COVID impone que los desamparados no deben ser desalojados del Upper West Side

Defensores de las personas sin hogar acusan al alcalde se ceder a “presiones de los ricos” y le instan a revertir su decisión
COVID impone que los desamparados no deben ser desalojados del Upper West Side
Decenas de familias sin hogar marcharon desde el Upper West Side hasta la residencia del alcalde para reclamar no ser desalojados.
Foto: OPEN HEARTS INITIATIVE / Cortesía

NUEVA YORK.- Decenas de personas sin hogar protagonizaron este domingo una manifestación frente a Gracie Mansión, la residencia del alcalde de Nueva York para protestar por su decisión de removerlos de los hoteles, que fueron localizados como refugios temporales, una vez que se acrecentará la crisis de salud por la pandemia de COVID-19 en la ciudad.

Una coalición de organizaciones liderada por la Open Hearts Initiative del Upper West Side (UWS) y la organización Homeless Can’t Stay Home, promovieron la manifestación que se inició en el Upper West Side, donde está el hotel Lucerne, donde desde marzo fueron alojadas algunas familias sin hogar.

Los manifestantes acusaron al alcalde de ceder a las presiones de los residentes del Upper West Side, generalmente familias de altos ingresos, quienes se opusieron desde el principio a la presencia en el vecindario de los desamparados, a quienes acusan de desmejorar la calidad de vida de ese vecindario.

Los defensores exigen al alcalde que los desamparados no sean desalojados del Upper West Side.

Con carteles en los que se leía “Déjenlos quedarse”, “Ellos merecen vivir aquí, no son forasteros”, los manifestantes partieron desde el área del Riverside Park y la calle 74, entonando cánticos de apoyo a los desamparados y colgando estrellas de madera con mensajes de esperanza y solidaridad a través de las calles del Upper West Side.

Entre los oradores se incluyó a varias cabezas de familia que actualmente están alojadas en el hotel Lucerne y en el refugio Harmonia, funcionarios electos de los condados de la ciudad y de Legal Aid Society y otras organizaciones defensoras de las personas sin hogar.

Culpan al alcalde

La protesta se centró en rechazar la decisión del alcalde Bill de Blasio, quien dispuso que el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS), a principios de esta semana comenzara a trasladar, a más de 300 desamparados que estaban alojados en el hotel Lucerne, argumentando que estaban trabajando en operaciones de renovación, hasta el refugio Harmonia de Midtown, Manhattan.

La acción, destacaron los manifestantes, provocó que muchos discapacitados que estaban residiendo en el refugio Harmonia, fueran desplazados ya la vez, quedaran en la calle.

“Si el plan del alcalde se lleva a cabo, los residentes de Harmonia perderán sus hogares, el personal perderán sus trabajos, y el personal del hotel de Lucerne tendrán que empezar de cero en una nueva ubicación”, dijo Corinne Low de Open Hearts Initiative de UWS.

Corinne preguntó así mismo: “¿Cuántas vidas deben ser interrumpidas para satisfacer la necesidad de aprobación del alcalde por parte de los ricos del Upper West Side?”.

La portavoz de Open Hearts Initiative de UWS, destacó que, “lo que les está sucediendo a estas familias es parte de la vergonzosa historia de Nueva York de desplazar a residentes de color para satisfacer los caprichos de los ricos y poderosos, desde la destrucción de la aldea de Séneca hasta la actualidad”.

Corinne comentó que el alcalde ha aprobado argumentos inventados sobre “Calles más seguras”.

“El alcalde De Blasio ha decidido continuar la larga tradición de dejar que los miedos imaginarios de los blancos dicten la experiencia vivida de los negros”, subrayó la activista.

Moratoria a los desalojos

La asambleísta Linda Rosenthal rechazó la decisión de desalojar a los desamparados del Upper Wes Side.

“En la época de COVID, cuando millones han perdido sus trabajos y se aferran a causa del seguro de desempleo y una moratoria de desalojo, estos hombres y mujeres podrían ser cualquiera de nosotros, a un paso de la desesperación de las personas de vivir en la calle”, dijo Rosenthal.

Rosenthal agregó que es triste que en el Upper West Side, un nuestro barrio bastión de valores familiares liberales, que por la presencia temporal de estos indigentes, se haya dividido a la comunidad.

Megan Martin, presidenta de la Organización Comunitaria del West Side, uno de los grupos que se opuso a la presencia de las familias sin hogar en el hotel Lucerne, calificó la decisión del alcalde como “una situación en la que todos los involucrados ganan”.

“El objetivo de nuestra organización siempre fue mejorar las condiciones no solo de nuestra comunidad, sino también de la falta de recursos que estos hombres estaban recibiendo”, dijo.

La Open Hearts Initiative del UWS se formó a finales de julio para brindar apoyo directo a los residentes de refugios temporales en los hoteles y crear conciencia comunitaria. A la vez, la organización Homeless Can’t Stay Home se formó en marzo para pedir el uso de habitaciones vacías de los hoteles para proteger a los habitantes de Nueva York sin hogar que fueron azotadas por la pandemia de COVID-19.