El derecho a hacer remesas seguras

Conozca las garantías para mandar dinero a su país
El derecho a hacer remesas seguras
Las remesas se han ido recuperando tras una fuerte caída en abril que fue menor para los giros a México./Archivo
Foto: EFE/Archivo

La previsión era que dada la situación creada por el COVID-19 las remesas que envían los trabajadores de América Latina y el Caribe a sus familiares en los países de origen estuvieran este año por debajo de los $100,000 millones que aproximadamente enviaron el año pasado.

La previsión ha resultado ser correcta durante algunos meses, sobre todo en abril, cuando las remesas cayeron con fuerza en casi todos los países salvo las que se enviaron a México que notaron solo una leve bajada, según ha verificado el Pew Research. En los meses siguientes se han recuperado los envíos aunque aún se mantienen por debajo del récord de 2019.

El hecho es que muchos inmigrantes, aunque no todos, han podido mantener sus trabajos como personal esencial y por ello han podido seguir asistiendo parcialmente a sus familias en sus países.

Para todos ellos conviene recordar que hay legislación que protege los envíos de dinero y da seguridad sobre los cobros que se hacen para tener la confianza de que el dinero que tanto cuesta ganar llega bien a quienes lo esperan y necesitan.

La ley federal le da derecho a asegurar que el dinero llega a la persona o empresa a la que se envía y sobre todo a recibir información crítica sobre la operación antes y después de pagar por ella, según explica la Oficina de Protección al Consumidor Financiero (CFPB).

¿Qué información es esta?

  • Tienen que informarle de la tasa de cambio.
  • Las comisiones o tarifas que se le aplican
  • Los impuestos que le van a cobrar
  • La cantidad en moneda local que va a recibir la persona o empresa a favor de quién se haga la transferencia de dinero.

Cuando la transferencia llega a una entidad local es posible que la persona que la cobre tenga que pagar más comisiones. En ese caso no es aplicable la ley federal aunque lo correcto es que se le informe de esa eventualidad.

Una vez que se envía el dinero quien manda la remesa tiene la capacidad de cancelarla en el periodo de 30 minutos después de haberla hecho. Es una operación que no tiene que costar ningún dinero, no es penalizable con una comisión.

Cuando se hace la transferencia se tiene el derecho a saber la fecha en la que se puede cobrar por quien lo recibe. En el recibo que le entreguen tiene que constar el día en el que el dinero estará disponible.

En ese mismo recibo tendrá información sobre qué hacer en caso de que surja un problema con el envío de dinero. Se pueden plantear quejas en un plazo de 180 días para que la empresa que se ha encargado de girar el dinero investigue lo que ha ocurrido. El cliente debe recibir una respuesta en un plazo de 90 días.

En algunos casos puede obtener un reembolso de lo enviado aunque también puede pedir que se vuelva a mandar el dinero.

Si la resolución del problema no ha sido satisfactoria, si tiene problemas con los recibos por la falta de esta información crucial, el consejo es que se ponga en contacto con el CFPB. Lo puede hacer en el idioma en el que más cómodo se sienta a través de la página de gestiones de quejas en la página web de este organismo.

En esta Oficina tratan de dar respuestas a las quejas en aproximadamente 15 días. Normalmente los problemas que más se reportan tienen que ver con el desconocimiento de las tasas de cambio, las comisiones o la falta de información sobre el total que va a recibir la persona al otro lado de la transacción.

A veces estos datos están pero son incorrectos y tiene el derecho a quejarse de la misma manera que puede quejarse si el dinero no llegó en el momento prometido