Venas varicosas: una enfermedad común pero fácil de solucionar

Doctor experto en el tema describe los síntomas, causas y últimos tratamientos para várices, venitas de araña y dolor e inflamación de las piernas

Venas varicosas: una enfermedad común pero fácil de solucionar
El doctor Bruce Hoyle utiliza el ultrasonido para identificar el problema.
Foto: Cortesía Advanced Vein Center / Cortesía

¿Cuán sanas están tus venas?

Piernas pesadas, inflamadas o con dolor, venitas de araña y várices son algunos de los síntomas de las enfermedades de las venas. Y si bien no es raro ver “arañitas” y venas que parecen hinchadas o retorcidas en nuestras piernas o en las piernas de otros, en muchos casos, estas enfermedades no son evidentes a simple vista y las personas sienten dolor o hinchazón en las piernas, sin conocer el motivo del malestar.

Según la Asociación Americana del Corazón, aproximadamente el 23 por ciento de los adultos en EE.UU. tiene venas varicosas, y alrededor del 85 por ciento sufre otros tipos de enfermedades relacionadas a la salud de las venas como las venitas de araña, también conocidas como “venitas” o “arañitas”. Las venas varicosas pueden causar dolor, inflamación, picazón y palpitaciones y pueden convertirse en problemas mayores de salud.

Hay quienes sufren por años por estos problemas, sin saber que en la actualidad existen métodos sencillos y asequibles, que en cuestión de horas pueden mejorar su salud y calidad de vida, así como prevenir problemas futuros.

“Los tratamientos del pasado eran tan dolorosos y peligrosos como las mismas várices, pero en la actualidad existen numerosos tratamientos que sólo requieren mínimas incisiones y que permiten a los pacientes regresar a trabajar al día siguiente”, explicó el doctor Bruce Hoyle, del centro médico Advanced Vein Center, del condado de Orange, y uno de los doctores pioneros y líderes en el tema.

En entrevista con La Opinión, Hoyle explicó que desde hace 20 años, los doctores habían comenzado a utilizar ultrasonido (ecografía) para determinar el tipo de problema vascular, antes de realizar cualquier procedimiento. El galeno advirtió sobre profesionales que inmediatamente quieren tratar al paciente sin antes asegurarse de que realmente se trata de un problema de venas.

“Es fundamental evaluar los resultados del ultrasonido. Muchas veces llegan al consultorio personas con dolor de piernas, atletas con inflamación, pero al realizar el ultrasonido descubro que se trata de artritis u otro problema médico y no de un problema de venas y les digo que no necesitan la intervención. El problema con algunas clínicas y ‘spa’ médicos es que no investigan la raíz del problema y realizan el tratamiento de todos modos. Pero si la causa del dolor es otra, el paciente regresará al poco tiempo porque el procedimiento no le sirvió”, advirtió.

Las venas varicosas no se curan ni desaparecen por sí solas y, en muchos casos, retrasar el tratamiento puede causar serios problemas médicos, como úlceras en las piernas, sangrado, dolor o coágulos sanguíneos, entre otros.

Antes y después del procedimiento para venitas de araña.

En contra de la fuerza de gravedad

Las venas varicosas resultan del daño o debilidad de las válvulas dentro de ellas, explicó el experto.

Mientras que las arterias llevan la sangre desde el corazón a las distintas partes del cuerpo; las venas regresan la sangre desde las distintas partes del cuerpo al corazón. Esto hace que las venas de las piernas tengan que luchar contra la fuerza de gravedad para subir al corazón. Para lograrlo, existen pequeñas válvulas que se abren permitiendo que la sangre suba al corazón, y luego se cierran para evitar que esta vuelva atrás. Cuando estas válvulas están dañadas, la sangre retrocede y se acumula en la vena.

Pierna con várices, antes y después del tratamiento.

Causas

Hoyle indicó que los problemas vasculares periféricos son genéticos, pero que su incidencia aumenta según distintos factores.

“El componente genético representa un 20 por ciento de las probabilidades de desarrollar la enfermedad. Si la madre o el padre tiene el mismo problema, las probabilidades aumentan un 40 por ciento. Cuando ambos padres tienen enfermedades de venas, las probabilidades aumentan a un 90 por ciento”, indicó.

Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar este tipo de enfermedades, especialmente aquellas con hijos, ya que los embarazos también aumentan su incidencia.

Entre la población latina, las venas varicosas afectan especialmente a trabajadores de ocupaciones que requieren estar de pie durante largas horas, como en los casos de maestros, estilistas, meseros y trabajadores de supermercados o de la construcción, entre otros.

La obesidad y la edad también aumentan las probabilidades de desarrollar enfermedades de las venas.

Los tratamientos en la actualidad pueden realizarse en el mismo consultorio.

Tratamientos

En la actualidad existen numerosos tratamientos que varían según el estado de las venas y el tipo de problema.

Desde micro-flebectomía, a ablación endovenosa con láser, a escleroterapia con espuma guiada por ultrasonido, entre otros, los nuevos tratamientos, a diferencia de años atrás cuando requerían hasta dos semanas de recuperación, no requieren tiempo posoperatorio.

“Tengo una paciente que es estilista y que al día siguiente del procedimiento ya estaba trabajando”, aseguró Hoyle, quien fue el primer doctor en el condado de Orange en realizar una ablación endovenosa con láser, y el primero en el sur de California en realizar micro-flebectomía y utilizar anestesia tumescente en los procedimientos venosos.

Otra de las diferencias con los procedimientos de antaño es que estos pueden realizarse en la misma oficina del doctor, lo que ahorra miles de dólares de internación en un hospital.

“Muchas personas viven con dolor sin siquiera saber que tienen problemas en sus venas. Pero con los tratamientos que existen en la actualidad, no es necesario estar sufriendo o escondiéndose”, alentó el experto y recordó que al tratarse de un problema médico, los seguros médicos pueden cubrir la intervención.

“Algunas personas que vienen a mi oficina se sienten tan avergonzadas por sus piernas que no han usado faldas o pantalones cortos en años ¡Es sorprendente cuando estos pacientes regresan después del tratamiento y comparten la nueva sensación de libertad que tienen para usar la ropa que desean, y la nueva confianza que sienten en ellos mismos! Darle a un paciente su libertad es la mayor recompensa”. compartió.

Para más información, puedes visitar el sitio https://www.ocveinmd.com/ o llamar a la línea en español 714-955-5960