Las solicitudes iniciales de desempleo reflejan una grave fractura económica

Las sospechas de fraude en California han dado lugar a una investigación y un cálculo aproximado

Las solicitudes iniciales de desempleo reflejan una grave fractura económica
Hace nueve semanas que el desempleo no ofrece una ayuda especial por la pandemia./Archivo
Foto: Joe Raedle / Getty Images

La semana que acabó el día 26 unos 837,000 trabajadores solicitaron por primera vez el seguro de desempleo (UI en sus siglas en inglés). La pérdida de empleo remite muy lentamente cuando son más de seis meses lo que se lleva en la pandemia del COVID-19. El año pasado por estas fechas eran 218,000 quienes estuvieron en esta situación.

La semana anterior la cifra fue revisada al alza y quedó en 873,000.

Además, unas 650,120 personas también solicitaron el seguro de desempleo llamado Pandemic Unemployment Assistance, PUA, al que se pueden acoger los contratistas independientes, freelancers o trabajadores por tareas (gigs). Esta asistencia, para personas que normalmente no tienen la red social del UI, vence a finales de año.

Entre UI y PUA, el número de nuevas solicitudes de asistencia queda en 1.49 millones.

En total, 26,529,810 trabajadores dependen ahora de esta red de protección social. El año pasado por estas fechas la cifra no sobrepasaba 1,4 millones. La economía sigue fracturada y falta demanda para muchos sectores por lo que no se termina de activar el mercado laboral. Cuanto más tiempo pase, más difícil será recuperar el ritmo perdido antes del COVID-19.

Con todo, las de la semana pasada son cifras aproximadas y no solo porque todas ellas se revisen siempre una semana después sino porque las sospechas de fraude en California han llevado al Departamento de Trabajo a usar las cifras de la semana anterior como referencia de cálculo. Mientras tanto en California no se están aceptando solicitudes de desempleo hasta los primeros días de octubre ya que se están procesando e investigando las ya hechas.

Al ser este uno de los estados más poblados, y con mayores cifras de desempleo, se especula con que las cifras generales, una vez investigadas puedan reducirse.

En cualquier caso, el desempleo es muy elevado y la semana pasada fue la novena consecutiva en la que quienes viven del seguro por falta de trabajo no contaron con un bonus por la pandemia. Los $600 semanales se agotaron a finales de julio y la mayor parte de quienes reciben este beneficio reciben el equivalente al 40% del salario que perdieron.

Gregory Daco, economista jefe de Oxford Economics explicaba que o empieza a reducirse drásticamente el desempleo o hay un nuevo estímulo porque las finanzas particulares han llegado al punto de no poder mantener el consumo del que depende la economía. Si este no se mantiene, los ciudadanos no compran o no usan servicios, los sectores empezarán a tambalearse y habrá más desempleo. Para este economista es importante que haya transferencias a los estados que tienen ante si fuertes déficit.

En Washington se sigue negociando una nueva ronda de estímulos después de que el Partido Republicano lleve meses empujando por una asistencia muy limitada que no cubre las principales necesidades de una economía afectada por un virus que sigue sin estar controlado en el país.