Lo que sucede en el cuerpo al beber un café latte todos los días

Ese inofensivo, delicioso y espumoso latte de las mañanas, podría tener algunas consecuencias en la salud

Lo que sucede en el cuerpo al beber un café latte todos los días
El café es un gran aliado de la salud, siempre y cuando se consuma negro y orgánico. La leche y el azúcar omiten sus propiedades terapéuticas.
Foto: Imagen de Дарья Яковлева en Pixabay / Pixabay

Si eres de los que no puede sobrevivir a las mañanas sin una buena taza de café, seguramente este contenido te resultará muy interesante. Es bien sabido que el café es una de las bebidas más estimulantes de la naturaleza, lo cual se relaciona con su contenido en cafeína.

Lo cierto es que el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, se cuenta con referencias de la Asociación Nacional del Café que señalan que el 64% de los estadounidenses beben café diario, lo cual los coloca como una de las naciones más devoradoras de café. A la vez se cuenta con un estudio de mercado, en el cual se confirma que entre la gran multitud de bebidas de café disponibles en cualquier cadena o cafetería local; el pedido supremo es el delicioso y reconfortante café latte. Así es la mayoría de los estadounidenses prefieren el café diluido en abundante leche espumosa caliente. 

Es bien sabido que el café es una bebida sumamente saludable, sobre todo por su destacado contenido en antioxidantes. Sin embargo para obtener todos sus beneficios es importante consumirlo puro y de preferencia en versiones orgánicas, llenar el café de grasa y azúcar omite sus propiedades terapéuticas. Es por ello que el hecho que el latte sea la preparación con café más popular, no quiere decir que sea la más saludable y de tal forma que se ha comprobado que existen algunos aspectos negativos relacionados al hábito de consumir el café con leche. 

El café con leche se prepara tradicionalmente con espresso, leche al vapor y espuma de leche, y gran parte de los problemas con los que se asocia esta bebida se deben a la lactosa, más que a la cafeína. Te invitamos a seguir leyendo para conocer lo que sucede en el cuerpo al beber diario, lo que podría parecer un inofensivo latte. 

1. Aumento en problemas digestivos

Si de manera constante como parte de tus días se ha vuelto común sufrir padecimientos digestivos, como es el caso de dolor de estómago, hinchazón o náuseas; es muy probable que el café con leche matutino sea el culpable. Los hábitos que muchas veces consideramos insignificantes pueden tener repercusiones en nuestro estado de salud. Tal es el caso de los datos revelados por la Clínica Cleveland, en los cuales se confirma que el 36% de los estadounidenses luchan contra la intolerancia a la lactosa, y es muy probable que toda esa leche en el café de las mañanas esté causando algunos efectos secundarios no deseados. De tal manera que si sientes la presencia de los síntomas de intolerancia a la lactosa: diarrea, náuseas, cólicos estomacales, hinchazón y gases, son señales del cuerpo para cambiar por una alternativa de leche más saludable; las leches vegetales como la de coco, almendra y avena son una maravillosa opción.

2. Posible acné

Es bien sabido que la alimentación se relaciona directamente con el estado de salud de la piel y es por ello que existen ciertos alimentos que se derivan en todo tipo de afecciones cutáneas. La leche y el azúcar que contienen este tipo de cafés, pueden provocar molestos episodios de acné, de hecho se cuenta con innumerables estudios de observación y experimentales han encontrado una conexión entre la leche de vaca y el acné. De tal manera que se ha relacionado directamente al consumo de leche no solo con un aumento en la aparición de granos, sino que también tiende a aumentar la gravedad e inflamación de los brotes. Además, los estudios también han demostrado que una ingesta alta de azúcar aumenta la probabilidad de tener acné. 

3. Un poco más de estrés

Si bien el café es un maravilloso aliado matutino para despertar y tener más energía, existe una delgada línea relacionada con beber demasiado y que se relaciona con diversas alteraciones en el sistema nervioso y estado de ánimo. Lo que sucede es que al consumir cafeína, el cerebro de manera natural comienza a liberar algunas hormonas del estrés como epinefrina, norepinefrina, cortisol y glucocorticoides. Es por ello que hay que ser muy cautelosos con las cantidades de café que consumimos; ya que si bien el café nos ayuda a ponernos activos y en marcha, lo hace poniendo al cuerpo en cierto estado de estrés y que suele derivarse en sentimientos de ansiedad y nerviosismo a lo largo del día. 

4. Estarás consumiendo más grasa

Es de conocimiento popular que la leche entera es un alimento rico en proteínas y grasa, sin embargo cuando se trata de beber café con leche solemos pasarlo desapercibido. La realidad es que su información nutricional no miente: un café con leche pequeño aporta cerca de 10,6 gramos de grasa, mientras que uno grande contiene 17,9 gramos de grasa. De tal manera que su aporte en grasas no es insignificante, nada más como ejemplo, en el caso de las mujeres: beber un café con abundante leche todas las mañanas, equivale aproximadamente a un tercio de la ingesta diaria recomendada de grasas.

5. Podrías afectar la pérdida de peso

Beber café negro por las mañanas es un buen aliado para promover la disminución de peso, ya que se asocia con propiedades diuréticas y es un buen complemento para acelerar el metabolismo. Sin embargo como era de esperarse en el caso de el café latte, toda esa grasa y azúcar son sinónimo de problemas directos en todo esfuerzos de pérdida de peso. Añadir estos elementos sólo lo hacen ser una bebida con un significativo aporte calórico y a la larga se deriva en un aumento de peso. Tal es el caso del estudio que realizó la revista Hello Magazine, quienes analizaron los hábitos de consumo de los lugares de café más populares. Y descubrieron que omitir el consumo de un Starbucks Cafe Latte alto por día de la semana (asumiendo 5 lattes a la semana),  ahorra 37,180 calorías por año. De tal manera que cambiar este simple hábito matutino se traduce en una pérdida de peso de 10 libras.