La libre expresión y la identidad en Internet

La red social TikTok encuentra aliados en Estados Unidos

TikTok se ha vuelto muy popular.
TikTok se ha vuelto muy popular.
Foto: MANJUNATH KIRAN / AFP / Getty Images

La guerra comercial con China amenaza con rayar en un debate sobre los derechos a la libertad de expresión consagrados en la Primera Enmienda de la Constitución Política de Los Estados Unidos.

La insistencia del presidente Donald Trump de prohibir el uso de redes sociales, que se popularizan entre la población más joven, como ocurrió con TikTok hace pensar en un intento de censurar el derecho de las personas a expresar sus opiniones y compartir experiencias en videos online.

La red TikTok encontró en Oracle Corp. y Walmart Inc. los socios estadounidenses para seguir operando en la nación, aunque Trump la condena argumentando problemas de seguridad nacional.

Dice que no es prudente por la recopilación de datos de ciudadanos particulares y funcionarios del Gobierno Federal que tienen presencia en redes como Twitter. 

Fundada en Oriente, la red social TikTok sería la gemela de gigantes estadounidenses como Facebook e Instagram y gana popularidad con la publicación de videos muy personales, que se hacen virales con millones de visitas en pocos minutos.

Algunos de esos videos parecen poco comunes y novedosos, otros no tanto, pero igual tienen seguidores.

De otro lado, desde 2011 WeChat gana terreno, y ya pasa de más de 1.200 millones de usuarios al mes, la mayoría en China.

Esa red social es gratis y sirve para hablar por teléfono, pedir y pagar taxis, en el supermercado o el metro, leer noticias y enviar, recibir mensajes o videos a celulares en cualquier parte del mundo.

Podríamos considerar que WeChat  es como la melliza de WhatsApp, que también es propiedad de Facebook.

Pero WhatsApp está prohibida por el gobierno de China al igual que Google y Twitter.

El argumento del gobierno federal es que se capta la información de los usuarios en cualquier parte del mundo y el Partido Comunista chino podría tener acceso a esos datos.

En medio de ese debate el tema sería, si es momento de estudiar una ley sobre la privacidad en Internet.

Ya ninguno de los usuarios online es dueño de su propia información.

Para tener presencia con páginas en Google, Yahoo, Twitter, y hasta el casi desaparecido Hotmail exigen entregar todos los datos personales porque cualquier sitio exige la información a cambio de permitir el acceso del usuario.

Y volviendo al argumento del Secretario de Comercio, Wilbur Ross, sobre la información, tal vez llegó el momento de poner las cosas en su sitio y devolver a los usuarios el derecho de compartir sus propios datos, dentro y fuera de Los Estados Unidos, sin perder la presencia en línea.

(La autora -que utiliza un pseudónimo- es una periodista radicada en Nueva York)