El gran “pero” de la vacuna de Moderna contra el coronavirus

El fármaco ha mostrado un 94.5 por ciento de efectividad para evitar el COVID-19, pero todavía hay un "pero"

El gran “pero” de la vacuna de Moderna contra el coronavirus
La vacuna experimental de Moderna no ha demostrado ser efectiva para detener la transmisión de COVID-19.
Foto: AFP / Getty Images

Con los anuncios de que las vacunas experimentales contra el COVID-19 han mostrado buenos resultados durante la fase 3 de ensayos clínicos, cierta esperanza de recuperar pronto la vida “normal” flota en el ambiente.

AstraZeneca tendría su vacuna tan pronto como en diciembre, Pfizer asegura que su fármaco es 94 por ciento efectivo, el gobierno ruso señala que su Sputnik V lo es en 95 por ciento, mientras Moderna puntualiza un 94.5 por ciento de efectividad. Sin embargo, la vacuna de Moderna contra el coronavirus aún tiene un gran “pero”.

En una entrevista de televisión, el doctor Tal Zaks, director médico de Moderna, aseguró que el fármaco que han desarrollado puede evitar que las personas enfermen de COVID-19, incluso gravemente, pero que aún no ha demostrado que pueda evitar la propagación del virus entre personas que no habrían sido vacunadas.

El doctor Zaks dijo en la cadena HBO que no existe evidencia contundente de que la vacuna de Moderna impida que las personas porten el virus de manera transitoria y puedan infectar a otras que no han recibido vacunas. “Debemos tener cuidado, mientras nos vacunamos, de no interpretar en exceso los resultados. Cuando comencemos el despliegue de esta vacuna, no tendremos suficientes datos concretos para demostrar que esta vacuna reduce la transmisión”, afirmó Zaks.

Zaks también hizo un llamado a no bajar la guardia con las medidas preventivas que seguimos hasta el momento a pesar de las buenas noticias en torno a una posible vacuna. “¿Creo que (la vacuna de Moderna) reduce la transmisión? Absolutamente sí, y lo digo por la ciencia. Pero a falta de pruebas, creo que es importante que no cambiemos los comportamientos únicamente sobre la base de la vacunación“.

El especialista señaló que una vacuna para adolescentes y niños comenzará a desarrollarse una vez que se terminen los ensayos con adultos, por lo que probablemente los menores podrían recibir el medicamento para el próximo ciclo escolar.