de Hispanic Federation